miércoles, 27 de julio de 2011

Mi relación con los demás (La Pareja)

            En la anterior sesión se les pidió a cada uno que trajesen una canción, una película o un libro en el/la cual viesen reflejada lo más fielmente posible su visión del amor; lo que es el amor para ell@s para poder tener un punto de partida. En esta sesión trataremos los distintos tipos de amor, los cuales los intentaremos clasificar de la siguiente manera:

-El "amor por conexión o afinidad", que es el que se siente por los amigos. Se tienen cosas en común y se piensa de forma parecida, os comprendéis. Conocerse  hace que los lazos se fortalezcan.


- El "amor fraterno o filial", es el que se siente por la familia. Va un paso más allá del amor por amistad, ya que se incorpora un sentimiento de protección hacia ellos. Ante todo, se quiere que nada les haga daño.




- El "amor de piel o físico", surge de la atracción física. Es muy localizado, se dedica a muy pocas personas a lo largo de la vida, a veces, sólo a una. Es el "enamoramiento". Te hace querer estar cerca de esa persona, tocarla, tener intimidad y contacto íntimo con ella. En ocasiones, te puede llevar a idealizarla. (Probablemente, en este punto aparezca el contrapunto: cuando existe atracción pero este amor no surge). Diferenciar entre simple atracción física (no hace falta desarrollarlo mucho) y el enamoramiento (aquí ya entran en juego sentimientos y el “cuelgue” es a más niveles; no sólo físico, si no intelectual, sentimental y espiritual)
- El "amor a lo abstracto". No se siente por las personas. Puedes amar una idea, amar la música, amar lo que haces. Va más allá de el gusto por algo o por hacer algo: aquí es cuando realmente se siente pasión por algo, pudiendo llegar al punto de no imaginarse la vida sin ello.

            Se les pedirá que busquen ejemplos  en sus vidas de esos cuatro grupos. Posteriormente, en una cartulina, se pondrá la palabra amor en el centro, y varias flechas saliendo de ella en las cuales pondrán los tipos de amor. Se les interpelará si echan en falta algún tipo de amor, y preguntarles qué significado e importancia tiene para ellos cada uno de esos tipos de amor, qué tienen en común entre sí, y qué les diferencia.
            (Esta cartulina se guardará para la última parte de este tema, que hablará del Amor de Dios y a Dios, y de cómo este se encuentra en todos los tipos de amor, dado que el Amor es la naturaleza misma de Dios)
           
            Posteriormente, se les hará las siguientes preguntas.
¿Qué es lo que busco en una persona para que sea mi pareja?
¿Qué es lo que me gustaría de ella, y qué cualidades son las que no me gustaría que tuviese?
Si has tenido pareja ¿qué se siente? ¿Qué se siente cuando todo acaba? ¿Por qué acaban? (aquí podríamos tener la “maldad” de decir que a lo mejor la relación no estaba sustentada en amor auténtico, y que cuando algo tiene unos pilares/fundamentos tan débiles, lo natural es que se acabe cayendo)
            Los habrá que pregunten que para qué tipo de pareja; si para el rollo ocasional, o para la persona de la que realmente se enamoran. Si no lo hacen, habría que “dejarlo caer” y decirles que diferencien qué buscan y qué no quieren tanto en un caso como el otro. Encauzarlo dejando claro los ideales cristianos frente a los valores de la sociedad actual. Por ejemplo, si se ponen a hablar del amor sin atracción o de la atracción sin amor creo que: los cristianos pensamos que cuando no hay amor, nada merece la pena. Y lo cierto es que normalmente es verdad, si no hay amor normalmente sólo consigues hacerte daño a ti mismo y a los demás.
            Se ve a menudo a la gente que va de flor en flor, que las relaciones son esporádicas y que bajo la excusa de “hay que experimentar”, “hay que probar de todo en esta vida” y “para encontrar al príncipe azul hay que besar muchos sapos”, se desnaturaliza la idea del amor, restándole valor. Con esos valores se da más importancia a la cantidad antes que a la calidad. Un cristiano no busca eso, si no más bien todo lo contrario. No se es más mayor o más guay por haber tenido más cantidad de parejas, si no por AMAR realmente a las que se tiene la suerte de tener, y tener la inmensa suerte de ser correspondido; eso es darle al Amor su verdadero valor; pues las sensaciones son mucho más completas y enriquecedoras, y podemos experimentar el amor de Dios a través del amor del otro y hacia el otro.


Qué implica buscar una pareja.
Se les pregunta lo siguiente ¿Qué tipo o tipos de amor sientes o sentirías por tu pareja? Lo ideal sería que dijeran los tres primeros: tu pareja es tu compañero, tu amigo y, más tarde, tu familia. Que debatan eso, si se habían parado a pensar en que tu pareja no es el tío que te mola, sino la persona con quien quieres construir tu futuro, que pasa a ser parte de tu familia.

Se les entregaría a continuación el siguiente texto para que lo reflexionen en casa.
Carta de San Pablo a los Corintios 13, 1-13

“Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe. 
Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada.
Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me sirve para nada.
El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tienen en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. 
El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 
El amor no pasará jamás. Las profecías acabarán, el don de lenguas terminará, la ciencia desaparecerá; porque nuestra ciencia es imperfecta y nuestras profecías, limitadas.
Cuando llegue lo que es perfecto, cesará lo que es imperfecto.
Mientras yo era niño, hablaba como un niño, sentía como un niño, razonaba como un niño, pero cuando me hice hombre, dejé a un lado las cosas de niño. Ahora vemos como en un espejo, confusamente; después veremos cara a cara. Ahora conozco todo imperfectamente; después conoceré como Dios me conoce a mí. 
En una palabra, ahora existen tres cosas: la fe, la esperanza y el amor, pero la más grande todas es el amor”.

 
           La carta de San Pablo a los Corintios nos describe la naturaleza del amor, las virtudes que contiene, y las cosas que no tienen nada que ver con él. A menudo suele sonarles alienígena a los chavales el que la Biblia les hable de amor; más aún cuando la imagen que tienen de la iglesia con respecto a las relaciones de pareja gracias a los medios, es bastante negativa. Con este texto les demostraremos que no sólo es así, si no que además Dios quiere que vivamos con amor en su máxima expresión, y además nos da pistas para distinguirlo de la mera atracción física sin sentimientos de por medio. Es decir, Dios nos da las pistas para un AMOR DE CALIDAD.






Carta de San Pablo a los Corintios 13, 1-13

“Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe. 
Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada.
Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me sirve para nada.
El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tienen en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. 
El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 
El amor no pasará jamás. Las profecías acabarán, el don de lenguas terminará, la ciencia desaparecerá; porque nuestra ciencia es imperfecta y nuestras profecías, limitadas.
Cuando llegue lo que es perfecto, cesará lo que es imperfecto.
Mientras yo era niño, hablaba como un niño, sentía como un niño, razonaba como un niño, pero cuando me hice hombre, dejé a un lado las cosas de niño. Ahora vemos como en un espejo, confusamente; después veremos cara a cara. Ahora conozco todo imperfectamente; después conoceré como Dios me conoce a mí. 
En una palabra, ahora existen tres cosas: la fe, la esperanza y el amor, pero la más grande todas es el amor”.

lunes, 25 de julio de 2011

Quills

    Descubrí esta película a través de un trailer en una cinta de VHS. El film en cuestión hablaba sobre la figura del Marqués de Sade, y de cómo le impedían publicar. Tras una serie de búsquedas infructuosas por video-clubes y centros comerciales, decidí recurrir a internet para localizarla.
     La película no me decepcionó, y como es una de mis favoritas, paso a describírosla a continuación sin destriparos mucho contenido.
   La cinta está interpretada por figuras como Geoffrey Rush, Michael Caine, Joaquin Phoenix o Kate Winslet, y la historia nos sitúa en pleno imperio de Napoleón Bonaparte. El Marqués de Sade (Geoffrey Rush), debido a sus influencias, ha logrado escapar de la guillotina en la que acabaron numerosos nobles, para acabar en una institución mental (Sharenton creo recordar que se llama) la cual está llevada por un joven y entusiasta sacerdote (Joaquin Phoenix). Desde allí, y con la ayuda clandestina de la joven Madeleine (Kate Winslet), que trabaja en la institución, hace llegar a su editor su obra literaria, la cual está cargada con grandes dosis de pornografía, la cual escandaliza y a la vez encandila a las masas.
   Furioso con su obra, Napoleón envía a otro médico (interpretado por Michael Caine) a intentar sanar al Marqués de sus "Malsanas" ideas que le inspiran sus obras, y así ganarse el favor del pueblo.
   A partir de entonces se empieza a entretejer la historia con el nuevo Doctor queriendo acallar al Marqués, el joven sacerdote privándole de medios para escribir, el Marqués ingeniándoselas para seguir escribiendo y a su vez, queriendo seducir a Madeleine; esta, enamorada en secreto del sacerdote, seducida por las obras del Marqués, y siendo su cómplice para publicarlas... ¡En fin! una maraña de situaciones bastante bien hiladas que llevan a un clímax final que no por esperado es menos sorprendente.
   Es una película que recomiendo altamente, aunque aviso desde ya: No apta para todos los públicos


   Siento no haber hallado el trailer en castellano.
Un buen elenco de actores para una película
que salió directamente en vídeo

sábado, 23 de julio de 2011

Requiem... ¿por quién?

Ha Muerto, dicen en las noticias, la cantante Amy Winehouse. No ha sido poca la gente que ha lamentado su pérdida, aunque casi nadie se ha sorprendido por ello; más aún sabiendo el tren de vida que llevaba.
Particularmente, a mí no me gustaba su música; aunque he de reconocer que una chica blanca que tenga una voz que es más típica de mujeres negras, es difícil de encontrar; esos graves, ese calor en el timbre de voz y las melodías...
Físicamente, tampoco es que la encontrase atrayente: extrema delgadez, ojeras, piel estropeada... todo efecto de los excesos con determinadas sustancias que todos sabemos. Lo reconozco, a mí no me ha sorprendido tanto su fallecimiento; es más, dado los titulares que generaba día sí, y día también debido a su tren de vida, incluso me ha sorprendido que su llama no se haya apagado antes.
Ahora la gente dice que si se trata de una gran pérdida para el mundo de la música, que si es una lástima.... Pues lo siento, pero yo no lo veo así.
No es que me alegre de su muerte (quien se alegre de que otra persona fallezca, la verdad, es que no tiene corazón), pero sí diré que su fin es algo que ella misma se procuró con sus adicciones. A día de hoy, si hay algo que tenemos de sobra al alcance de la mano, es información sobre el alcohol y otras drogas, y sobre el efecto que puede tener un consumo abusivo sobre nuestra salud. Amy lo sabía, lo experimento de primera mano... ¿Tendría derecho a quejarse; a echarle la culpa a terceras personas de su condición? Dudo mucho que alguien le pusiera una pistola en la frente y le forzase a consumir determinadas sustancias.

Sin embargo, a día de hoy, miles de personas anónimas mueren por hambre, por enfermedades que se podrían evitar con una simple vacuna,o curar con una pastilla que no pueden permitirse, gente que muere en conflictos bélicos que los medios de comunicación no nos muestran, gente que muere sola, o rodeada del llanto de sus seres queridos que no les quieren ver marchar, y se sienten impotentes por no poder evitarlo.
Sobre esa gente nadie hablará; me extrañaría mucho que medio alguno les dedicara ni media columna (ni tan siquiera un frío dato estadístico, es decir, ya ni nombre, si no que ni siquiera formarían parte de cifra o porcentaje alguno, negándoles así cualquier tipo de relevancia que pudieran tener) Esta gente, como he dicho, muere a diario ya sea de forma rápida como pueda ser un disparo perdido (o no tan perdido), o con el doloroso y lento zarpazo del hambre o la enfermedad; entre débiles estertores de quien no tiene fuerzas ni para respirar, y por quien su gente ha derramado ya tantos ríos de lágrimas, que sus ojos han quedado completamente secos de llanto.
Y aún así, nadie se hará eco de su llanto ni su dolor; nadie convocará una multitudinaria manifestación con grandes pancartas que se vean bien y poder hacerse fotos para colgarlas en facebook o twitter y poder ir de enrollados, por que es lo que se lleva. Tampoco veré a ningún actor, artista o político en dichas manifestaciones que nos venderán la milonga de lo concienciados que están con el tema, cuando en realidad lo que están es ansiosos de la fama y atención que les dará su presencia, y los suculentos dividendos en los que ello pueda derivar.
¿Y sabéis por qué? Por que esa gente, que vale tanto como la famosilla drogata que han encontrado muerta hoy, no vende portadas, no le interesa a nadie, exceptuando a aquellos que les rodean, y aquella gente que de verdad, y de corazón, está allí a su lado, intentando minimizar los daños de una realidad tan dolorosa como la que les ha tocado vivir.
Seguramente, en los próximos días veremos gente totalmente enlutada por la muerte de la chica británica con voz peculiar que no se privo de exceso alguno; yo os propongo que guardemos luto por esa gente que apenas sí tuvo la oportunidad de poder luchar por su vida, por aquellos que no tuvieron la oportunidad de elegir si querían destrozar su vida o no; por aquellos que no tuvieron ese lujo de poder llegar a los 20 años de edad siquiera, por esa gente que no murieron no por atracón de sustancias dañinas, si no por que jamás tuvieron oportunidad de echarse algo al estómago, fuese nocivo o no.
Por ese motivo, os pediría que no me tocáseis los coj@#$% siendo plañideras de alguien que conscientemente acabó con su vida, cuando hay gente para la cual vivir ni siquiera fue una opción... Revisad vuestras prioridades, por favor

martes, 12 de julio de 2011

Mis conversaciones con "El Jefe"

He aquí que estaba yo un buen día (una buena noche más bien) en pleno proceso de planchar la oreja, cuando el jefe vino a hablarme.

Dios: ¡Josele!

Yo: grññmmññufffmm (onomatopeya de ruido gutural de alguien a quien están despertando)

Dios: ¡Despierta hombre!

Yo: ¡Pero bueno! ¿A ti te parece que esto son horas de ponerte a hablar?

Dios: Es el único momento del día en el que me puedo asegurar de que me vas a prestar atención.

Yo: ¡Leñes! ¿Y me hablas ahora, justo ahora con lo cansado que estoy y el sueño que tengo? ¿Por qué no lo haces cuando te estoy orando por ejemplo en el curro según tiro de traspalet por las mañanas?

Dios: Por que ahí no tienes la mente y el corazón puestos al 100% en tu oración; estás también pendiente de no tropezarte, de llevar la mercancía sin tirar nada ni golpearla.... ¿Tú te crees que eso es una oración de calidad y como yo mando?

Yo: ¡Estupendo! O sea que vienes a echarme la bronca por un déficit de calidad en mi oración y quieres asegurarte de que recibo el mensaje. OK, mensaje recibido, y ahora, buenas noches.

Dios: Pero es que no es por eso por lo que te venía a buscar

Yo: (Suspiro) ¿Y para qué es pues? Se breve, por favor, que son las 2:00 de la mañana y tengo que madrugar

Dios: Yo seré breve, pero tu negativa a lo que te voy a decir, va a hacer que esto se prolongue más de lo que te gustaría.

Yo: O sea, que vienes dispuesto a tocarme los...

Dios: ¡NI SE TE OCURRA BLASFEMAR Y MENOS EN MI PRESENCIA!

Yo: ¡Mother of God! ¿Qué habré hecho yo para merecer esto? ¿Qué es lo que quieres de mi?

Dios: Que sigas proclamando mi palabra, que lleves mi mensaje a todas partes

Yo: ¿Estás de coña? ¿Tal como está el patio? ¿No has visto el trato que nos está dando la sociedad a todos los creyentes por culpa de 4 capullos descarriados que no son capaces de dejar su pene dentro de la sotana?

Dios: Sabes de sobra que ese no es mi mensaje. ¿Te da miedo el qué dirán? ¡Pues vaya! Oye ¿qué tal si le preguntamos a toda esa gente que Nerón mandó al circo como aperitivo de los leones? Seguro que encontrarán terrible el rechazo social de tus semejantes

Yo: Ironía captada.... ¿Y cómo quieres que lo haga?

Dios: ¿Qué tal si para empezar te esfuerzas realmente por que el grupito que vas a llevar con Irene funcione?

Yo: ¿Estás de coña? Ya viste lo que pasó las veces anteriores: Los cuatro grupos que llevé se fueron al carajo.

Dios: No era tu momento de proclamar mi palabra, tampoco eres la persona idónea para esas edades que empezaste a llevar. Por el contrario, eres la persona ideal para esta misión.

Yo: De tanto convertir tu hijo el agua en vino, se te ha subido un poco a la perola. ¿La persona ideal yo?

Dios: Como vuelvas a blasfemar te voy a dar una colleja que la nuca te va a retumbar hasta el día del juicio final a la hora de la merienda. ¿Quieres hacer el favor de dejar de ponerme pegas y escuchar? Al final no vas a dormir nada con tanta discusión y eres tú el que madruga; al fin y al cabo, yo no preciso descansar, pero tú sí.

Yo: (Otro suspiro) ¡Está bien! Continúa

Dios: Deberías cambiar un poco de actitud: me parece muy mal que hayas accedido a ayudar a Irene cuando en el fondo de tu corazón desear fracasar y por lo tanto, no tienes intención de esforzarte. Irene confía de corazón en tí; Portal te ha propuesto a tí como la persona más idónea, y yo mismo lo confirmo. ¿Piensas traicionar toda esa confianza depositada en tí?

Yo: (Entre gruñidos) Eso es un golpe bajo. Y dime, ya que eres omnisciente y omnipotente. ¿Me puedes decir por qué yo? Por que no termino de verlo tan claro.

Dios: Por que tu fe lleva tiempo tambaleándose

Yo: ¡Claaaaaro! Y lo más lógico es que una persona así se ponga a proclamar tu palabra y transmitir la fe... Lo siento, pero cuentas unos chistes aún peores que los míos.

Dios: ¡Escúchame de una vez, cabezota! Tú eres de esas personas que cuando están a punto de rendirse, sacan fuerzas de donde no las hay para socorrer a los demás. Puedes estar agotado y dolorido de la espalda y tu lesión de hombro, pero si un compañero tuyo del trabajo necesita ayuda con una carga, ahí estás tú el primero para ser un clon del Increíble Hulk y levantar un coche a pulso si es necesario. Esa cualidad es muy tuya, así que quiero usarla para transmitir mi mensaje, reforzar tu fe, y compartirla con los demás.

Yo: Vamos a ver, recapacitemos un poco: Soy soez y malhablado, bastante brusco en el trato. No soy precisamente un teólogo ni alguien a quien le guste seguir las enseñanzas de un libro al pie de la letra. ¿Estás seguro que tengo que ser yo?

Dios: Llevas varios años trabajando de cara al público sin una reclamación de clientes por mal trato (pero sí varias felicitaciones), por lo que no temo que tengas unos modales bruscos si lo enfocas como si fuera tu propio trabajo. Tus groserías estoy seguro que sabrás suavizarlas, e incluso podrás reconducirlas como herramienta de trabajo para que los chavales te perciban como alguien cercano; a veces, una persona distante, apenas transmite nada, por que intimida un poco a la gente. Me hice uno de vosotros en mi hijo para que os fuera más fácil asimilar mi mensaje y sentirme cercano. ¿Seguir el temario de un libro al pie de la letra? ¿Te he pedido yo eso en algún momento? Si te fijas bien, ni siquiera los profesores lo hacen; ¿por qué te lo iba pedir a tí? Haz tuyo mi mensaje, interiorízalo y luego transmítelo con tus propias palabras. Y en cuanto a lo de ser teólogo o sabio... No, no eres un teólogo, pero sí que hay cierta sabiduría en ti (aunque aún no seas consciente de ello). De todos modos, te recuerdo que hice llegar mi mensaje a los sencillos y los humildes; a la gente que realmente lo necesitaba. Que yo recuerdo, Pedro y compañía en su mayoría eran casi analfabetos, y mira lo que hice con ellos.

Yo: (suspiro) ¡Vamos, que no hay forma de que me libre!

Dios: Es tu misión; recuerda que es uno de tus compromisos de bautizado.

Yo: ¡Eh, eh! ¡Que cuando me bautizaron era un crío!

Dios: Y por eso renovaste esos compromisos al confirmarte a los 18 años. Ahí ya sabías perfectamente lo que hacías. No intentes escaquearte. Además, tú mismo lo dijiste en la ceremonia: "Esto supone el ser más coherente entre lo que digo y lo que hago" ¿Eres creyente? ¿Te comprometiste a construir mi reino? ¡Pues a currar!

Yo: El problema es que no estoy de acuerdo con muchas posturas oficiales de la iglesia como institución.

Dios: Mi querido Josele, tú también eres iglesia; y es muy cómodo criticar pero no hacer nada para remediar aquellas cosas que no te gustan. Coge mi mensaje, ese que mi hijo transmitió ¡y llévalo! ¿A quienes les tendría que llegar la buena nueva hoy en día?

Yo: A los marginados, a aquellos que no cuentan, a esa gente que dan de lado...

Dios: ¡Déjate de respuestas genéricas! A día de hoy también hay personas que cometen adulterio y les son infieles a sus parejas; a día de hoy también hay pobres, y prostitutas, y gente que sufre el rechazo de los demás por diferenciarse de las tendencias que marca la sociedad... esa gente también necesita oir mi mensaje y saber que les amo

Yo: ¿Y qué pasa con los gays? ¿Qué sucede con los asesinos, los corruptos....?

Dios: Intentas picarme y tenderme trampas... ¡No me seas fariseo! Por desgracia a día de hoy se sigue estigmatizando a los gays, cuando yo también los amo. ¿Y no he dicho que hay que perdonar a tu hermano hasta 70 veces 7? Pues también se aplica a los asesinos, a los corruptos, a los violadores y ladrones....

Yo: Tú eres un cachondo; la sociedad no va a aceptar eso

Dios: Nunca lo ha aceptado; sois aún tan burros que seguís pensando en eso de que el que la hace, la paga y el "ojo por ojo" Recuerda que vuestro sistema legal, vuestras normas morales, siguen basándose en mi mensaje. Si la persona se da cuenta de la falta, se arrepiente, y tiene un propósito sincero de enmienda y de no volver a hacerlo ¿No tiene derecho a reinsertarse en la sociedad?

Yo: ¿Y si no se da cuenta de la falta, no se arrepiente o no tiene propósito de enmienda?

Dios: Puede ser que esa persona haya sufrido un daño y por eso actúe así. ¿Acaso vuestras leyes humanas y vuestra naturaleza no os hace buscar el por qué de las cosas? ¿Algo que justifique su comportamiento como puede ser una infancia difícil y sórdida con maltratos de por medio, o una enfermedad mental? ¿Y no está dispuesta vuestra sociedad limitada y humana a restarle importancia a los actos de esa persona si se dan esas circunstancias? Pues si vosotros que sois limitados lo hacéis, ¿por qué no iba a hacerlo yo? Misericordia y amor, Josele, pon eso siempre en tu mirada

Yo: Debería estar durmiendo ya... ¡Vale! Me has convencido. Pero me temo que no va a ser fácil transmitir esto que me has dicho

Dios: Por supuesto que no es fácil. Sobre todo lo que más te va a costar es que te escuchen... pero no confíes sólo en tus palabras: que tus actos, que tus gestos, acompañen a tus palabras, eso hará que te escuchen con más atención que incredulidad

Yo: Se burlarán de mí...

Dios: ¿Y qué? ¿Desde cuando te importa eso? Creí que una de las cosas de las que te enorgullecías era de ser distinto a los demás precisamente; de no ser uno de esos "aborregados" que hay por la vida

Yo: Está claro que hoy las has tomado conmigo y me has vigilado con lupa.

Dios: Siempre estoy contigo y te vigilo y cuido, incluso aunque hace ya unos años me pidieras que no te prestase tanta atención y centrase mis cuidados en la gente de tu alrededor que lo necesitaba más. ¿Crees que te iba a dejar desprotegido? Te salvé del atropello, de los dos accidentes de tráfico y de varias cosas más por una muy buena razón. Y hoy esa razón te ha llegado. ¿Prometes que te esforzarás en hacer que la cosa funcione y no serás un capullo?

Yo: Lo intentaré.

Dios: Sé que lo harás, descansa, que mañana te espera un día de aupa.

Yo: Buenas noches, Padre

Dios: Buenas noches, Josele

domingo, 10 de julio de 2011

Un ateo marcando La X en la casilla de la Iglesia Católica

Hoy me ha llegado este correo. Es interesante lo que dice este señor; y la única pega que le pongo, es lo último de las mezquitas... es en lo único en lo que no estoy de acuerdo con él.

UN ATEO QUE MARCA LA X PARA LA IGLESIA CATÓLICA
El doctor José Manuel López es especialista en Oncología en el
Hospital Universitario Marqués de Valdecilla de Santander (Cantabria).
En un curioso artículo publicado ayer en la sección de opinión del
Diario Montañés asegura que marca por convencimiento todos los años la
equis en la casilla de la Iglesia Católica cuando hace su Declaración
de la Renta. Y eso a pesar de declararse ateo:

"Mi pensamiento y mi vida discurren ajenos a los dioses, en general, y
al Dios de los católicos en particular. No comulgué ni fui confirmado,
me casé por lo civil, mis dos hijos no fueron bautizados y han
estudiado en escuelas laicas, como su padre. Por lo breve, digo, ni
soy católico ni aguardo orientación de ninguna fe religiosa, la que
fuere. ¿A qué viene, entonces, mi chocante postura de destinar la X
del IRPF a la Iglesia Católica? Algunos la tildarán de gracieta
simplona, otros de contradicción incomprensible, de inane provocación,
etcétera. Nada opongo a tales opiniones, menos aún si sustentan la
idea, más o menos refinada, de que seré aproximadamente un gilipollas.
Pero si alguien desea curiosear en por qué un ateo marca su X a favor
de la Iglesia, quizá le interesen mis tres razones principales".

1.La Iglesia católica es históricamente la organización benéfica más
eficiente. No estableceré un ranking de altruismo, pero yo, siendo
ateo, dudo que los recursos administrados por la Iglesia sean
desdeñables o necesariamente sustituibles: voto por mantenerlos.

2.Europa está obviando el catolicismo. Asistí recientemente a la misa
dominical en un convento de clarisas, con su olor inefable a musgo e
incienso. A mediodía, las monjas ocupan un coro, allá por el ábside;
los fieles llenan la pequeña nave y el cura lee sugestivos textos, y
lo hace bien, y por un momento me siento parte de algo más grande y
más permanente que yo, algo que sosiega la respiración y atempera el
pulso, sin necesidad de lapidar a nadie. Y luego visité otra iglesia,
donde se cantaban bellísimas habaneras de tema religioso. Voto por ese
espíritu de paz y concordia, aunque yo no sea creyente.

3.Estoy harto de la beligerancia que existe contra la Iglesia Católica
en nuestra sociedad española. Justo por no serlo, me parece
inexplicable el furor obsesivo por bajar los crucifijos de los
colegios. No veo qué daño causan los símbolos de una fe que no me
asiste, pero sí ilustra mi paisaje histórico y emocional. Me espanta
el fanático que se jactaba de clausurar escuelas católicas o quemar
frailes. No concibo que un absurdo revanchismo haga saludar a
gobernantes infames como Chávez y ningunear al Papa, líder espiritual
de muchos compatriotas. A mi juicio de ateo, es lógico y deseable que
el Estado sea laico, pero sucede que España no lo es. Hay vida
inteligente fuera del Estado, así que pongo la X para la Iglesia
Católica, no vaya a ser que algún insensato la destine a construir
mezquitas y tengamos que resucitar a don Juan de Austria".

Doctor José Manuel López.

lunes, 27 de junio de 2011

La Familia

Siguiendo con las catequesis impartidas este año, llegamos al tema de la familia.
En este caso, recopilé varios testimonios de personas que desgranaban su vida familiar.

Queridos amigos:

Hoy se me ha pedido que os cuente sobre la visión y experiencia que tengo yo de la familia. En éstos momentos la sensación que tengo es la de haber sido abierta en canal y que tuviera que ir enseñando mis vísceras a todo el mundo, para que así opinaran.

Ciertamente hablar de la experiencia de familia, no debería hacer sentir así a nadie, pero mi caso no ha sido el de final feliz e inflarse de perdices. Aunque no puedo dejar de dar gracias a Dios todos los días, porque estoy segura de que hay mucha gente peor, y que lo vive con una sonrisa en la cara.

Todo empezó el “maravilloso” día que me casé. Las comillas las pongo porque ese día faltaba a mi lado una persona muy especial que llevaba dos años echando de menos. Mi padre estuvo a mi lado pero de otra manera diferente a la que estamos acostumbrados. También hubo alguna falta más. Mi abuelilla, que había vivido con nosotros los últimos años, ese día se tuvo que quedar con una hermana, porque no estaba ya en condiciones de acompañarnos. Esa experiencia positiva si la he tenido. Desde que tengo uso de razón siempre he vivido con un padre, una madre, un hermano y una abuela (primero la una y luego la otra) y realmente a pesar del trabajo extra para mi madre y mi padre o luego cuando éramos más mayores para nosotros, el cariño y el amor que recibes, el compartir de manera natural tu espacio y tiempo con alguien que te ama así, es toda una experiencia superpositiva.

Bueno, que nos habíamos quedado en el “maravilloso” día. Llovió. Y una amiga me dijo que cuando en tu boda llueve, caerán lágrimas. No le hice mucho caso la verdad. Para mí, era el día más feliz de mi vida. Pero debí sospechar que algo no iba bien ya el día siguiente. La persona con la que me había casado había desaparecido y en su lugar y con el mismo cuerpo apareció otro ser totalmente diferente.

No voy a remover la mierda, porque cuánto más se remueve peor huele. Sólo diré que convivir con una persona diariamente que te demuestra indiferencia, ya es suficiente castigo.

Con todo y con eso yo seguía muy enamorada y lo disculpaba todo. Al principio nada desgastaba mi amor por él. Empecé a pensar que hacer aumentar la familia podía mejorarlo todo. Así que nos pusimos manos a la obra. Los dos estábamos de acuerdo, así que para algo que nos unía y no nos separaba más, había que explotarlo al máximo.

Ahí también hubo problemas. No me quedaba embarazada y eso nos daba más problemas y nos desunía más.

Pero por fin un día de Reyes llegó la feliz noticia. ¡Vaya regalo de Reyes! Un par de días de felicidad y luego empezó la pesadilla. Si es niño todos contentos y si es niña él no la iba a aceptar ni a querer.

¡Menos mal que fue niño!, aunque eso sólo le hacía feliz consigo mismo. La indiferencia seguía presente entre nosotros. Incluso la distancia aumentaba.

Llegó un momento en que nos empezamos a plantear una separación. El día que yo me casé, pensé que lo hacía para toda la vida. Yo quería para mi hijo una familia como la que yo había tenido en mi infancia. Mi pequeño se merecía una madre y un padre. Aunque a veces, tampoco me gustaba la manera en que trataba al niño. De hecho, esa era una de las cosas que más me echaba para atrás cuando surgía la “solucinalotodo-separación”.

Luché. Luché por ese matrimonio y esa familia como no está en los escritos. Me puse en las manos del Señor. Lloré. Pataleé. Supliqué. Pero de nada sirvió. Quizá mi mayor error fue querer compartir mi vida con alguien que no tenía los valores que tenía yo. Muchas veces he pensado que él ni siquiera me amó. El caso es que pasó lo que tenía que pasar…

Han pasado los años. Ahora tengo mejor relación con él que antes. El niño apenas ve a su padre, con lo que no me tengo que preocupar de cómo le tratará. No le ve porque él no ha tenido intención de verle más a menudo. Y aunque realmente si miro atrás, veo que mi vida tal y como la soñé ha sido una fracaso, también he de decir que el Señor me hizo un maravilloso regalo (mi hijo) y me sigue regalando día tras día una vida que tengo que aprovechar para intentar dar, sin esperar recibir. Dar todo lo que Él me ha dado, intentar ser mejor persona y dormir todos los días con la conciencia lo más tranquila posible. Aunque no somos perfectos y alguna noche los problemillas no me dejan dormir.

Espero, queridos amigos que mi experiencia de familia, aunque sea de fracaso, os sirva para algo.

Mayte (38 años)

Hola chicos,
¿Qué contaros de mi familia?. Somos cuatro miembros: Mi padre, mi madre, mi hermano pequeño y yo.

Somos una familia tradicional y aunque cada uno a su modo, aportamos un toque especial al grupo que hace que cuando uno está en otro lugar, se le eche en falta. Esto no quiere decir que no tengamos nuestras moviditas... Somos muy temperamentales, enseguida nos encendemos pero no se quedan más que en palabras y un rato sin hablarnos.

Todo se habla entorno a la mesa, en el coche, de paseo... no tenemos secretos (bueno todos tenemos lo más personales) e intentamos dar nuestro punto de vista a las diferentes decisiones que damos en nuestro camino personal o familiar.

Nos acompañamos en todo momento. Todos somos cómplices de todos en cuanto a hacer regalos, algún secretillo más personal... Nos gustan las actividades en familia. No hay vacaciones que unos días no los pasemos juntos en la playa, o en el campo, o en el pueblo... haciendo el ganso, fotos divertidas, etc. Somos incapaces, al menos a día de hoy, de estar separados por un largo periodo de tiempo.
Cuqui (23 años)

Mis padres están separados por que mi padre bebe desde antes de que yo naciera. Actualmente los dos tienen vidas muy distintas y cada uno tiene a su actual pareja con sus respectivos hijos.

Mi padre ha tenido accidentes de coche por culpa del alcohol, incluso una vez dejó en siniestro total el coche de un buen amigo mío y no ha sido capaz de decírmelo ni pedirme perdón cuando yo misma se lo he dicho (yo me enteré de esto cuando mis amigos comentaban que "un borracho ha dejado sin coche a ......" un día mientras estaba con ellos). También ha maltratado a su mujer (cabe decir que los dos se han pegado mutuamente) hasta tal punto de estar a punto de matarla.
Siempre me ha culpado de todas sus desgracias cuando está bebido y nunca me ha pedido perdón cuando ha vuelto en sí. Me ha echado de casa varias veces por que sí y así mil cosas. Cabe decir que su mujer parece que no me soporta por que soy hija de su anterior matrimonio, por que ayuda a que mi padre tenga esta actitud poniéndose de su lado. No reconoce ser alcóhólico, ya no sé qué más hacer. Ahora mismo no quiere saber nada de mi por que intenté encontrar apoyo en la familia para que viera que está enfermo.

Es duro encontrarse con esta realidad de una persona a la que quieres como es tu padre, y me cuesta mucho hablar de ello, y más aún me duele su desprecio cuando yo lo único que quiero es ayudarle.

Laura (18 años)

Ayer murió mi madre. ¡Qué frase tan breve! ¡Y qué fácil de pronunciar! Sólo cuatro palabras. Pero, ¡cuántas cosas significa y contiene, y cuántas cosas clausura! ¡Qué cantidad de pensamientos y de emociones se amontonan en mi memoria y en estos instantes ocupan mi mente y mi corazón!

¡Cuántos momentos, alegrías y penas!

Mi madre siempre vivió ajena al mundo, a todo lo que no fuera su hogar, los suyos. Jamás le importó lo que sucediera fuera de su familia. Sólo cuando fue preciso introducirse en la sociedad, se lanzó a hacer gestiones, a conseguir entrevistas, a pedir favores y a mendigar ayudas para salvar la vida de su marido y para dar de comer a los suyos. Luego, una vez logrado, volvió a encerrarse en su familia... hasta ayer.

Y ha muerto como vivió: Sin hacer ruído, sin molestar, sin llamar la atención más allá del círculo familiar.

Al margen de sentimentalismos, sé, que mi madre ha cumplido. Ha cumplido como hija, ha cumplido como esposa y ha cumplido como madre y aún como abuela y como bisabuela. Su vida ha sido dilatada y, ha podido conocer su descendencia hasta los bisnietos.

Es impresionante pensar que, entre todas las madres posibles, fue ella la que prestó oídos a mi deseo de nacer, y me ofreció su seno y su sangre y su amor para toda una vida, y yo surgí de ella y fui causa de sus ilusiones y sus miedos, de sus alegrías y sus tristezas, vivencias que nunca pude ni podré recordar porque era muy pequeño. Esos años y esas vivencias eran patrimonio exclusivo suyo y se los ha llevado con ella.

Curiosamente, a los padres sólo se les llega a comprender, a valorar y a estimar con justicia cuando se es padre.

¿Y yo? ¿Hice lo posible por hacerla feliz? ¿Le creé problemas, le suscité preocupaciones? ¿Le proporcioné alegrías y satisfacciones? ¿La dejé participar de mis momentos felices? ¿La ayudé y asistí siempre que me necesitó? ¿Supe valorar y agradecer lo que, como madre, me brindó siempre, sin esperar nada a cambio?

Ahora ya es tarde para hacer lo que no hicimos y para deshacer lo hecho. Ya no podemos modificar nada. Ni explicar nada. Ni justificar nada. Pero sí podemos agradecer, recordar, elevar el corazón, sentir su contacto, oír el eco de su voz y revivir sus consejos...

Ayer murió mi madre. Y con ella murió una parte importante de mí mismo. ¡Qué terrible sentimiento el de ser huérfano! Porque, aunque anciana, gastada, y afeada por los años, seguía siendo ella y a mí aún me parecía hermosa y llena de vida... y estaba ahí, al alcance de mi mano.

Ayer aún tenía madre.

Ella seguirá ahora su camino. Se habrá reunido con mi padre, que, con toda seguridad, habrá acudido a su encuentro feliz de poder tenerla de nuevo a su lado, lo mismo que sus padres, a los que tanto quiso y tanto la quisieron. Y emprenderá una nueva etapa con la satisfacción del deber cumplido. Lo que fue su vida quedará atrás, y sentirá su alma ligera, libre, sin limitaciones, y nos enviará sus recuerdos y su amor y recibirá nuestras oraciones y nuestra gratitud, y nuestros pensamientos cariñosos acariciarán su rostro...

¡Adiós madre! ¡Adiós mamá!

Francisco-Manuel (45 años)

Mis padres murieron al poquito de nacer yo. Fue un accidente de tráfico el que les arrebató la vida, y yo fui a parar a los servicios sociales al no tener mis padres más familia que se pudiera hacer cargo de mi.

A los pocos meses, vino un matrimonio a verme desde Madrid (yo estaba en Barcelona) y me dieron un hogar, un techo bajo el que vivir, una alimentación, la oportunidad de estudiar y formarme como persona; y lo más importante: me dieron todo su amor y cariño como si realmente fuese hija suya. No puedo explicar con palabras lo feliz que soy y lo agradecida que me siento por todo esto. Para mí, ellos son mis padres y me encanta darles un beso al levantarme por las mañanas y ver a mi madre sonreir y preguntarme qué tal he dormido esta noche. A la gente le suena raro oírme decir que soy feliz sabiendo mi historia; y aunque sí que a veces me pregunto cómo sería mi vida con aquellos padres que fallecieron siendo yo tan pequeña, siempre acaba sonriendo por lo querida que me siento por estas personas a las que llamo y sigo llamando “papá” y “mamá”

María (20 años)

Tras esto, los deberes estaban claros: Fijarse en sus propias familias, saber apreciar lo que tienen, y fijarse en las posibles discusiones que hubieran podido tener y ponerse en la piel de la otra parte. Además se les brindó la oportunidad de responder por carta a una de las personas. Tras ello, y tras haberlo puesto en común, finalizamos con la siguiente oración:



Oración sobre la familia

Padre, que quisiste que tu Hijo naciera y creciera en una familia

te pedimos que bendigas el amor de los esposos y su fruto: los hijos

Que descubran la alegría de aceptarse comprenderse y perdonarse

Que puedan superar los momentos difíciles que les toquen vivir desde el amor,
la fe, la esperanza, la comprensión y la alegría.

Que cada familia, a ejemplo de la Familia de Jesús
sea un santuario de la vida, donde cada uno
en encuentre la vocación a la que ha sido llamado,
y juntos construyan tu Reino de verdad, de justicia, de amor y de paz.


Señor, que eres padre y madre, que estás en ellos como estás en mis hermanos, primos, abuelos y tíos,
Revístenos de sentimientos
de misericordia,
de bondad, de humildad, de dulzura, de paciencia.

Ayúdanos a comprendernos mutuamente cuando tenemos algún motivo de queja
lo mismo que tú Señor, nos perdonas siempre.

Sobre todo, danos caridad, paciencia, amor y una sonrisa para con nuestros familiares.
Para que podamos vivir y convivir con nuestra familia con alegría y PAZ

Esa paz que debe reinar en todos los hogares, y que nosotros debemos saber transmitir a los demás. Que todo cuando hagamos en palabras o en obras
sea en nombre del Amor que tú como padre nos tienes, y que Jesús nos vino a mostrar
y que sepamos darte las gracias a ti Dios Padre Nuestro por tu cariño
Amén.


miércoles, 22 de junio de 2011

Picara

He de reconocerlo: el personaje de "pícara" de X Men nunca me llamó demasiado la atención ni en los cómics ni en la serie de dibujos animados que hubo en su día.
Pero sin embargo, tras haber visto las películas de X-Men, me enamoré del personaje y de su inocencia (inexistente en los ejemplos antes indicados) , la cual fue bellísimamente interpretada por la actriz canadiense Anna Paquin. La verdad es que esa Pícara no me importaría que me absorviera los poderes, la personalidad, y lo que hiciese falta ;)






viernes, 10 de junio de 2011

Historia de Ninguno

Una amiga ha publicado hoy esta historia, y quiero compartirla con vosotr@s:



Ésta es la historia de un equipo de seis personas llamadas Cualquiera, Ninguno, Todos, Alguien, Alguno y Nadie.

Este equipo tenía que afrontar una importante tarea. Alguien pensó que Cualquiera lo haría, Alguno la pudo haber llevado a cabo, pero Nadie quiso hacerlo. Alguien se enfadó al enterarse, pues era un trabajo de Todos, un trabajo que podría haber hecho Cualquiera, pero que finalmente Nadie hizo.

El asunto terminó en que Todos culparon a Alguien, porque Nadie hizo lo que Cualquiera pudo haber hecho, pero que Ninguno llegó a hacer creyendo que ya Alguno lo haría.


¿Os suena? ¿Cuantas veces veis o vivís esto al cabo del día?


jueves, 2 de junio de 2011

Pepinos españoles, Angela Merkell, Mercados europeos y demás

Después de todo el jaleo que se ha montado con el folló de los pepinos y el brote de la bacteria E-coli, me ha quedado claro lo siguiente:

- Dicha bacteria existe de por sí en nuestro organismo, y ayuda en la digestión; el problema es el agente patógeno que le ha hecho mutar de forma alarmante con 18 muertos ya y unos 1500 infectados.

- El agente patógeno NO se encontraba en los pepinos españoles; de hecho, aún no saben de donde procede.

- Lo único que tienen en común los infectados, es que han estado todos en Alemania

Por lo tanto:

- El gobierno alemán nos debe una disculpa pública a los Españoles, y más aún a los agricultores (a estos últimos debieran indemnizarlos), y que esta fuese TAN pública y TAN notoria como la falsa y dañina alarma que dieron.

- Lo que se debería cerrar no es el mercado, si no las fronteras con Alemania; NADIE debería salir del país ni entrar hasta que se haya identificado el origen que ha provocado esta epidemia, ni hasta que se controle.

- Alguien debería coger a quien lanzó la acusación, tirarle y estirarle de la lengua, hasta introducirla en su orificio rectal, a ver si así decían menos tonterías, o que al menos el que de su boca sólo saliese mierda estuviera justificado.

HE DICHO

lunes, 30 de mayo de 2011

Despedidas




Este Domingo, mi compi Irene y le hemos dado a nuestros chavales una noticia que sabíamos que debíamos darles, pero que he querido retrasar lo máximo posible; y esta es que tras tres años, hemos de dejarles y tienen que pasar por el cambio de catequistas/animadores que tan poca gracia nos hace a todos.
La reacción no ha sido buena en líneas generales; se ve que los chavales se habían encariñado con nosotros, y eso nos lo está haciendo más difícil aún, pues el sentimiento es mutuo. Pero el paso es necesario; el cambio es necesario para que aprendan a adaptarse, para que se abran a la gente y no formen islas o guetos que les aparten de la gente. Además, hay un momento, en el que se acostumbran unos a otros, y el catequista no tiene nada más que sacarles a los chavales, ni ellos tienen nada nuevo que aprender de él/ella.
Hoy, habiendo pasado más de 24 horas después del trago, quiero dedicarles estas líneas:

Queridos chic@s
Casi puedo recordar con total claridad el día que Irene vino a casa a pedirme ayuda para poder daros grupo. Como ya dije en su día, ya había tenido varias experiencias como catequista de pre-adolescentes; fallidas el 90% de ellas, y por ello me había auto-convencido de que yo no valía para ello. Sin embargo, la carita de pena de mi compi, junto a esa expresión de "no se me ocurre nadie mejor a quien acudir", me desarmaron por completo y accedí.
Más nítidamente recuerdo el primer día, cuando al responder a algunas de las preguntas que os lanzábamos os decía "No quiero que me respondáis lo que quiero oír, quiero que me digáis lo que pensáis... me guste o no". Recuerdo vuestras caras de desconcierto; a día de hoy espero que hayáis comprendido el por qué os lo decía, y esto es porque: cuando se trata de nuestra vida, de nuestro corazón, de nuestra fe, no hay respuesta correcta; no hay una teoría que aprenderse, no hay un examen ni una calificación por notas. Nos os voy a dar un "aprobado" o un "insuficiente", por que se trata precisamente de ello, de vuestra vida. ¿Voy a saber yo mejor que vosotros por o que pasáis, lo que pensáis, lo que sentís en cada momento? NO. Puedo imaginarlo, puedo hacerme una idea basada en mi propia experiencia, en las cosas que me han perjudicado o beneficiado; y a partir de ahí, intentar enseñaros a descubrir vuestra fe, y vivir con ella y con lo que ello conlleva.
Durante estos años, Irene y yo hemos querido acompañaros en este caminar, ayudaros a descubrir las maravillas del mundo que os rodea, a aprender a conocer un poquito mejor la naturaleza de Dios y el hermoso regalo que es su presencia en nuestras vidas ahí donde está; oculto a la simple vista, pero tangible en lo que al corazón se refiere. Hemos querido enseñaros a querer y apreciar más a quienes os rodean; a saber perdonar de corazón, a orar con el corazón, a buscar el silencio interior y exterior para poder escucharos a vosotros mismos y a Dios en vuestros corazones. Hemos intentado (sin éxito) que no seáis tan malhablados y que digáis menos palabrotas (que luego vuestros padres y el cura me echan la culpa a mí y dicen que he sido yo quien os ha enseñado a ser tan palabroteros). Hemos querido enseñaros a no discriminar a nadie, independientemente de que piense o no como vosotros, de que os quiera o no, de lo que digan los demás...En definitiva, hemos intentado ayudaros a ser mejores personas de lo que yo seré jamás.
He de deciros que yo también he aprendido mucho con vosotros. Me habéis estimulado para que supiera re-inventarme semana a semana y así poder enseñaros mejor. He descubierto facetas de mí que desconocía que tuviese, he descubierto que la enseñanza no se me da mal, y que soy capaz de buscar recursos por cualquier lado para poder hacer mi labor lo mejor posible. He aprendido a adecuar mi vocabulario para que no resulte tan pedante; a no abusar tanto de los tecnicismos para parecer que soy una persona que sabe de lo que habla, y adaptar el lenguaje de forma que sea lo más fácil de entender, y así asegurarme de que lo que quería transmitir os llegase de una manera clara. He aprendido que con sencillez, también se puede hacer respetar uno; y sobre todo, he aprendido a suavizar mucho las formas (con mi físico, es difícil parecer delicado y transmitir confianza en lugar de intimidar). He comprendido que la mejor forma de enseñar es dando ejemplo; y así, en momentos de tensión, o de bajones, al recordar que debía daros ejemplo, me he aferrado a ello con todas mis fuerzas para mostraros que se pueden hacer todas esas cosas que os he dicho; que no son palabras que se dicen por decir. Gracias a eso, me habéis ayudado a ser mejor persona; alguien más fuerte de lo que era (en espíritu).
Ayer, nos llegó vuestro cariño; y en más de una respuesta que dabais, me llegabais al corazón. Justo cuando creí que no era capaces de enseñaros ni a respetar el turno de palabra, ni a no interrumpirnos cuando hablamos por cualquier chorrada, soltabais perlas del estilo: "Un catequista no se puede comparar a un profesor. Con un catequista hay más confianza." o "Un profesor sólo te enseña contenidos teóricos, un catequista es más íntimo, es un mentor, es mucho más cercano". Otras respuestas fueron un poco más agridulces, como la negativa de algunos a seguir el curso que viene si no era con nosotros; por un lado nos llegó esa muestra de cariño, por otro, me entristecía, pues nuestro papel no es protagonista. El protagonista principal es Jesús, luego estáis vosotros, y los catequistas somos en realidad los extras. Como os dije ayer, si basáis vuestra asistencia en nosotros, si somos el motivo de que vengáis o dejéis de venir, entonces hemos fracasado como educadores.
Ayer, en muchas de vuestras respuestas, en muchas de vuestras actitudes, descubrí que realmente habíais aprendido cosas, que ya no sois los mismos que cuando empezamos este camino que nos ha llevado hasta aquí (y que continuará, pero eso ya depende de vosotros), que habéis madurado; y que, aunque nos hemos tragado vuestra "edad del pavo", lo hemos hecho bien gustosos (a partir de ahora, el pavo queda desterrado de mi dieta, que ya tengo empacho de él :P ), a la vista de los resultados. En definitiva, ayer nos hicisteis sentir muy orgullosos de haber sido vuestros catequistas; orgullosos y honrados por vosotros; y creo que no podríamos pedir más.
Pero esto no es un adiós; seguiremos viéndonos en el barrio, en los campamentos, los domingos en misa, seguí teniendo nuestros números de móvil y nuestros correos electrónicos (aunque voy a echar de menos el madaros callar o el deciros "Chicos, así no se liga ;) ")
Poco más me queda que deciros, salvo que os quiero a todos y cada uno de vosotros, pero eso ya lo sabíais ¿no? Pues eso.
Un abrazo

Josele