miércoles, 22 de julio de 2009

Capitulo I El amanecer

Entro lentamente en la habitación. La luz es muy tenue, pues falta poco para que halla amanecido del todo; y tú yaces sobre el lecho con la cara apoyada sobre la almohada, a la vez que tu pelo cae como en una caricia sobre tus hombros y tu rostro. La sábana te cubre hasta medio torso, ofreciéndome la visión de tus hombros desnudos y parte de tu espalda. La suavidad de tu piel me llama a acariciarla, besarla; a sentir su tacto como de seda rozar la yema de mis dedos. Tu boca dibuja una débil sonrisa, casi imperceptible. Nunca te lo he dicho, pero es en estos momentos cuando me siento más enamorado de ti.

Me acerco lentamente, con timidez al lecho; con miedo a perturbar tu dulce sueño. Uno de los rayos del sol se cuela furtivamente entre los visillos pata acariciar tu sonriente rostro. Esa sonrisa cándida, inocente, llena de frescura y felicidad, me llama poderosamente. Es una fuerza de la naturaleza magnética y electrizante y... ¿Quién soy yo para resistir a la naturaleza? ¿Qué soy, aparte de un pobre e indefenso ser humano? La respuesta viene a mi mente casi de inmediato: Soy aquél que hace unos instantes compartía contigo el feliz reposo que ahora disfrutas en solitario. Yo soy aquel que te acompaña en las noches en las que el sueño se desvanece, y también el que comparte caricias y besos contigo; como en un combate íntimo de dos, donde sólo nuestros labios y nuestras manos son armas válidas y legítimas.

Casi sin darme cuenta he llegado a tu lado; de cerca la expresión de tu rostro es más y más irresistible. Me siento a tu lado, intentando no despertarte con el movimiento; pretendiendo tener el peso de una pluma, siendo consciente de lo imposible que es esa transmutación, y maldiciendo en todo momento mi impulsividad, si esta te arranca del sueño.

Intento contener la respiración; se me antoja ensordecedora en este momento. El corazón me late de forma atronadora en el pecho, ensordeciéndome totalmente, y pugnando por salírseme del sitio.

Extiendo mi mano, y con el dorso de mis dedos, aparto con una caricia el cabello que surcaba tu cara, esa cara que es el espejo de mi felicidad. En ese momento, tu sonrisa se amplía y crece, y la habitación empieza a iluminarse. La expresión de tus labios brilla con luz propia, al instante que un aroma primaveral de jazmines, rosas y pensamientos ataca mi olfato.

Cada vez me cuesta más contenerme y, como temiendo que te desvanezcas con mi contacto, me aproximo a ti con lentitud, con la respiración entrecortada a veces, contenida el resto del tiempo. Deposito un beso en tu mejilla, la cual cede bajo la presión de mis labios, para recuperar su forma natural cuando los separo de ti.

Tu cuerpo parece contraerse por un momento, como sacudido por una descarga eléctrica. Tu sonrisa se amplía un poco más, y en ese momento, giras lentamente el cuerpo a la vez que lo cubres con la sábana. Abres lentamente los ojos, para volverlos a cerrar heridos por el fulgor del astro rey, cuyo brillo no puede rivalizar con la luz que desprende tu mirada.

Más despacio aún, vuelves a mirarme, en un claro desafío a aquel que ilumina los días, como si no te importase el hecho de que sus rayos nos hieren sin piedad; retándole a que te prive del regalo de la vista, con tal de verme una mañana más.

"¡Buenos días!" dices susurrando, y siento cómo tu voz acaricia mis oídos, para después bajarme cálida por la espalda y recorrerme todo el cuerpo. Me impregno de la sensación que deja en mí tu voz, y me dejo inundar por ella.

Vuelvo a inclinarme para besarte, con la seguridad que me da el saber que ahora son tus labios los que esperan los míos. Nuestras bocas se aproximan temblorosas a recibir el primer contacto del día, con el mismo temblor de aquella primera vez en que nuestros labios se fundieron.

Al tiempo que el beso tiene lugar, una pequeña chispa prende en mi interior; chispa que encuentra combustible en mi corazón, para de inmediato, convertirse en una llama avivada y alimentada por mi amor.. Tiemblo por un instante, por que sé que esa pequeña llama pasa a ser en estos momentos una fogata, para terminar volviéndose un incendio que arrasa, quema y abrasa todo nuestro ser, nuestra existencia, y me paro a pensar que tal vez esa es la esencia misma de nuestro amor.

Ese fuego me consume más y más por dentro, inundándome y llevándome al cielo donde cada día me siento desde que comparto contigo mi existencia. Tras ese primer beso llega otro, y otro, y otro más...

martes, 21 de julio de 2009

Déjame odiarte

Déjame odiarte, con tanta intesidad
que no pueda siquiera acordarme
de que tu pudiste darme
durante esos días felicidad.
Déjame odiarte, un solo momento
por que sé que debiera hacerlo,
por que debieras verlo
aunque yo sepa que miento.
Déjame odiarte, aunque no quiera
aunque tú pienses así
que te mereces de mí
como si fueses cualquiera.
Déjame odiarte, con total locura
con mucha pasión
entera emoción
y a ver cuanto me dura
Déjame odiarte, aunque sea mentira
ni mis dientes apretados
ni mis ojos entrecerrados
ni mi alma una ardiente pira
Déjame odiarte de puertas para fuera
que todos sepan mi rechazo
ni te vean de mi brazo
aunque en el fondo aún te quiera.

jueves, 16 de julio de 2009

¿Don o Maldición?

Hay una parte de mi atribulada mente de la que me gustaría hablaros.
Durante toda mi vida, he sido una persona muy observadora; me he fijado siempre en las pautas de comportamiento de la gente, en sus reacciones, su lenguaje corporal, estadísticas del tipo de persona y su reacción... Aparte de eso, siempre he sido una persona a la que le apasiona leer (aunque últimamente no lo haga tanto), y he tenido ocasión de leer sobre comportamiento humano.
¿Consecuencia? He ido adquiriendo unos conocimientos. que unidos a mi intuición, me hacen preveer actuaciones de la gente, el cómo se van a tomar según qué cosas, e incluso deducir qué acciones van a tomar con respecto a lo que sé de ellas. Parece mentira, pero el ser humano suele ser de lo más predecible.
Esta cualidad, me ha abierto muchas puertas en el tema de las relacciones con otras personas, al saber (la mayoría de las veces) qué decirles y qué comportamientos son los más adecuados en cada momento.
Por desgracia, también me hace ver otro tipo de cosas que van a suceder nada agradables. ¿Por qué por desgracia? Pues por que a pesar de ver las cosas venir, sabiendo como va a actuar la gente por su forma de ser, por estadísticas y demás, la gente tiende a no hacerme caso en gran parte de las ocasiones. "Tienes que aprender a pensar mejor de la gente" Me dicen "¡No seas agorero, que haya metido la pata un par de veces, no quiere decir que la vaya a meter siempre!" y cosas por el estilo.
¿Sabeis lo que jode el ver que las cosas van a pasar, que está en tu mano evitar que sucedan avisando a la gente, y que esta no te haga caso? ¿Sabeis lo que llega a reconcomer esa sensación de que las cosas han transcurrido EXACTAMENTE tal como preveías, y tener la sensación de que lo podías haber evitado? Luego la gente viene lamentándose por que las cosas suceden (cuando tú ya las habías visto venir a kilómetros), esperando consuelo, y que no te acuerdes que les habías advertido. ¿Cual es la actitud? ¿Recurrir al "Te lo dije"? ¡Ojala y eso me hiciera sentir mejor! Pero por desgracia no es así. En ese momento, me pongo a analizar qué palabras de consuelo le vendrán mejor a la persona (si es que las hay; en otros casos, el silencio también es bastante terapeutico) basándome en su forma de ser y de recibir los mensajes que le quieres transmitir.
Todavía estoy decidiendo si se trata de un don o una maldición que Dios me ha dado. Juro que a veces me gustaría no saber las cosas que sé, para poder tener una vida con sorpresas, o sin esos batacazos vaticinados que sabes que aún previéndolos, no vas a poder evitar. Os puedo asegurar que en esos momentos, lo paso incluso peor que la persona a la que le va a suceder el tema, y daría lo que fuese por arrancarme los ojos y el cerebro para que no me vuelva a suceder.
¿Qué opinais vosotr@s? ¿Es un don, o una maldición?

sábado, 11 de julio de 2009

¡Recibí carta!

Estaba pensando que hace mucho que no recibo una carta carta manuscrita, y es una pena...

Echo mucho de menos esa sensación de nerviosismo al abrir el sobre; la curiosidad de saber las buenas nuevas de la persona que me escribe, el olor del papel doblado, notar la impresión de la tinta sobre el papel.
No sé vosotr@s, pero yo las cartas las tengo como algo íntimo, no sé, como que pones más el corazón en lo que haces. En esta era fría de los emilios e internete; recibir una carta escrita de puño y letra de una persona es algo poco usual, pero que se agradece en el alma. ¿Quién fue la última persona que me escribió?...¿Realmente importa quién haya sido? Lo que importa es que fue una persona que apenas tiene tiempo para pararse a escribir una carta a la vieja usanza, y que aun así lo hizo y contándome cómo le va; tomándose su tiempo y dedicando su única tarde libre a hacer únicamente eso.
Paraos a pensarlo por un momento... ¿Eso no os hace sentir especiales, queridos y apreciados por esa persona? Pensadlo por un momento y decidme cuando fue la última vez que escribisteis a alguien

jueves, 25 de junio de 2009

De piratas, bucaneros y otras faunas


pirata.

(Del lat. pirāta, y este del gr. πειρατής).

1. adj. pirático.

2. adj. clandestino.

3. com. Persona que, junto con otras de igual condición, se dedica al abordaje de barcos en el mar para robar.

4. com. Persona cruel y despiadada.

~ aéreo, a.

1. com. Persona que, bajo amenazas, obliga a la tripulación de un avión a modificar su rumbo.

□ V.

Esta es la definición que el diccionario de la Real academia de la Lengua Española, le da a la palabra pirata. Sin embargo, desde hace un tiempo, se está dando la definición a toda persona que se descarga contenidos de internet; preferiblemente audiovisuales.

No hace falta que os diga quienes son los "señores" de la SGAE, los cuales no pararon hasta que se impuso el canon digital; una especie de impuesto revolucionario por el cual los precios de los cd's y dvd's ya sean vírgenes u originales, los reproductores de mp3, mp4, ipods, teléfonos móviles, cámaras de fotos y de vídeo digitales, televisores, reproductores de dvd, ordenadores e impresoras, suban para poder resarcir a los autores por que ¡malvados de nosotros! vamos a usar todo eso para piratear su "trabajo" y no comprarlo original.

Vamos a ver ¿Qué hay de la presunción de inocencia en este país? ¿Todo el que adquiera alguno de los artículos antes mencionados va a piratear por fuerza? Al imponer dicho canon, han legitimado totalmente el que la gente se descargue contenidos de internet; al fín y al cabo, ya les han hecho pagar una multa por adelantado sin haber hecho nada ¿no?

La gracia, es que la SGAE se supone que defiende los derechos de los autores españoles, por lo tanto si yo descargo algo extranjero, queda totalmente fuera de su competencia que yo sepa. Pero su voracidad no acaba ahí. Aparte de dicho canon, que se supone que va a parar a los bolsillos de los autores para resarcirles de las pérdidas de esas copias oficiales de sus trabajos que no se venden (¡ojo, se supone, por que ahora vereis lo que han hecho con el dinero esos sinvergüenzas!), también les cobran a los bares y locales que reproduzcan la "música protegida". Es decir; lo que antes era un medio de difusión para que el artista y el trabajo del autor fuese conocido, es ahora un medio de racaudación similar a los impuestos revolucionarios o los pagos que exigen las mafias en las películas a los dueños de restaurantes.

¿Que donde va a parar el dinero? En teoría a los autores de las canciones y las películas; en teoría; es decir, que si pagas el canon por bajar música del extranjero, o la reproduces en tu bar o local, esta maravillosa ONG sin ánimo de lucro, generosa y con un corazón que no les cabe en el pecho, se ponen en contacto con los autores extranjeros de dichos trabajos para hacerles llegar solidariamente su parte de este fondo altruista. ¡MENTIRA! Hace un mes se dió a conocer la noticia de que estos señores han estado usando el dienro recaudado para especular y adquirir bienes inmobiliarios; entre ellos un palacete en Boadilla.

Además, con dicho canon, cada vez que se reproduce un cd, estos señores cobran. Oigan, que yo trabajo TODOS los días, y no cobro cada vez que un cliente pinta siguiendo mis consejos (Los que me conoceis, sabeis que mi trabajo consiste en vender pintura y consejos de utilización de los materiales).

Ayer, salía la noticia en EL PAIS de un miembro de los cineastas españoles diciendo que "lo de la piratería en España es de vergüenza mundial" y que estaba causando que el cine Español estuviera cayendo en picado, aparte de las ayudas y subvenciones del gobierno que eran muy escasas en comparación con otros países y en comparación con las subvenciones que reciben los de la energía eólica y solar.

Empecemos a responder, espero que me perdoneis que lo haga como si fuese una carta.

Muy señor mío.

Me sorprende desagradablemente, que se haya aventurado a comparar el cine (medio de ocio) con las energías solar y eólica (energías que se están investigando y desarrollando para tener un desarrollo ecológico y sostenible y sin las cuales, en un futuro tal vez usted no pueda trabajar y hacer sus películas). Me parece de un egoísmo desmesurado y vergonzoso por su parte. Se queja de que las subvenciones en Francia por ejemplo al cine son superiores que en España. Cierto es, pero es igualmente cierto que el nivel de vida es allí superior, que los salarios son más altos que aquí (ya me gustaría ver a un gabacho apañándose con 1000€ al mes), y que en muchas ocasiones, se hace mejor cine que aquí; y no precisamente por el dinero, si no por las historias que cuentan sus películas y por que allí no hacen películas con "hijos de..." "Concursantes de..." "Ex de..." si no con actores.

Acusa usted a la piratería de ser la principal causante de la crisis del cine Español (y de la crisis de la cultura en general), pero le voy a decir un par de cosas:

En un país donde los sueldos son los de los más bajos de la unión europea, pero que sin embargo, y en proporción, sale más caro adquirir películas, libros o discos que en el resto de países; ello unido a los sueldos que este año no han subido, los intereses crecientes en los préstamos bancarios, la subida de precio en los alimentos y combustibles, lo lógico es que la población se haya hartado. ¿Y se quejan ustedes por que en vez de comprarse un Audi tedrán que adquirir un volkswagen debido a que los españoles somos unos piratas sin escrúpulos ni corazón, con sangre negruzca y ácida que decidimos adquirir esos bienes de forma más barata? Señores, yo tengo una hipoteca que consume el 100% de mi salario; mientras que con el salario de mi mujer, tenemos que repostar nuestros dos coches que necesitamos para ir al trabajo (trabajo en el pueblo de al lado, pero si voy en transporte público tardo hora y media en llegar, el coche me deja en 10 minutos), tenemos que pagar los impuestos de circulación y de bienes inmuebles, tenemos que pagar las facturas, tenemos que comprarnos ropa por que la vieja o se ha estropeado o se nos ha quedado pequeña, y tenemos que comer además.

¿Y usted se queja por que las subvenciones son pocas? Señor mío, esas subvenciones salen de mi bolsillo en forma de impuestos (dinero público) para que usted puede rodar su mierda de película (a traves de una productora que es una entidad privada ¿a que sí?) en lugar de dirigir dicho dinero a mejorar la sanidad pública (que entre el gobierno "socialista" y la vampira de Esperanza Aguirre se están cargando) y la educación pública (cada vez con menos medios).

Y hablemos de cine. Las pocas veces que he tenido ganas de ir, de 9-10 salas que hay, sólo hay (y si llega) UNA película española. Las posibilidades que hay de que me meta a verla (teniendo en cuenta la escasa calidad de estas, con actores que lo son por que ellos lo dicen, otros que simplemente tienen un apellido conocido, y otros que no se sabe de donde demonios han salido; uniéndole unos guiones monotemáticos, cuadriculados y poco originales) son muy pequeñas. Pero no acabemos ahí. La entrada ya llega a los 9,00€ por cabeza para estar poco más de una hora encerrado en una sala donde a lo mejor NO hay aire acondicionado ahora en verano (Véase los cines del Parque Corredor en Torrejón de Ardoz), donde si quieres palomitas y refresco, tienes que comprarlos allí dentro y rara vez van a bajar de los 5,00€ por cabeza. Señor mío, así NO dan ganas de ir al cine.

Como decía, la calidad del cine español, suele dar bastante pena por norma general, y cuesta creer que hayamos mejorado la calidad desde las películas de Antonio Ozores, Andrés Pajares y Fernando Esteso; por lo que le puedo asegurar, que el cine que la gente más se descarga, es extranjero. A poca gente le he oido decir que se ha descargado la última película española que ha salido a cartelera.

La piratería, como ustedes la llaman, puede que haga daño, pero también ha ayudado a los usuarios a ser más selectivos a la hora de disfrutar de cine o música, y a la hora de adquirir dichos bienes. No puede ser que se oiga por la radio un single de presentación de un cantante, y luego cuando uno se compre el disco, este no valga en términos de calidad, ni el material en el que se ha realizado; y lo mismo ocurre con las películas. En muchas publicidades se dice "Si no queda satisfecho, le devolvemos el dinero" ¿Por qué no puedo hacer yo lo propio si me meto en una sala de cine a ver una película que resulta ser patética y malísima? ¿por qué no se me devuelve el dinero de la entrada?. La susodicha "piratería" nos hace ser más selectivos, impidiendo que malgastemos el dinero en obras que no merecen la pena (vease el disco de Jesulín de Ubrique por poner un ejemplo), lo cual en estos tiempos tan difíciles, nos viene muy bien al ciudadano de a pie que no se puede permitir los lujos que muchos de ustedes tienen. Esto, es un mensaje para que ustedes NO se duerman en los laureles y se esfuercen en ofrecernos un producto de calidad que realmente valga el dinero que nos piden por él. Yo NUNCA me voy a negar a pagar por algo que merece la pena; y desde luego, si lo vale, compraré la edición original.

Atentamente


José Luis

lunes, 22 de junio de 2009

Expresiones que dan mal rollo (intento de monólogo humorístico)

¿Nunca os ha pasado que han llegado a vuestros oídos expresiones que dan mal rollo, o que os hacen pensar que la persona que las ha pronunciado le faltan un par de herbores (por no decir un par de buenas ostias bien dadas)?
Empecemos por la típica que se usaba antes para ligar: "¿Estudias o trabajas?" Sí, a día de hoy, si sueltas esa frase, es que te ha enseñado a ligar tu padre seguramente. ¡Maaaaaaaal! A día de hoy eso no son preguntas para hacerle a un potencial ligue. Probablemente se gire mirándote con cara de asco, como si tu aliento oliese a mierda; y eso si te hace caso. Noooo, la pregunta sería "¿Facebook o tuenti?" Con esa pregunta, al menos, aunque pasen de tí y tengas que dedicarte al arte de perfeccionar tu virtuosismo con la zambomba, al menos te responderán (otra cosa es que consigas que te agreguen).
Pero esta es de las más leves; ¿A quién no le ha dicho alguna vez su pareja aquello de: "cariño, tenemos que hablar"? Esta frase, suele ser el prefacio de mal rollo; es decir, se empieza con esa introducción, y se acaba con una ruptura. Además, es una frase de esas de las que ya te hueles el chaparrón de frases que van a seguir, y que calman tanto como Heidi llevándose a Clara con su silla de ruedas por los acantilados después de enterarse que Pedro le ha puesto los cuernos con la rica paralítica. ¿Y cuales son esas frases? "No sé cómo decírtelo" En realidad quiere decir "que me he cansado de tí, y quiero pasar por este trago lo más rápido posible; ¿Qué tal si me echas una mano teniendo un infarto y así me lo ahorro?" o del estilo "El problema no eres tú" "Amigo, el problema sí, eres tú; que estoy harta de que te agarres las borracheras que siempre te agarras, que eructes el himno nacional delante de mis amigas, a las que por cierto les miras más las tetas que a mí, y desde luego estoy cansada del mete-saca-pedo-y vuelta; pero ¿a que quedo de puta madre intentando quedar como la mala que se siente culpable, en lugar de montarte el numerito?". "Te juro que no hay otra persona" ¡Ay, amigo, que inocente que eres si te crees esta última! Si te crees esta mentira (hay que unirla a las 3 universales que dicen "te quiero" "Te juro que eres la única mujer en mi vida" y "Chupa tranquila, que yo te aviso y me aparto"), es que aún crees en los reyes magos, el ratoncito Pérez, que Aznar es de Centro y el PSOE socialista ¡Que no, damas y caballeros, que esas 4 grandes mentiras universales son como los 4 jinetes del apocalipsis de las relaciones humanas! Si te dice eso, en realidad es que lleva ya un tiempo con otro tío, y que ha hecho como en el anuncio: "Busque, COMPARE, y si encuentra algo mejor..." Si encuentra algo mejor, está claro que el que sobra eres tú, y por eso la conversación ha comenzado con un: "Cariño, tenemos que hablar".
Pero ¿y si el que te dice la frase es tu amigo? "Tío, tenemos que hablar", pues puede ser, que acabes dejando de ser amigo suyo; y muy probablemente, la causa sean un buen par bien dadas por algo que te diga a continuación y tenga que ver con una tía (tu novia, una ex, o alguna a la que le quieres echar el lazo, y que casualmente, él se ha clazado). Si es que ya se sabe que "Tiran más dos tetas que dos Carretas" o "Tira más pelo de coño que maroma de barco".
Pero no acaban ahí las frases incómodas. ¿A quién no le ha pasado los siguiente? Vas a una boda, donde te encuentras a familiares que no recordabas que tenías (en el fondo si lo recuerdas, pero tu mente había borrado tan traumáticos recuerdos), y las frasecitas de rigor: ¡Cuanto has crecido" A lo que tu respondes con una sonrisilla forzada mientras piensas "Sí, tia Gertrudis, desde que tenía 10 años, he crecido un tanto ahora que tengo 30; y me ha crecido hasta el ciruelo" "¡Hay que ver lo grande que te has puesto con los años!" "Sí, Tia Luisa, claro que tú a la edad en la que te encuentras, ya sólo te toca menguar ¿no?" "Has engordado ¿No?" "Pero ¿tú te has visto en el espejo? Tú no solo tienes más lorzas que falete y más tonelaje que el Titanic; es que además tienes más arrugas que un shar-pei"
Pero no, si ya crees que las preguntas incómodas y ácidas acaban ahí, estás muy equivocado. Es sólo el calentamiento, para soltarte la bomba PP (Puta preguntita), justo cuando te recuerdan en qué evento familiar estás: "¡Bueno! Y tú, ¿para cuando? ¿cuando te vas a casar?". Es la típica pregunta que siempre te van a soltar. Pero ahí tenemos un buen aliado en los eventos familiares. ¿Cuando son los momentos en los que te encuentras a la mayor parte de la familia? En bautizos, Comuniones, bodas... y funerales. Cuando os hagan esa preguntita de nuevo,la respuesta matadora (nunca mejor dicho, es la siguiente) "REcuérdame que te haga la misma pregunta en el ppróximo funeral" Creedme, NADIE puede resistir los efectos devastadores de dicha respuesta. Vereis su cara amoratarse, una vena a punto de explotar, y os dejará de hacer esas preguntitas tan molestas; muy probablemente, os dejen de hablar (con lo que según en qué casos, puede que hasta salgais ganando)
¿Y en los trabajos? Yo creo que ahí quien pero lo suele pasar son los que trabajan en comercio de cara al público. No es suficiente con que los que trabajen allí tenga que aguantar carros y carretas por un salario bastante bajo en comparación con los curros; no. También hay que humillarlos haciéndoseles poner un uniforme lo más horrendo posible, y a ellos, aún a pesar de ser perfectamente reconocibles, les viene la preguntita que más toca lo que no suena: "Perdona, ¿Trabajas aquí?" Me imagino a un trabajador de Leroy Merlin pensando: "¡A ver...! Llevo esta horrible camisa verde, con su corbata a juego y un boli verde también. Llevo además una chapa en la que está mi foto y mi nombre... ¡O trabajo aquí, o soy un mormón presentando la nueva colección de primavera!" O a uno de Media Markt . "Llevo un polo rojo, más rojo que Ana Belén y no voy deámbulando por la tienda como si fuera un zombi... o trabajo aquí, o soy el muñequito del semáforo, que me pillas en el descanso".
Pero si hay frases que dan mal rollo, las que se llevan la palma suelen ser las del jefe. Esas más que mal rollo, lo que dan es miedo.
"Antonio, ¿puedes venir un momento?" ¡Ufff, preludio de muy mal rollo! ¡Y el caso es que vas! Es como las pelis de miedo, en las que sabes de sobra que el monstruo se esconde detrás de la única puerta de toda la casa de cuyos quicios sale luz, pero aún así la chica rubia que misteriosamente va en ropa interior, no se puede resistir a abrir.
Pues sí, te acercas; y vas como en tensión, con mieditis. Yo no sé por qué se siguen esforzando en querer hacer pelis de terror basadas en efectos especiales; la realidad SIEMPRE supera a la ficción.
Tendrían que hacer una película titulada "El Jefe" o "El director de la oficina" El terror piscológico estaría más que garantizado. Además, a cada frase, le acompaña una serie de síntomas que te hacen vivir una auténtica escena de pánico.
"Antonio, ¿puedes venir un momento?" Preocupación, ligero malestar
"Pasa, que quería hablar contigo" Escalofríos por tu espalda, empieza el canguelo
" Siéntate, por favor" Empiezas a marearte, notas un nudo en el estómago
"Verás, llevo un tiempo queriendo hablar contigo" Notas la angustia, tus tripas empiezan a hacer sonidos raros; sabes que esa frase NO puede querer decir nada bueno. ¡Quién sabe!, a lo mejor es de la otra acera y solo te quiere hacer una proposición; aunque en ese aspecto, no sabes cual de las dos posibilidades te acojona más.
Y ya el acabose es si sonrie; en ese punto tu corazón ya va a mil por hora, para cuando se mete en harina, muy probablemente no te molesten las tripas; y eso será por que o te has cagado por las patas abajo, o te ha dado un infarto.
Eso sí, si logras sobrevivir a dicha reunión, con semejante clima de terror en estado puro, ya puedes salir orgulloso a codearte con Arnie Schwarzzeneger y decirle "¿Predator o Terminator? ¡Nenaza! ¡A ver si aguantas una conversación en el despacho con mi director!"

domingo, 21 de junio de 2009

El intento

Hace ya unos años, con ayuda de un amigo de la parroquia Pablo Pérez (alias autoimpuesto: Calimero), compusimos una canción, con idea de que fuese la primera. De sobra es conocido mi falta de oído musical, las letras sin embargo, es otra cosa (a menos que l@s que decís que lo hago bien, pequéis de excesiva adulación debido a la amistad o simpatía que genere en vosotr@s).
El caso es que estaba dándole vueltas a dicha canción que compusimos en su día y, aunque se me perdió la hoja donde la teníamos escrita (acordes incluidos), aún recuerdo nítida y vívidamente la letra; así como un padre nunca olvidará el rostro o los rasgos de su hijo, de la misma manera me ocurre con mis creaciones.
Paso a continuación a reproducirla aquí abajo para que me deis vuestra opinión

Fuera está lloviendo, la luna se ve
esta noche su padre ha vuelto a beber
se esconde tras la almohada como la última vez
y reza por que a su cuarto, no quiera el ogro volver

Y viaja a su mundo, lejos de la tormenta
con pájaros de colores y caramelos de menta
y sueña que un día, todo acabará
si no, a su mundo, se escapará.

Se acuesta asustada y oye gritar
al hombre furibundo, y a su madre llorar
conversa con peluches para el miedo olvidar
¿donde acabará la historia sin final?

jueves, 18 de junio de 2009

La otra salida del armario


El salir del armario se puede entender como el dejar de esconderse ante la sociedad por algo que eres y no está bien visto en esta. Aunque la expresión hasta ahora era patrimonio exclusivo (pero no excluyente) de la comunidad homosexual, yo quiero darle otra acepción a la frase propiamente dicha.
Señoras y señores; damas y caballeros, yo también salgo del armario; pero no es mi homosexualidad lo que oculto, si no el ser creyente cristiano.
Sí, creo en Dios como padre de tod@s y en que todas las personas que me rodean, al ser también hij@s suy@s, son mis herman@s. Sí, todo el mundo: independientemente de su país de procedencia, su edad, el color de su piel, o de cabellos o de ojos; independientemente de la fe que profesen, o si son ateos; también me da igual sus tendencias políticas, al equipo de fútbol que animen o su condición sexual. Toda esa gente son mis herman@s, y los quiero.
Llevo desde los 15 años en la parroquia de Nuestra Señora del Rosario en Torrejón de Ardoz; desde los 16 cantando en el coro de la misa de niños y jovenes, y desde los 18 tocando la guitarra. También soy miembro del consejo de redacción del boletín parroquial y miembro del consejo pastoral. He sido también catequista de preadolescentes, y actualmente me estoy involucrando en el arciprestazgo de jóvenes.
Los cristianos no somos gente rara, ni fanáticos religiosos, ni frikys ni nada por el estilo: Intentamos seguir un estilo de vida que Jesús de Nazareth (Isaá en el hebreo original) nos vino a enseñar: el de querernos los unos a los otros, y el compartir tanto nuestros bienes materiales, como espirituales.
Sé que os puede resultar raro e incluso chocante el aún creer en estos tiempos que corren, y cuando está más de moda que nunca el criticar a la iglesia; pero tened en cuenta esto: está formada por personas como tú y como yo; y como tales, la carne es débil y propensa a cometer errores. La indulgencia es un don que hay que dar gratuitamente a todo el mundo.

lunes, 15 de junio de 2009

El sabor de la derrota


El guerrero exhausto apenas se tenía en pie. A su alrededor, los cadaveres alfombraban el suelo regado con sangre de las innumerables batallas libradas. Había luchado bravamente, más con contención; pues sabía que si se entregaba a su rabia, a sus instintos asesinos sin más, podría convertirse en un ser irracional; que no distinguiría aliados de enemigos.
La lucha se había librado en varios frentes; quizá demasiados para lo que un ser humano podría jamás soportar. Había luchado desde pequeño por sobrevivir en un mundo hostil que no le comprendía; que no había sabido ver más allá de su cuerpo inmenso y sus capacidades físicas. Había luchado por ser un hijo ejemplar, un hermano querido, un amado esposo y un respetado padre. Había luchado por ser disciplinado; un guerrero sin par, un caballero con honor en el campo de batalla, y fiereza en cuanto desenvainase su espada. Había luchado por ser un brazo digno de empuñar la espada, y poder respaldar la historia y leyendas que la precedían y acompañaban. Su lucha por frenar la sed de sangre, por mantener atada la bestia primordial que nunca estaba satisfecha tras tantas muertes a sus manos, le dejaba el alma cansada y sin fuerzas.
Muchos habían sido los frentes en el campo de batalla; un enemigo demasiado poderoso, que sometía a sus lacayos por el miedo, a pesar de que estos le odiaban a muerte, le obedecían sin chistar a pesar de detestar sus mandatos con la misma intensidad con la que a ál le detestaban. Un enemigo que había ido poco a poco mermando las fuerzas del guerrero, matando a sus compañeros de armas; mutilando a aquellos que el guerrero consideraba sus amigos. Un enemigo que no pararía hasta acabar con el guerrero.
Se sumaba además otro pueblo guerrero; su pueblo vecino, que a veces se unía a la batalla, para luego tocar retirada en el último momento. Un vecino sin honra, que el guerrero sabía que le filtraba información al enemigo.
Y ahí estaba el guerrero; sólo, sin atreverse a pedir refuerzos a su pueblo. Cansado de ver cómo se había derramado tanta sangre, y que sus esfuerzos habían sido prácticamente en vano. No quería que la sangre de su pueblo se siguiese derramando por su causa. Él acabaría la batalla sólo.
La respiración cada vez se hacía más pesada; la sangre se le agolpaba en las sienes, por lo que se quitó el casco y lo dejó caer pesadamente al suelo. dirigió su mirada desnuda al enemigo; con los ojos inyectados en sangre por el odio, y cargados a la vez por el cansancio de tantas batallas fraguadas. La sonrisa malevola de complaciencia que le dirigió el enemigo, le enervó más; un escupitajo de desprecio salió de los labios del guerrero, y fue a depositarse a las botas del enemigo. Eso no le gustó; su sonrisa se desvanecióy se tornó en un rictus de odio y desprecio; y un relámpago de cólera iluminó su mirada; pero no se atrevía a moverse; sabía que al guerrero aún le quedaban fuerzas, y no sabía si estaría a la altura de un último combate cara a cara.
El corazón empezaba a mostrarle señales al guerrero de que poco más había que hacer; pero este le hizo caso omiso. El peso de las batallas se estaba acumulando en su coraza; todos los muertos y sus vidas se iban sumando a esa carcasa metálica que le rodeaba el torso; y con tanto lastre, le iba a ser muy difícil moverse en aquella, la que él sabía que iba a ser su última batalla.
El sonido metálico de la coraza al chocar contra el suelo rompió el silencio del campo de batalla. El torso desnudo del guerrero, ofrecía un espectaculo dantesco de cicatrices y hematomas. El enemigo le miraba sonriendo con expresión triunfal en el rostro; sus lacayos con una mezcla de miedo y respeto; esperando expectantes qué iría a suceder en ese momento que todos sabían iba a ser crucial.
El guerrero continuó avanzando pesadamente, con dolor, con cansancio acumulado. El cuerpo había llegado a su límite hacía tiempo; y amenazaba con desplomarse; mas la voluntad del guerrero continuaba inamovible; era la batalla final, y no iba a dejar que un cuerpo exhausto, y una mente agotada le frenasen; tampoco un alma lacerada por incontables heridas.
Sólo unos metros le separaban de su oponente; él sólo contra diez. Sonrió con amargura, preguntándose a cuantos podría llevarse con él al más allá.
Sintió que las piernas iban a fallarle, y apretó los dientes. No iba a mostrar debilidad; ahora no, nunca en ese momento tan crucial. Sin decir palabra alguna, clavó la espada con decisión y furia en la ensangrentada tierra, y miró al frente desafiante; odiando a su enemigo, mientras sus fuerzas flaqueaban. No pudo mantener la pose por más tiempo, e hincó una rodilla en el suelo; y agachó la cabeza mientras el sabor acre de la derrota inundaba su boca. Lágrimas de rabia e impotencia brotaron de sus ojos; no podía, NO QUERÍA acabar así, agotado, derrotado y humillado.
La sonrisa del enemigo creció, convirtiéndose en una triunfal y cruel carcajada, cuyos ecos resonaron por el campo sembrado de cadáveres. Sus lacayos le miraron sabiendo que el capítulo final de la historia se estaba escribiendo, y que el final no iba a ser feliz. Sus corazones rezumaban odio hacia aquel ser cruel; e incluso uno de ellos se giró para vomitar, asqueado por la situación y su falta de agallas para desertar.
De repente, una chispa de luz cruzó la mente del guerrero. Sólo quedaba él en el campo de batalla; todos aquellos a los que había querido proteger de su propia ansia asesina, yacían ya muertos a sus pies; y se dió cuenta de que aunque había fracasado en la tarea de impedir que murieran, ahora que no respiraban, no eran un impedimento para entregarse al demonio asesino que largamente había mantenido encerrado. Los grilletes habían caido, y no había nadie entre los que tenía enfrente, cuya vida quisera preservar; no albergaba sentimiento piadoso alguno hacia ellos. Un pequeño resoplido de sus labios, fue seguido por una respiración profunda; este as su vez de una sonrisa maliciosa, la cual dio paso a una creciente y demente carcajada. Había fracasado, pero los grilletes que retenían su sed primordial de sangre habían caido también; y decidió que suúltima acción sería aquella: liberar a ese demonio sediento de sangre y cadáveres que había en su interior y que era una parte tan íntima de su ser, que él ya sabía que era él mismo en realidad.
Se sorprendió de lo poco que le costó volver a ponerse en pie, y lo fácilmente que separó la espada del suelo, a pesar de haberla clavado con todas sus fuerzas. Miró al enemigo; éste le miró con una sonrisa cínica de suficiencia y despreció. Nuevamente, el guerrero escupió hacia los pies del enemigo; no le importó que en este caso el salivazo estuviese compuesto únicamente de sangre; ya le daba igual.
Alzó la espada con bríos renovados, con una mirada alejada de la realidad, sedienta de sangre, y ansiosa de proporcionar dolor y sufrimiento. Un desgarrador grito, semejante a un rugido salió de su boca mientras corría hacia el enemigo.
En ese momento, todos los testigos no podían apartar la mirada de ese momento: Los dioses se conmovieron, la tierra se agitó, los ríos corrían violentamente, como queriendo insuflar su fuerza al guerrero; y los cielos... los cielos sintieron tal emoción y congoja al ver la determinación del guerrero, que no pudieron contener más el llanto sobre el campo de batalla...
Fue una batalla memorable...

jueves, 11 de junio de 2009

Sobre la polémica ley del aborto

No os voy a mentir, (que yo sepa, nunca lo he hecho) como muchos sabeis, soy creyente cristiano; y ante la tan famosa ley del aborto, desde luego no iba a dejar mi opinión sin expresar.
No os asusteis; no voy a usar un discurso de fanático religioso (no se me dan bien esas cosas), pero si voy a expresar lo que siento desde mi experiencia, y los conocimientos (Reconozco que escasos sobre el tema)
Sinceramente, me parece un poco fuerte, eso de que una niña (sí, no nos engañemos, con 16 añitos somos unos críos) pueda abortar sin que sus padres tengan conocimiento de ello. Vamos a ver. A una persona menor de edad ¿le vamos a dejar decisiones correspondientes a una persona adulta? Me parece una irresponsabilidad como un camión; y esta ley, deja el papel de los padres como responsables y educadores de la menor a la altura del betún.
Empecemos por lo básico. No voy a ser yo quien diga que el sexo deba ser un tema tabú y que nadie sepa nada hasta los 18 (¡joder, que no soy un carca!), pero sí que el papel de los padres y profesores en este aspecto, es fundamental. Es decir; no limitarse a decir en clase que con el sexo vienen los embarazos y con la pubertad la regla y ya está. No vale con decir que ya se enterará de esas cosas con el tiempo; eso no. Por que si caemos en esos errores y falta de comunicación, los chavales y chavalas buscarán la información por otro lado; corriendo el riesgo de tener como fuentes de información a sus amig@s (que a lo mejor saben tanto como ell@s) y fiándose de viejas leyendas urbanas (la primera vez no hay riesgo de embarazo aunque se haga sin protección, no hay riesgo durante la regla, si no se llega al orgasmo no hay embarazo, la marcha atrás funciona...) ¡NO! Veamos; lo vital en cualquier relacción humana, es la comunicación; no le cerremos puertas, por que saldrán por la ventana, y entonces se darán un trompazo y de los gordos. El sexo, es algo natural, como el respirar, el conducir, caminar... pero como en el resto de actividades, hay que tener algo de sentido común. A día de hoy, tenemos una cosa llamada "Enfermedades de transmisión sexual"; entre ellas el SIDA, el cual se cobra varios cientos de vidas anualmente,y lo único que nos protege a la hora de tener relacciones frente a esa enfermedad es el preservativo.
Pero dejando de lado ya de por sí el tema de las enfermedades de transmisión sexual (ETS), también tenemos los embarazos no deseados. Traer un hijo (o una hija) al mundo, te cambia la vida para siempre; es una gran responsabilidad; y con 16 años, por muy madura que consideren los padres que es la persona menor, NO está preparada para tal responsabilidad. Hay miles de formas de evitar un embarazo (no sólo la abstención), a día de hoy, los métodos anticonceptivos están a la orden del día: Preservativo tanto femenino como masculino, la píldora anticonceptiva (que debe ser recetada siempre por el médico, pues a no todo el mundo le vale la misma; al fin y al cabo son hormonas, que a no todos los organismos les sienta igual), tenemos el diafragma, el capuchón (¿Se llama así? a mí siempre me ha ido bien con el preservativo y la pildora para mi pareja, como para pararme a probar otros métodos);existen las cremas espermicidas, los parches (de reciente aparición)... y si todo eso falla; está la famosa (y también últimamente polémica) píldora del día después.
La últimamente famosa píldora del día después, consiste en dos pastillas que liberan hormonas que impiden que la mujer pueda quedar embarazada. ¡Ojo! Se trata de un tratamiento hormonal extremadamente fuerte, por lo que no debería ser algo habitual su consumo, por los estragos tanto físicos como emocionales que puede provocar en la mujer. Este método es algo que debe usarse únicamente en casos muy concretos (rotura de condón durante el coito, o tras una violación). Mi pareja y yo nos vimos en la situación de tener que hacer uso de dicho "fármaco" y la verdad es que no fue algo en absoluto agradable: mareos, malestar general, vómitos... un "precioso" cuadro como podeis ver. Si esto se presentó en una persona que por aquel entonces contaba con 21 años, ¿Qué efectos creeis que puede tener en una persona cuyo cuerpo está aun en plena fase de cambios y formación? ¿Y si encima, por la irresponsabilidad de no llevar preservativos encima, pero llevados por el calentón, terminan teniendo relacciones si protección, día sí y día también usando la famosa pildora de forma habitual?
Bueno, pues con esos precedentes, y viendo que tenemos un abanico muy amplio para impedir que dichos embarazos se produzcan; a día de hoy, la que se queda embarazada, puedo asegurar con casi total confianza que es por que quiere. A día de hoy, los chavales tienen acceso a internet, donde pueden consultar cualquier duda, las nuevas generaciones están más de vuelta de lo que yo jamás me habría atrevido a soñar con su edad (¡y me alegro por ell@s, ojo!); así que saben de sobra, qué hacer para que se produzca o no un embarazo.
Luego viene la polémica con sobre en qué momento de la gestación se considera al embrión un ser vivo o no. ¿qué más da? Hasta el mes X no se considera ser vivo o no, o está el estado de gestación más o menos avanzado. Lo que realmente cuenta, es que un aborto es un proceso tremendamente traumático para la mujer, a nivel tanto físico como emocional; y que en muchos casos conlleva riesgos elevadísimos, pudiendo llegar a perder la vida en la clínica o en el quirófano. ¿Con qué cara le dices luego a unos padres que su hija ha perdido la vida en una clínica abortista? Su hija de 16 años que es aún una niña, cuyo cuerpo no está todavía formado del todo y que siendo vulnerable como era en ese estado tan delicado de su vida, ha ido sin que ellos lo sepan a poner su vida en peligro.
Con esa ley, lo que se propicia es que la comunicación familiar sea cada vez menor. ¿por qué le estamos dando la capacidad de decisión a un menor de edad que le corresponde a un adulto, cuando luego tenemos casos de menores que cometen delitos de adulto y no se les juzga como tales? Es decir, les damos derechos, pero no límites ni deberes. Con 16 años puedes tener relacciones sexuales (no me opongo a ello), pero sin embargo se puede considerar pederastía si el que se acuesta con dicha joven, es mayor de edad (aunque la relacción sea consentida); con 16 años puedes fumar sin que sea delito (aunque para comprar tabaco tengas que tener 18, y lo mismo pasa con el alcohol) y tienes el derecho de ser tan irresponsable como para exponer tu vida al tener una relacción sexual sin protección alguna (vuelve el sida entre otras enfermedades como si de una ruleta rusa se tratase), a quedarte en estado, y volver a arriesgar tu vida para abortar, eso sí, sin que tus padres lo sepan,y a pesar de que has tenido al alcance de tu mano los medios para evitar esos riesgos estúpidos e irresponsables. Sin embargo, si matas a otra persona, como eres menor de edad, la pena será menos dura, y con un poco de suerte, ni pisarás la cárcel.
¿Tienen los privilegios de los adultos para unas cosas y a la hora de tener que responder responsablemente por sus actos son aún un@s niñ@s que no saben lo que hacen?
El sexo es algo maravilloso, la máxima expresión de amor entre dos personas; para otros es también algo natural como comer, andar, dormir y respirar. En cualquiera de las opciones perfectamente válidas, debe primar la responsabilidad, pues por desgracia, estamos expuestos a muchos riesgos tanto de enfermedaees, embarazos y demás. Mas lamentablemente, se ha vanalizado demasiado, y no se le da la importancia que se le puede dar; en muchos casos tiene la misma trascendencia que comerse una bolsa de pipas, perdiéndose el encanto de conocer a la otra persona, e ir descubriéndose mutuamente, quedando relegados a simples animales que se mueven por instinto. ¿Que te contagian? entonces a llorar y ¡Ay, pobrecit@ de mí, que soy muy inocente y no sabía nada, y la culpa es de mis padres y profesores que nunca me dijeron nada! ¿qué hay embarazo? ¡No pasa nada! Ahora la ley me permite abortar, echar a la basura a una posible futura persona que ha sido parte de mí, pero que me iba a fastidiar por que me iba a cargar con las horrendas cadenas de la responsabilidad y no iba a poder seguir con mi estilo de vida actual.
O lo que es lo mismo ¡Jode y aborta, que la vida es corta!
¡qué pena! Es lo único que me atrevo a deciros viendo el panorama