Todo cambia, nada permanece imperturbable, y como muestra este blog, que a partir de ya cuenta con más autores
martes, 13 de noviembre de 2012
Chistes Web (¡Ojo, verdes y cafres!)
Chiste encontrado en la web
EL NIÑO JUDÍO
Un papa judío, con la mejor de las intenciones, había enviado a su hijo al colegio más caro de la colectividad judía, pese a sus intentos, Samuel no daba ni una.
Boleta del primer mes:
Matemáticas 2
Geografía 6
Historia 4
Literatura 2
Conducta 0
Estas espantosas calificaciones se repetían mes a mes, hasta que el tipo se cansó:
- Samuel, escúchame bien lo que te voy a decir, si el próximo mes tus calificaciones y tu comportamiento no mejoran, te voy a mandar a estudiar a un colegio católico.
Al mes siguiente las notas de Samuel fueron una tragedia solo comparable al hundimiento del Titanic y el padre cumplió con su palabra.
A través de un rabino cercano a su familia, se conectó con un obispo que le recomendó un buen colegio franciscano al cual Samuel fue enviado.
Boleta del primer mes:
Matemáticas 9
Geografía 8
Historia 9
Literatura 10
Conducta 10
Segunda boleta:
Matemáticas 10
Geografía 9
Historia 10
Literatura 10
Conducta 10
El padre sorprendido le preguntó:
- Samuel, ¿qué es lo que pasa que te va tan bien en la escuela?.... ¿Cómo ha sucedido este milagro?
-Te explico papa. Me presentaron a todos los compañeros y a todos los profesores y luego, una tarde, fuimos al templo. Cuando entré vi a un hombre crucificado, con clavos en las manos y en los pies, con cara de haber sufrido mucho y todo ensangrentado. Pregunté quién era Él y me respondió un alumno de los cursos superiores:
- Él era un judío igual que tu.
Entonces me dije:
- ¡Ah caray! ¡a estudiar Samuelito, aquí no se andan con fregaderas!
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domingo, 11 de noviembre de 2012
Libros de Octubre (Exorcismos)
En Septiembre, antes de venirnos a Panamá, hice una compra de varios libros sobre el tema del Exorcismo y las sectas satánicas. Sé que a mucha gente de mi entorno parroquial le escandalizaría de sobremanera el hecho de que un catequista, el mismo que ha llevado a sus hijos, se interese por el tema; y, seguramente su reacción sería la de un profundo rechazo.
No obstante, aprovechando que esta página es mi pequeño latifundio personal, donde puedo expresarme de forma amplia y completa sin temor a ser interrumpido (cosa a día de hoy imposible en una conversación normal, ¿por qué no le enseñan a las personas el arte de debatir sin tener la mala educación de interrumpir al que está hablando y exponiendo sus argumentos? por ese motivo prefiero la expresión escrita a la oral), puedo exponer los motivos por las que me intereso; gusten o no.
Me intereso por que es un tema en el que los catequistas de adolescentes no estamos PARA NADA formados, lo cual es un tremendo problema si tenemos en cuenta que la adolescencia (el rango de edad en el que me muevo) es una etapa especialmente difícil, donde los jóvenes empiezan a cuestionarse muchas cosas; donde los cambios físicos de la pubertad les crean cierta inseguridad emocional, y es (aunque no lo quieran admitir) lo que les empuja a la rebeldía contra la autoridad paterna, contra todo lo que les han enseñado. En esa edad buscan sus propias respuestas, tener sus propios argumentos e ideas; se sienten desestabilizados por que el cuerpo que tan bien conocían, empieza a cambiar, y en el 90% de los casos, nunca de la forma que a ellos les gustaría, y si cosas que antes daban por hechas mutan de esta manera ¿por qué no van a hacerlo el resto, las cuales no consideran tan consistentes? Es la edad en la que todo se magnifica: cuando se está contento, eres la persona más feliz del mundo; cuando sufres una decepción, el mundo se te viene encima y quieres morirte ahí mismo. Es una edad de grandes altibajos emocionales, donde los jóvenes son altamente vulnerables. Sus inseguridades y los primeros escarceos amorosos, su desesperación por conseguir ese "sí" de la persona en la que se fijan, les pueden hacer caer en el esoterismo de la forma más tonta. Puede parecer algo insignificante, pero que puede conllevar ciertos peligros al "jugar" con fuerzas que ni sabemos qué conllevan.
Muy probablemente soy la persona menos indicada para estudiar este tipo de temas, pero durante mi adolescencia me acerqué mucho a las denominadas "Ciencias Ocultas", hasta el punto de que con 17 años ya estaba al tanto de las distintas "Sociedades Secretas" en la historia y la actualidad (Rosacruces, Masones, Illuminati, Golden Dawn, Rotarios...), sabía del Fenómeno Ovni, los viajes astrales, la Ouija (por cierto, las jóvenes hermanas que "patentaron" este sistema de "contacto con el más allá" fueron descubiertas como fraude, y que los crujidos sobrenaturales que se oían en su casa, en realidad los hacían ellas con sus articulaciones de una manera similar a la que hago yo crujir mis dedos al cerrar la mano derecha). Como decía, probablemente sea la persona menos indicada para profundizar en ello; se necesita una mente fuerte y poco influenciable para ahondar en el lado más oscuro de nuestra fe. Hay gente que con solo leer lo que yo he leído en estos meses, se sugestionaría y vería cosas donde no las hay; dejando, sin querer ni siendo conscientes de ello, la puerta abierta al gran adversario que tenemos los hijos de Dios para que nos fastidie un poco la existencia.
No faltarán los escépticos que dirán que son todo cuentos chinos, o que si es un invento más de la iglesia para que, a través del miedo, tenernos bien ataditos y obedientes. Pues damas y caballeros, a pesar de que he tenido la inmensa suerte de no haber presenciado ningún caso de posesión, sé y soy consciente de que es algo jodídamente real (perdón por la expresión, pero la uso para dar énfasis en lo que digo), y que puede pasarnos a cualquiera; seamos creyentes o no. También soy consciente de que quien se adentra en este tipo de cosas, tiene muchas papeletas para verse afectado. Es como en "La Guerra de las Galaxias" o "Harry Potter": si te interesas mucho por "el lado oscuro de la fuerza" o "las artes oscuras", corres el riesgo de verte seducido o atraído por fuerzas que escapan totalmente a tu control. Ese es el error en el que tendemos a caer los humanos. Nos acercamos a la oscuridad totalmente convencidos de que podemos dominarla por que se muestra débil y sumisa... es una máscara, una trampa para que nos acerquemos, nos confiemos y, cuando menos nos lo esperemos, nos veamos atrapados por ella.
¿Por qué (os preguntaréis) entonces, creyendo como creo que es real, y sabiendo como sé a lo que me expongo, lo hago? La respuesta es sencilla: por que los catequistas NO ESTAMOS PREPARADOS para ello, y nuestros jóvenes necesitan que alguien les prevenga de tomar esa vereda; en definitiva, por que en realidad, no hay nadie más dispuesto a hacerlo: a investigar, a aprender, y tratar de no verse afectado ni sugestionado por ello. Tal vez he pecado de presuntuoso y soberbio al pensar que yo sí lo estaba, o que era la persona más indicada para ello. A día de hoy, sabiendo lo que sé, soy consciente de lo mucho que me he expuesto, y que esto tarde o temprano dejará su huella (quiera Dios que no). Sin embargo, sigo manteniendo que es algo que alguien tiene que hacer, y que aunque sé que no soy el más indicado para ello, sí soy el que ha dado un primer paso que es el de adquirir conocimiento fuera del folklore y las exageraciones de Hollywood. Por que, aunque a nuestros jóvenes les pueda parecer lo contrario, el tontear con el Diablo no es un puñetero juego, y acaba trayendo funestas consecuencias.
Dicho lo cual, pasaré a hablar de dos de los cuatro libros que he comprado sobre el tema; los dos que he leído.
Escrita por el conocido (y demasiado mediatizado) padre José Antonio Fortea, es un libro bastante sencillo de leer. Se nota que este sacerdote (por cierto, recomiendo visitar su blog), tiene cierta facilidad a la hora de expresarse, y en este libro, escrito en forma de preguntas y respuestas, dadas estas con un lenguaje sencillo y comprensible (me recuerda mucho al YOUCAT de la JMJ en cuanto a composición y redacción).
El padre Fortea nos descubre que en la mayoría de los casos, una posesión no es algo tan espectacular como lo que nos muestran en la película "El Exorcista". La parte de preguntas y respuestas se alterna con testimonios de experiencias que ha tenido en los distintos exorcismos que ha realizado, y escritos de clérigos y religiosas hablando de sus experiencias de Dios, y de su estado de tentación. También hay espacio para explicarnos la sutil naturaleza de los ángeles y los demonios; de lo que pueden y no pueden hacer, de su historia, de cuando se está en gracia o no de Dios, de que son los propios demonios los que se han puesto en la posición en la que se encuentran por decisión propia despreciando las oportunidades de redención que Dios mismo les ha dado...
El antiguo párroco del Zulema nos da también un remedio-vacuna para mantenernos lo más blindados posible ante la invasión vírica del maligno: algo tan sencillo como la oración. Sí que queda claro (y no se cansa de repetirlo por activa y por pasiva) lo siguiente:
1° El Demonio no entra así como así en el cuerpo de la gente; en todos los casos hay cierta predisposición a ello. En el 95% de los casos, la persona se ha puesto en una posición de distanciamiento de Dios, y hace gala de una conducta de no ser precisamente un/a sant@, o se ha trasteado en exceso con las ciencias ocultas, puertas estas que no deberían abrirse ni para echar un vistazo. En el 5% restante suele tratarse de un trabajo de magia negra o una maldición contra la persona afectada (por cierto, y en opinión personal, hay que ser un grandísimo hijo de puta para querer de manera consciente y voluntaria hacer pasar a una persona por semejante trance).
2° Dios suele permitir que estas cosas sucedan como toque de atención a la persona afectada. Es como dice la expresión "El verle las orejas al lobo para reaccionar". No suele ser algo demasiado prolongado en el tiempo si la persona toma conciencia de lo que estaba haciendo mal y tiene propósito de enmienda. Dios no lo hace por diversión, ni porque sea un sádico, si no para enseñarnos algo. Somos seres limitados y encerrados en lo que podemos ver y tocar, o en otros términos, experimentar; y por eso nuestra fe es tan débil. Estas experiencias extremas son las que nos hacen aprender y enderezar nuestro camino.
3° La oración es una arma muy poderosa, y más si se hace con fe. Con la oración muchas veces es suficiente para mantenerse a salvo.
El problema (en mi opinión) que el buen padre Fortea ha tenido, es que se sobre-expuso demasiado en los circos mediáticos de la televisión. Quiero entender que lo hizo con la mejor de las intenciones: el dar a conocer una realidad incómoda, pero existente, para así tratar de usar los medios de comunicación para evangelizar. Por desgracia, vivimos en un país muy dado al folklore, que espera los efectos especiales de las películas de la factoría cinematográfica americana, y todo lo que se salga de ahí, es un fraude. A partir de ahí, se le ridiculizó y desacreditó. También hay que tener en cuenta que la figura de un exorcista ha de ser más bien discreta, de lo contrario, si es muy conocido, su parroquia se llenará de curiosos y de gente sugestionada que en realidad el único mal que les afecta es el ser personas hipocondríacas.
La reciente polémica con el Padre Amorth, exorcista oficial del Vaticano, tampoco le ayuda en absoluto. (1) Son dos puntos de vista enfrentados, y aunque ambos tienen su parte de razón, el airearlo en los medios no solucionará nada; la polémica llama a la polémica, y cuando hay medios de comunicación de por medio, se corre el riesgo de que algo tan serio como lo que se trata, se convierta en otro circo, y estaréis de acuerdo conmigo en que los creyentes lo último que necesitamos ahora mismo son más circos que nos distraigan de nuestra verdadera labor.
No obstante, vuelvo a repetirlo: un muy buen libro, sencillo de leer, y con el mensaje bien claro.
Escrito por José María Zavala. Sinceramente, lo siento por este buen señor, pero su obra no me pareció tan interesante como la anterior; de hecho, el estilo se me antojó un poco sensacionalista, haciendo demasiado hincapié en el rechazo a todo el tema esotérico. ¡Ojo, que razón no le falta! El problema es a la hora de redactarlo, te queda un regusto como de prensa rosa, como de alguien que usa un lenguaje y unas formas en los que se nota descaradamente que se quiere llamar la atención del lector.
Aparte de eso, encuentro un excesivo protagonismo (que no niego que lo merezca) del Padre Salvador de Murcia; como dando a entender que sólo él es capaz de expulsar demonios de los poseídos y que el mérito es enteramente suyo (el sacerdote que realiza las tareas de exorcismo es en realidad la herramienta de la que se sirve Dios en realidad, pero nunca una figura a la que enaltecer; si así lo fuera, se perdería una de las virtudes que debe tener un sacerdote, que es la humildad). Luego parece querer rectificar eso, y pasa a entrevistar a otros sacerdotes, pero se queda en uno o dos casos, y vuelve a la veneración del clérigo de Murcia.
Otra de las cosas que no me gustaron fueron las entrevistas: Por mucho que seas una persona creyente, no hay necesidad de demostrarlo cuando complementas las respuestas del entrevistado; es como desnaturalizar la entrevista. Se supone que un entrevistador va a obtener respuestas lo más claras, concretas y detalladas posibles; si nos dedicamos a continuar la respuesta del entrevistado, o le damos una respuesta con sentido de pregunta cuya respuesta por parte del entrevistado va a ser el darnos la razón, entonces hay algo que estamos haciendo mal. Es como si estuviéramos haciéndole ver al entrevistado que sabemos más que él; y aunque fuera así, es hacerle quedar mal. Si sabemos más que la persona entrevistada, ¿qué hacemos preguntándole?
Mensajes que me quedan tras leer este libro:
1°: Si engañas a tu pareja, vas a que te echen las cartas, lees el horóscopo, escuchas Heavy Metal, bebes alcohol, o fumas, es como si pusieras un gigantesco cartel de Neón en el que pone: "¡Eh, Satanás, por aquí! Cuerpo libre ¿qué esperas para ocuparlo?"
2°: El Padre Salvador es el único enviado de Dios en la tierra, y nadie aparte de él sabe hacer exorcismos.
3°: Mucho ojito con a quién cabreamos o nos enemistamos; cualquiera está capacitado para hacernos un sortilegio o echarnos una maldición por la cual el demonio tomará posesión de nuestro cuerpo, y se verán cosas que dejarán a la peli de "El Exorcista" a la altura de una película Disney.
Dos libros muy diferentes con cuyos contenidos creo haberme enriquecido un poco más en cuanto a conocimientos sobre la materia. Creo que me tomaré un pequeño descanso antes de afrontar los otros dos que me esperan al respecto; uno de ellos escrito por el Exorcista oficial del Vaticano: El padre Amorth en persona.
(1) Como no sé cuanto tiempo estará disponible el enlace, reproduzco aquí el artículo, en el cual, el Padre Fortea se reafirma en muchas cosas relativas a los exorcismos que desvela en su libro:
No obstante, aprovechando que esta página es mi pequeño latifundio personal, donde puedo expresarme de forma amplia y completa sin temor a ser interrumpido (cosa a día de hoy imposible en una conversación normal, ¿por qué no le enseñan a las personas el arte de debatir sin tener la mala educación de interrumpir al que está hablando y exponiendo sus argumentos? por ese motivo prefiero la expresión escrita a la oral), puedo exponer los motivos por las que me intereso; gusten o no.
Me intereso por que es un tema en el que los catequistas de adolescentes no estamos PARA NADA formados, lo cual es un tremendo problema si tenemos en cuenta que la adolescencia (el rango de edad en el que me muevo) es una etapa especialmente difícil, donde los jóvenes empiezan a cuestionarse muchas cosas; donde los cambios físicos de la pubertad les crean cierta inseguridad emocional, y es (aunque no lo quieran admitir) lo que les empuja a la rebeldía contra la autoridad paterna, contra todo lo que les han enseñado. En esa edad buscan sus propias respuestas, tener sus propios argumentos e ideas; se sienten desestabilizados por que el cuerpo que tan bien conocían, empieza a cambiar, y en el 90% de los casos, nunca de la forma que a ellos les gustaría, y si cosas que antes daban por hechas mutan de esta manera ¿por qué no van a hacerlo el resto, las cuales no consideran tan consistentes? Es la edad en la que todo se magnifica: cuando se está contento, eres la persona más feliz del mundo; cuando sufres una decepción, el mundo se te viene encima y quieres morirte ahí mismo. Es una edad de grandes altibajos emocionales, donde los jóvenes son altamente vulnerables. Sus inseguridades y los primeros escarceos amorosos, su desesperación por conseguir ese "sí" de la persona en la que se fijan, les pueden hacer caer en el esoterismo de la forma más tonta. Puede parecer algo insignificante, pero que puede conllevar ciertos peligros al "jugar" con fuerzas que ni sabemos qué conllevan.
Muy probablemente soy la persona menos indicada para estudiar este tipo de temas, pero durante mi adolescencia me acerqué mucho a las denominadas "Ciencias Ocultas", hasta el punto de que con 17 años ya estaba al tanto de las distintas "Sociedades Secretas" en la historia y la actualidad (Rosacruces, Masones, Illuminati, Golden Dawn, Rotarios...), sabía del Fenómeno Ovni, los viajes astrales, la Ouija (por cierto, las jóvenes hermanas que "patentaron" este sistema de "contacto con el más allá" fueron descubiertas como fraude, y que los crujidos sobrenaturales que se oían en su casa, en realidad los hacían ellas con sus articulaciones de una manera similar a la que hago yo crujir mis dedos al cerrar la mano derecha). Como decía, probablemente sea la persona menos indicada para profundizar en ello; se necesita una mente fuerte y poco influenciable para ahondar en el lado más oscuro de nuestra fe. Hay gente que con solo leer lo que yo he leído en estos meses, se sugestionaría y vería cosas donde no las hay; dejando, sin querer ni siendo conscientes de ello, la puerta abierta al gran adversario que tenemos los hijos de Dios para que nos fastidie un poco la existencia.
No faltarán los escépticos que dirán que son todo cuentos chinos, o que si es un invento más de la iglesia para que, a través del miedo, tenernos bien ataditos y obedientes. Pues damas y caballeros, a pesar de que he tenido la inmensa suerte de no haber presenciado ningún caso de posesión, sé y soy consciente de que es algo jodídamente real (perdón por la expresión, pero la uso para dar énfasis en lo que digo), y que puede pasarnos a cualquiera; seamos creyentes o no. También soy consciente de que quien se adentra en este tipo de cosas, tiene muchas papeletas para verse afectado. Es como en "La Guerra de las Galaxias" o "Harry Potter": si te interesas mucho por "el lado oscuro de la fuerza" o "las artes oscuras", corres el riesgo de verte seducido o atraído por fuerzas que escapan totalmente a tu control. Ese es el error en el que tendemos a caer los humanos. Nos acercamos a la oscuridad totalmente convencidos de que podemos dominarla por que se muestra débil y sumisa... es una máscara, una trampa para que nos acerquemos, nos confiemos y, cuando menos nos lo esperemos, nos veamos atrapados por ella.
¿Por qué (os preguntaréis) entonces, creyendo como creo que es real, y sabiendo como sé a lo que me expongo, lo hago? La respuesta es sencilla: por que los catequistas NO ESTAMOS PREPARADOS para ello, y nuestros jóvenes necesitan que alguien les prevenga de tomar esa vereda; en definitiva, por que en realidad, no hay nadie más dispuesto a hacerlo: a investigar, a aprender, y tratar de no verse afectado ni sugestionado por ello. Tal vez he pecado de presuntuoso y soberbio al pensar que yo sí lo estaba, o que era la persona más indicada para ello. A día de hoy, sabiendo lo que sé, soy consciente de lo mucho que me he expuesto, y que esto tarde o temprano dejará su huella (quiera Dios que no). Sin embargo, sigo manteniendo que es algo que alguien tiene que hacer, y que aunque sé que no soy el más indicado para ello, sí soy el que ha dado un primer paso que es el de adquirir conocimiento fuera del folklore y las exageraciones de Hollywood. Por que, aunque a nuestros jóvenes les pueda parecer lo contrario, el tontear con el Diablo no es un puñetero juego, y acaba trayendo funestas consecuencias.
Dicho lo cual, pasaré a hablar de dos de los cuatro libros que he comprado sobre el tema; los dos que he leído.
Summa Daemoniaca
Escrita por el conocido (y demasiado mediatizado) padre José Antonio Fortea, es un libro bastante sencillo de leer. Se nota que este sacerdote (por cierto, recomiendo visitar su blog), tiene cierta facilidad a la hora de expresarse, y en este libro, escrito en forma de preguntas y respuestas, dadas estas con un lenguaje sencillo y comprensible (me recuerda mucho al YOUCAT de la JMJ en cuanto a composición y redacción).El padre Fortea nos descubre que en la mayoría de los casos, una posesión no es algo tan espectacular como lo que nos muestran en la película "El Exorcista". La parte de preguntas y respuestas se alterna con testimonios de experiencias que ha tenido en los distintos exorcismos que ha realizado, y escritos de clérigos y religiosas hablando de sus experiencias de Dios, y de su estado de tentación. También hay espacio para explicarnos la sutil naturaleza de los ángeles y los demonios; de lo que pueden y no pueden hacer, de su historia, de cuando se está en gracia o no de Dios, de que son los propios demonios los que se han puesto en la posición en la que se encuentran por decisión propia despreciando las oportunidades de redención que Dios mismo les ha dado...
El antiguo párroco del Zulema nos da también un remedio-vacuna para mantenernos lo más blindados posible ante la invasión vírica del maligno: algo tan sencillo como la oración. Sí que queda claro (y no se cansa de repetirlo por activa y por pasiva) lo siguiente:
1° El Demonio no entra así como así en el cuerpo de la gente; en todos los casos hay cierta predisposición a ello. En el 95% de los casos, la persona se ha puesto en una posición de distanciamiento de Dios, y hace gala de una conducta de no ser precisamente un/a sant@, o se ha trasteado en exceso con las ciencias ocultas, puertas estas que no deberían abrirse ni para echar un vistazo. En el 5% restante suele tratarse de un trabajo de magia negra o una maldición contra la persona afectada (por cierto, y en opinión personal, hay que ser un grandísimo hijo de puta para querer de manera consciente y voluntaria hacer pasar a una persona por semejante trance).
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| Tan sencillo como tener el hábito de orar, nos protege contra los ataques del maligno. |
3° La oración es una arma muy poderosa, y más si se hace con fe. Con la oración muchas veces es suficiente para mantenerse a salvo.
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| Actualmente el P. Fortea se encuentra en Roma haciendo el doctorado de Teología. |
La reciente polémica con el Padre Amorth, exorcista oficial del Vaticano, tampoco le ayuda en absoluto. (1) Son dos puntos de vista enfrentados, y aunque ambos tienen su parte de razón, el airearlo en los medios no solucionará nada; la polémica llama a la polémica, y cuando hay medios de comunicación de por medio, se corre el riesgo de que algo tan serio como lo que se trata, se convierta en otro circo, y estaréis de acuerdo conmigo en que los creyentes lo último que necesitamos ahora mismo son más circos que nos distraigan de nuestra verdadera labor.
No obstante, vuelvo a repetirlo: un muy buen libro, sencillo de leer, y con el mensaje bien claro.
Así se Vence al Demonio
Escrito por José María Zavala. Sinceramente, lo siento por este buen señor, pero su obra no me pareció tan interesante como la anterior; de hecho, el estilo se me antojó un poco sensacionalista, haciendo demasiado hincapié en el rechazo a todo el tema esotérico. ¡Ojo, que razón no le falta! El problema es a la hora de redactarlo, te queda un regusto como de prensa rosa, como de alguien que usa un lenguaje y unas formas en los que se nota descaradamente que se quiere llamar la atención del lector.Aparte de eso, encuentro un excesivo protagonismo (que no niego que lo merezca) del Padre Salvador de Murcia; como dando a entender que sólo él es capaz de expulsar demonios de los poseídos y que el mérito es enteramente suyo (el sacerdote que realiza las tareas de exorcismo es en realidad la herramienta de la que se sirve Dios en realidad, pero nunca una figura a la que enaltecer; si así lo fuera, se perdería una de las virtudes que debe tener un sacerdote, que es la humildad). Luego parece querer rectificar eso, y pasa a entrevistar a otros sacerdotes, pero se queda en uno o dos casos, y vuelve a la veneración del clérigo de Murcia.
Otra de las cosas que no me gustaron fueron las entrevistas: Por mucho que seas una persona creyente, no hay necesidad de demostrarlo cuando complementas las respuestas del entrevistado; es como desnaturalizar la entrevista. Se supone que un entrevistador va a obtener respuestas lo más claras, concretas y detalladas posibles; si nos dedicamos a continuar la respuesta del entrevistado, o le damos una respuesta con sentido de pregunta cuya respuesta por parte del entrevistado va a ser el darnos la razón, entonces hay algo que estamos haciendo mal. Es como si estuviéramos haciéndole ver al entrevistado que sabemos más que él; y aunque fuera así, es hacerle quedar mal. Si sabemos más que la persona entrevistada, ¿qué hacemos preguntándole?
Mensajes que me quedan tras leer este libro:
1°: Si engañas a tu pareja, vas a que te echen las cartas, lees el horóscopo, escuchas Heavy Metal, bebes alcohol, o fumas, es como si pusieras un gigantesco cartel de Neón en el que pone: "¡Eh, Satanás, por aquí! Cuerpo libre ¿qué esperas para ocuparlo?"
2°: El Padre Salvador es el único enviado de Dios en la tierra, y nadie aparte de él sabe hacer exorcismos.
3°: Mucho ojito con a quién cabreamos o nos enemistamos; cualquiera está capacitado para hacernos un sortilegio o echarnos una maldición por la cual el demonio tomará posesión de nuestro cuerpo, y se verán cosas que dejarán a la peli de "El Exorcista" a la altura de una película Disney.
Dos libros muy diferentes con cuyos contenidos creo haberme enriquecido un poco más en cuanto a conocimientos sobre la materia. Creo que me tomaré un pequeño descanso antes de afrontar los otros dos que me esperan al respecto; uno de ellos escrito por el Exorcista oficial del Vaticano: El padre Amorth en persona.
(1) Como no sé cuanto tiempo estará disponible el enlace, reproduzco aquí el artículo, en el cual, el Padre Fortea se reafirma en muchas cosas relativas a los exorcismos que desvela en su libro:
ROMA, 02 Mar. 10 / 12:43 pm (ACI).- El conocido sacerdote y exorcista español Juan Antonio Fortea, respondió a la afirmación de otro famoso exorcista, el italiano Gabriele Amorth, de 85 años, quien señaló hace unos días que "dentro del Vaticano también hay satanistas". El P. Fortea dijo que este tipo de afirmación tiene que probarse y que si bien entre los purpurados puede haber algunos "más terrenales", "de ahí a afirmar que algunoscardenales son miembros de sectas satánicas hay un trecho inaceptable".
En una entrevista concedida al diario italiano Il Foglio el pasado 28 de febrero, el P. Gabriele Amorth dijo que la existencia del satanismo en el Vaticano es algo que sabe por "personas que lo han conocido directamente. Y además es una cosa ‘confesada’ en otras ocasiones por el mismo demonio, bajo obediencia, durante los exorcismos". Asimismo indicó que esto es algo de lo que el Papa Benedicto XVI "ha sido informado. Pero hace lo que puede".
Ante estas afirmaciones, el P. Fortea considera "un deber de justicia deciralgunas cosas en defensa del Colegio Cardenalicio y del Vaticano en general".
Para el exorcista español, "evidentemente, ahora como en todos los tiempos, hay prelados más espirituales y otros más terrenales, unos más virtuosos y otros más humanos. Pero de ahí a afirmar que algunos cardenales son miembros de sectas satánicas hay un trecho inaceptable".
Seguidamente relata que "a los que hemos orado por posesos durante años de forma cotidiana, se nos acercan innumerables personas que afirman tener visiones, revelaciones y mensajes de Nuestro Señor. Un cierto número de ellos nos ofrecen mensajes apocalípticos y revelaciones acerca de la infiltración del satanismo y la masonería entre la cúpula de la Iglesia".
"No hace falta decir que la única postura aceptable para nosotros essuspender juicio ante dones cuyo discernimiento requiere de mucho tiempo, a veces meses para cada uno de los casos", agrega.
"La segunda fuente –prosigue el P. Fortea en su blog– por la que se puede llegar a creer que en la cúpula de la Iglesia pulula el Mal en sus peores formas, son las cosas que nos dicen los demonios en los exorcismos. No hace falta decir que saber cuándo un demonio dice o no la verdad es en muchos casos imposible".
El sacerdote español explica que "podemos saber con mucha seguridad cuándo un demonio dice la verdad en la materia directamente relacionada con el exorcismo. Es decir, número de demonios, nombre de ellos y cosas similares. Pero no podemos tener seguridad en lo relativo a noticias concretas relativas a personas".
El P. Fortea explica luego que "el Padre Amorth no tiene otras fuentes de conocimiento que las dos que acabo de citar, a sus mismas palabras me remito para esta afirmación. Mensajes similares a través de esas fuentes es algo sabido por mí así como por otros muchos colegas desde hace muchos años. Entre los exorcistas, algunos han llegado a conclusiones similares a las del padre Amorth. Otros, no".
"Nuestro Colegio Cardenalicio si lo comparamos con siglos pasados es el más edificante y virtuoso que ha conocido la Historia. Habría que retrotraerse a la época del Imperio Romano para encontrar un cuerpo de electores tan alejados de toda pretensión terrenal como el actual. Los cardenales serán mejores o peores, pero todos tienen recta intención y buscan la gloria de Dios", prosigue.
Finalmente el P. Fortea señala que "las afirmaciones hay que probarlas, sobre todo cuando se trata de acusaciones tan graves que afectan a la honorabilidad de aquellos que forman parte de la Cabeza de la Iglesia en cuanto que ayudan al Supremo Pastor".
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jueves, 8 de noviembre de 2012
El Capellán y el peregrino
De las profundidades de mi memoria, recupero este pequeño cuentecito con el que me he tomado un par de licencias literarias para "sazonarlo" un poco.
En cierta ocasión, un peregrino que se dirigía a Santiago paró en una posada para poder descansar y echarse algo a la boca. Al abrir la puerta, sólo había un capellán, el cual estaba almorzando un palomino asado. El posadero le informó que estaba sin viandas, y que había enviado a su hijo al mercado del pueblo para llenar la despensa, y que no llegaría hasta la noche.
Siendo así, el peregrino pidió al capellán compartir el palomino, y que estaba dispuesto a pagar su parte. "Lo siento" Respondió el clérigo "mas no hay suficiente para los dos"
El peregrino se sentó entonces en un rincón, y sacó de su bolsa un mendrugo de pan que se había guardado del día anterior, masticándolo despacio.
Una vez que tanto el capellán como el peregrino hubieron terminado de comer, este se dirigió al capellán y le dijo así: "Mi buen señor, habéis de saber que mientras vos habéis comido el palomino, yo he disfrutado de su olor mientras comía mi mendrugo de pan, por lo que para mi persona es como si hubiera participado del palomino que vos habéis degustado"
"Siendo así," repuso el clérigo "es justo que paguéis la mitad de lo que dicho palomino ha costado" El peregrino se negó a ello, puesto que no había probado bocado alguno del ave, mientras que el capellán opinaba que si se había sentido alimentado por el aroma, justo sería que pagase la mitad.
Ambos estuvieron discutiendo durante horas, hasta que el Sacristán, viendo que el capellán no volvía a sus obligaciones, acudió a la posada, pues sabía que se había dirigido allí para almorzar. Al llegar allí, el sacristán se encontró con la discusión, y tras averiguar el motivo de tan gran sinsentido, le preguntó al posadero: "¿Cuanto ha costado el palomino asado?"
"Medio Real" Respondió el posadero.
"Ya veo" Repuso el sacristán; y, dirigiéndose al peregrino, preguntó: "Muchacho, ¿tenéis la mitad de dicha cantidad?"
Apenado, el peregrino sacó un cuarto de real de su bolsa y se la tendió al sacristán. Este cogió la moneda, y la golpeo sonoramente contra la mesa; después de esto, se la devolvió al muchacho mientras le decía al capellán:
"Hermano, de la misma manera que el peregrino ha disfrutado con el olor de una comida de la que sólo os habéis alimentado vos, y se ha conformado con ello; en justicia, vos habéis sido pagado con el sonido de la cantidad que a él le habría correspondido pagar en caso de que vos hubierais tenido algo de caridad cristiana, y compartido con él la mitad del asado. Dicho lo cual, cejen ustedes en su disputa y vayan con Dios"
Avergonzado, el Capellán dejó la posada, mientras el peregrino decidió esperar a que llegara el hijo del posadero con las viandas, pues la discusión le acababa de devolver el apetito que apenas le calmó el trozo de pan.
Al ver la escena, el posadero exclamó: "¡A buen capellán, mejor sacristán!"
El Capellán y el Peregrino.
En cierta ocasión, un peregrino que se dirigía a Santiago paró en una posada para poder descansar y echarse algo a la boca. Al abrir la puerta, sólo había un capellán, el cual estaba almorzando un palomino asado. El posadero le informó que estaba sin viandas, y que había enviado a su hijo al mercado del pueblo para llenar la despensa, y que no llegaría hasta la noche.
Siendo así, el peregrino pidió al capellán compartir el palomino, y que estaba dispuesto a pagar su parte. "Lo siento" Respondió el clérigo "mas no hay suficiente para los dos"
El peregrino se sentó entonces en un rincón, y sacó de su bolsa un mendrugo de pan que se había guardado del día anterior, masticándolo despacio.
Una vez que tanto el capellán como el peregrino hubieron terminado de comer, este se dirigió al capellán y le dijo así: "Mi buen señor, habéis de saber que mientras vos habéis comido el palomino, yo he disfrutado de su olor mientras comía mi mendrugo de pan, por lo que para mi persona es como si hubiera participado del palomino que vos habéis degustado"
"Siendo así," repuso el clérigo "es justo que paguéis la mitad de lo que dicho palomino ha costado" El peregrino se negó a ello, puesto que no había probado bocado alguno del ave, mientras que el capellán opinaba que si se había sentido alimentado por el aroma, justo sería que pagase la mitad.
Ambos estuvieron discutiendo durante horas, hasta que el Sacristán, viendo que el capellán no volvía a sus obligaciones, acudió a la posada, pues sabía que se había dirigido allí para almorzar. Al llegar allí, el sacristán se encontró con la discusión, y tras averiguar el motivo de tan gran sinsentido, le preguntó al posadero: "¿Cuanto ha costado el palomino asado?"
"Medio Real" Respondió el posadero.
"Ya veo" Repuso el sacristán; y, dirigiéndose al peregrino, preguntó: "Muchacho, ¿tenéis la mitad de dicha cantidad?"
Apenado, el peregrino sacó un cuarto de real de su bolsa y se la tendió al sacristán. Este cogió la moneda, y la golpeo sonoramente contra la mesa; después de esto, se la devolvió al muchacho mientras le decía al capellán:
"Hermano, de la misma manera que el peregrino ha disfrutado con el olor de una comida de la que sólo os habéis alimentado vos, y se ha conformado con ello; en justicia, vos habéis sido pagado con el sonido de la cantidad que a él le habría correspondido pagar en caso de que vos hubierais tenido algo de caridad cristiana, y compartido con él la mitad del asado. Dicho lo cual, cejen ustedes en su disputa y vayan con Dios"
Avergonzado, el Capellán dejó la posada, mientras el peregrino decidió esperar a que llegara el hijo del posadero con las viandas, pues la discusión le acababa de devolver el apetito que apenas le calmó el trozo de pan.
Al ver la escena, el posadero exclamó: "¡A buen capellán, mejor sacristán!"
martes, 6 de noviembre de 2012
The Wrestler
Llevaba mucho tiempo detrás de ver esta película que se estrenó en 2008. Cosas de la vida, he tenido que venirme a Panamá y verla por casualidad en un videoclub para poder disfrutarla.
Imagínate que has pasado toda tu vida luchando, que has sido un luchador de éxito, y que no sabes hacer otra cosa. Imagínate que te centras tanto en lo que consideras que da sentido a tu vida, que no te importa nada más (tu familia, el tener una relación estable, tu salud, tu economía...) Y ahora imagínate que tras un show especialmente duro te desplomas en los vestuarios, y te despiertas en una cama de hospital donde te informan que has tenido un infarto y que tienes que dejar de luchar, que un combate más te costará la vida.
La producción contó con la colaboración de empresas como CZW y ROH, y la aparición de varios Wrestlers conocidos como Ron Killings (R-Truth) y King Kong Bundy. Con un look más de documental que de acción en las partes de los combates, encuentro la película algo bastante agradable de ver, llena de información al respecto, y bastante bien documentada. Una forma de ver la otra cara de la lucha libre, algo que sale del círculo al que estamos acostumbrados en España. Sí, damas y caballeros, existe algo más allá de la WWE. Hay todo un mundo, y podéis vislumbrar algo de él en esta película.
Imagínate que has pasado toda tu vida luchando, que has sido un luchador de éxito, y que no sabes hacer otra cosa. Imagínate que te centras tanto en lo que consideras que da sentido a tu vida, que no te importa nada más (tu familia, el tener una relación estable, tu salud, tu economía...) Y ahora imagínate que tras un show especialmente duro te desplomas en los vestuarios, y te despiertas en una cama de hospital donde te informan que has tenido un infarto y que tienes que dejar de luchar, que un combate más te costará la vida.![]() |
| Dura escena de Wrestling Extremo |
Eso es lo que le pasa a Randy "The Ram" (Traducción: "El Carnero") Robinson, el cual tiene que empezar a replantearse su vida. Se da cuenta de que fuera de la lucha libre no tiene nada; que está completamente sólo, y lo más parecido que tiene a una relación, es con una stripper cuarentona para la que él no es más que un cliente más. A partir de ahí, Randy empezará a intentar recuperar la relación inexistente con su hija, buscar un trabajo más estable que le de unos ingresos fijos con los que poder hacer frente a las facturas, y atreverse a iniciar una relación con Cassidy, la stripper. Pero ¿cómo llevar todo eso a cabo cuando toda tu vida a girado en torno al espectáculo? ¿Cómo afrontarlo cuando eres una vieja gloria que vive en realidad del recuerdo de lo que una vez fue? ¿Brilla igual el oro cuando es añejo?
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| Os parecerá una exageración, pero esto se llega a ver de verdad en algunos espectáculos, y la gente paga por verlo. |
Dirigida por Darren Aronofsky, la película cuenta con las interpretaciones de Mickey Rourke, Marisa Tomei, y Evan Rachel Wood. Además de contar la historia de una vieja gloria en las últimas, nos muestra los entresijos del mundo del Wrestling (Lucha libre americana), donde se puede ver que, a pesar de ser todo una muy elaborada coreografía, es un espectáculo donde los luchadores lo dan todo por su público: Bladejobs (esconder un pequeño trozo de cuchilla con el que hacerse cortes, generalmente en la frente, para dar más espectacularidad con la sangre resultante), Wrestling Extremo (CZW es una federación especializada en ello, con cristales, alambre de espino, fluorescentes, grapadoras... todo vale por el espectáculo), el oscuro mundo de los calmantes (relajantes musculares, vicodina y similares comprados bajo cuerda por que no se venden sin receta, para poder ignorar el dolor de los golpes y caídas y poder estar bien para el siguiente evento)...
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| Randy con Cassidy, fuera del club, comprando ropa para la hija de él |
lunes, 5 de noviembre de 2012
Desde el Exilio (VIII)
Pero pasemos a hablar del concierto y el artista en cuestión. No recuerdo exactamente cuando empezó a gustarme, pero sí que desde niño ya estaba acostumbrado a oír sus canciones, por que mi madre lo ponía mucho en casa, y en los viajes en coche. La cosa era así: primero una cinta de cassette con la música infantil que escuchábamos mis hermanas y yo (Parchís, Enrique y Ana, Regaliz, Teresa Rabal, Los Payasos de la tele...), y luego una del gusto de mi madre (Perales, Pimpinela, Mocedades, Raphael...)

Es curioso cómo, con el paso de los años, se me fueron quedando en la memoria grabadas a fuego las canciones de muchos de los artistas que escuchaba mi madre, pero Perales en concreto, me llegaba especialmente. De hecho, cuando me animé a escribir mi primer relato corto, el cual, sin pulir, presenté al concurso de literatura de mi instituto (contaba yo con 15 años), este fue inspirado por las canciones del artista conquense hasta el punto que dicho relato arrancaba con el estribillo de la canción "¿Y cómo es él?" (Por cierto, en dicho concurso quedé empatado con una chica de 2° de Bachillerato estando yo en 4° de ESO, ambos ganamos). Por desgracia, ese relato mecanografiado se perdió antes de que pudiera pasarlo a formato digital; una auténtica lástima. Tal vez algún día, escarbaré en los recovecos de mi memoria, y lo reescribiré con la ventaja de la madurez a la hora de escribir que me han dado los años.
Con la misma canción tengo una anécdota laboral: Diciembre de 2000; en una cena de empresa en el Balcón de Rosales (la cena de Navidad, claro está), había un karaoke, y teníamos un compañero que solía arrancarse en todas las cenas a cantar canciones de Raphael, haciendo el chorra y pavoneándose mientras le imitaba, y esa cena no fue una excepción. Animado tal vez por las varias cervezas consumidas, por que quería demostrar que yo también sabía cantar (por aquella época, era un asiduo de los karaokes en Torrejón, donde fui aprendiendo, puliendo mi estilo, comprobando qué artistas se me daban bien y cuales no...), o no sé... el caso es que salí a cantar la canción en cuestión. Recuerdo que, animados por los efluvios etílicos, todo el mundo empezó a chillar y jalear en plan cachondeo; sin embargo, un compañero decía: "¡Oye, dejad de chillar! No lo está haciendo precisamente mal, y con el cachondeo y los gritos, no os estáis dando cuenta" Llegó la parte complicada de la canción: esa que dice "Él estará esperando para amarte, y yo estaré celoso de perderte, y abrígate, te sienta bien ese vestido gris. Sonríete, que no sospeche que has llorado, y déjame que vaya preparando mi equipaje, y perdóname si te hago otra pregunta". No sé si lo habéis notado en la canción, pero hay subidas y bajadas de tono brutales, notas sostenidas que no son tan fáciles de mantener, se juega incluso con el volumen, y a poco desparpajo que tengas, la canción invita a gesticular y a acompañar con expresión corporal la canción. Es una parte bastante complicada de interpretar, y más difícil aún hacerlo bien; estaba nervioso y temía hacer el ridículo, y más dándome cuenta que esa parte me suele costar mucho y me suelo ahogar; así que me esforcé y puse toda mi concentración en esa parte; si la gente se dio cuenta o no de mi sorpresa al descubrir que me había salido sin problemas, no lo sabré, por que nadie me lo dijo. Terminé la canción, y cerré los ojos a la vez que pensaba: "¡Qué ridículo! La he cagado de fijo; no vuelvo a subirme bebido a un escenario. ¡A ver cómo miro mañana a la gente a la cara!" Para mi sorpresa, al abrir los ojos, todo el mundo estaba en pie aplaudiendo, y yo no podía salir de mi estupor. ¿Tan bien lo había hecho? Al parecer sí; el que por aquél entonces era mi jefe vino corriendo hacia mí diciendo: "Ha nacido una estrella, ¡Qué calladito te lo tenías!", y ahí empezó una racha en la cual, siempre que hacíamos una cena con barbacoa en la reserva en verano, se alquilaba un Karaoke.
Pero no es la única canción de Perales que conocía por aquel entonces. Las siguientes fueron canciones que sonaban mucho en mis cascos cuando iba en tren al trabajo.
Canción esta un poco cruel a la hora de retratar la situación, pero que nos demuestra que cierto tipo de historias cotidianas, por desgracia no son nuevas.
Para mí una de las canciones de amor por excelencia. Es de las poquitas que he logrado sacar a la guitarra sin ayuda. Y es que en realidad, y como él manifestó en el concierto, cuando las canciones nacen, lo hacen de forma desnuda y sencilla: Una guitarra y una voz, y en muchos casos, con notas bien sencillas.
Esta canción era de las que más escuchaba, y le tengo especial cariño. Tal vez por que yo también tiendo a la introspección y melancolía cuando escribo y esos sentimientos afloran con mayor facilidad en Otoño, a lo mejor tiene que ver el hecho de que yo naciese en Otoño... ¡Quién sabe!
José Luis Perales siempre ha sido una persona muy comprometida con Aldeas Infantiles, y esta es una de las primeras canciones cuyos beneficios dedicó a la organización. La canción no tiene desperdicio.
Esta canción es una respuesta con estilo cuando alguien nos deja. Hubo un tiempo en que sonó muy insistentemente en mi radio, e incluso sustituyó a "¿Y cómo es él?" dentro de mi repertorio de Karaoke.
Esta canción es todo un himno, y tiene la ocasión de cantar conjuntamente con Mocedades. De hecho, en mi parroquia se estuvo escuchando bastante en su día.
Balada triste donde las haya, donde se expresa con dolor desgarrado lo que se siente al decirle adiós a alguien a quien tanto se ha querido.
Hace mucho que no se le oye cantar esta, pero bueno, es una forma de demostrar que él no solo canta canciones tristes.
Más adelante, empecé a escuchar cada vez más canciones del autor. Como dato curioso (aunque supongo que lo sabréis ya), diré que José Luis Perales en realidad era compositor, a él jamás se le pasó por la cabeza el cantar. Pero hubo una canción en concreto (creo que era para Julio Iglesias, y creo que se trata de "¿Y cómo es él?", pero no me hagáis mucho caso) que el artista en cuestión se negó en redondo a interpretar, y era una pena, por que la canción era preciosa. Entonces su círculo de amistades le animó a que fuera él mismo quien la cantase; el resto, como veis, ha venido rodado.
La verdad es que las letras de Perales siempre han tenido un gran mensaje, y no he dudado en utilizar canciones suyas para mis catequesis; "Y compraré" es una de ellas.
Alguna pareja que otra tuvo celos también de mi guitarra. ¡Anda! Pues me había equivocado, la canción que le lanzó de la composición a la interpretación fue esta. Acabo de coger en brazos a Nico para que se calmase un poco, y mientras se la cantaba, el estaba riéndose con su cara de pillo habitual, y me ha sido imposible seguir cantando, me ha dado el ataque de risa.
De esas veces que el corazón nos la juega y le preguntamos simplemente ¿Por qué?
De uno de sus últimos trabajos. José Luis Perales es uno de los pocos artistas españoles que se confiesa creyente, incluso con la que nos está cayendo últimamente, y no duda en demostrarlo de vez en cuando con sus canciones.
Por que el amor es algo que se puede vivir a cualquier edad, y de distintas maneras. Esta canción me tuvo enamorado durante todo un año.
Por las fechas en que salió el disco que contenía las anteriores canciones, llegó por fin internet a mi vida, y la información estaba a un golpe de click de ratón. Ahí fue cuando con estupor, descubría que la siguiente canción (que yo atribuía a Jeanette), era suya.
He puesto esta versión en la que hacía el dueto con La Oreja de Van Gogh, por que es una versión que me llamó muchísimo la atención por el contrapunto que hacen Perales y Amaia Montero, no me imaginaba a este poeta de la lírica triste capaz de ser tan rockero.
Hará cosa de un año, vi un recopilatorio que era un concierto que dio en el teatro "Rex" de Argentina, el mismo teatro donde según él, debutó hace ya unos añitos. En dicho disco, redescubrí la siguiente canción:
Pero no sólo eso, si no que además me supuso descubrir esta canción:
Una canción similar a "Un ángel de cristal" de Camela, y que nos puede recordar a "Penélope" de Serrat o "El Muelle de San Blas" de Maná. Por razones obvias, me quedo con la de Perales.
Recientemente, y antes de marcharnos, tuvimos la ocasión de festejar las bodas de plata de dos amigos de la parroquia, y nos pidieron dos canciones de Perales. La primera fue esta:
Todo un descubrimiento para los jóvenes de mi parroquia. La carta a los Corintios siempre les ha encantado, pero el encontrársela encima en forma de canción, fue la catarsis para algunos. Apenas tuve tiempo de adaptarla en condiciones, por lo que hubo momentos en los que me quedé sólo. La garganta me pasó factura al día siguiente. Pero eso no fue todo, tras la ceremonia, y antes del ágape con el que nos regalaron los protagonistas, y a petición de estos, me tocó interpretar la siguiente canción:
Me puse un poco bastante nervioso; una cosa es tocar en misa, que más o menos la gente va a la suya, pero aquí tenía todas las miradas y oídos puestos en mí, y estaba totalmente sólo con mi guitarra. Creo que en la vida me ha temblado tanto el pulso y me he esforzado para que no se notase. No sé cual sería el resultado final (dicen que se me grabó en vídeo, así que tarde o temprano se verá en Youtube y podréis juzgar). Me recordó un poco al estado de nervios que tuve años antes en aquella cena de empresa.
El pasado día 1 de Noviembre, José Luis Perales daba un concierto aquí en Panamá, y decidimos ir. Tiene gracia que siendo una artista al que le llevo escuchando toda mi vida, y que tanto ha influido artísticamente en mí, no le haya ido a ver ni una sola vez (tampoco es que se le haya publicitado tanto en España como a otros ¿Tendrá algo que ver el hecho de que se confiese públicamente creyente?), y sin embargo, haya tenido la ocasión de verle aquí en Panamá.
Todo hay que decirlo: LLENÓ por completo el teatro; es un artista al cual se le aprecia y quiere mucho en latinoamérica como pude comprobar, y que puso en pié al teatro en pleno, y eso me enorgulleció bastante. Tiene un directo bastante majo, con un equipo de músicos totalmente envidiable. Cuando interpretaron "Amada mía", miré a Portal y le dije con cierta acidez: "¡Vamos, igualito a como lo hice yo en las bodas de plata de Diego!", y es que, sinceramente, no había ni punto de comparación. El personal del teatro no daba abasto para decirle a la gente que estaba prohibido filmar o sacar fotografías; de nada sirvió, hubo un momento en el que absolutamente todo el mundo estaba grabando.
En condiciones normales, le habría echado un poco de cara, y habría intentado abrirme paso hasta los camerinos para hablar con él con la excusa "Soy Español, soy compatriota suyo" e intentar usar mis años de experiencia en comercio para negociar mi entrada. Allí le habría manifestado mi admiración, lo que su música y trabajo ha significado para mí, y habría intentado que grabase un par de mensajes para mi madre y un par de amigos... en condiciones normales, claro. Pero el dolor de mi oído se iba acrecentando, haciéndome imposible permanecer allí por más tiempo, además, temía una avalancha humana (recuerdo que el teatro estaba lleno a rebosar), y mi prioridad era mantener a Nico protegido. Una lástima, pero espero que hayan más ocasiones futuras.
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