jueves, 2 de agosto de 2012

Enana Blanca

"Poniéndote en la frente la etiqueta de su veredicto: Puta"
         Ya están ahí otra vez, pequeña Enana Blanca; mirándote, cuchicheando a tus espaldas, cotilleando, midiendo cada uno de tus movimientos, cada una de tus palabras; juzgándote (demasiado a la ligera) sin conocerte o conocer tus motivaciones, y condenándote socialmente, poniéndote en la frente la etiqueta de su veredicto. Da igual la palabra que pongan en dicha etiqueta, todas tienen el mismo significado: Guarra, Zorra, Puta, Calienta-braguetas, Enferma... y sé que no eres ajena a todo esto; sé que te duelen el desprecio y los insultos, pero aún así, vuelves a ponerte la fría máscara del "todo da igual", y tus pies comienzan la danza del "hago con mi vida lo que quiero, y esto me hace sentir bien"
"Aún así, vuelves a ponerte la fría máscara del
 'Todo me da igual'"
        Nadie, querida Enana Blanca, se ha parado a preguntarte. A nadie le interesa saber cómo te sientes, qué piensas, qué anhelas y deseas; si necesitas hablar con alguien para desahogarte, si quieres llorar, reír... No, a nadie le interesa todo eso; la gente prefiere juzgarte y apalearte sin piedad; tal vez para poder volcar sus propias frustraciones en alguien, tal vez por que en sus vidas hay cosas que no les gustan y desprecian, y se sienten mejor viendo algo (a sus ojos peor) en ti. ¿Por qué? Por que los seres humanos somos así de dañinos y destructivos, y encontramos consuelo para nuestras carencias y defectos, para nuestros errores, en aquellos que tienen y cometen los demás; y atacamos y vamos a hacer daño, y haciendo muchísimo ruido, con la esperanza de que así todo el mundo mire en la dirección ajena, y así puedan pasar por alto nuestras fealdades como si no existieran. Sí, querida Enana Blanca, en el fondo eres el blanco perfecto (perdona la expresión de chiste fácil) para que la gente vuelque en ti sus propias frustraciones, miedos y auto-desprecio.
        Sabiendo ya por qué la gente actúa así contigo, vamos a trabajar en ti. Tranquila, no quiero herirte; tan sólo quiero saber qué es lo que te motiva, qué es lo que te impulsa a hacer lo que haces.
"Tanto tienes, tanto vales, y esto se puede aplicar
al número de personas que puedes seducir"
        Detecto el miedo, hay mucho miedo en ti, Enana Blanca. En el fondo encuentras esta vida que tenemos bastante monótona; esta vida en la que trabajamos, ganamos dinero y lo gastamos; esta vida en la que nos bombardean con cientos de productos que al consumirlos, dicen que nos darán la felicidad, que nos harán sentir bien. esta vida en la que nos educan para ser más que el de al lado, para situarnos en una posición de poder con respecto al resto del mundo, por que el poder lleva asociadas comodidad y felicidad. Da igual que sea verdad o no; es lo que nos han inculcado desde pequeños en la escuela, en casa, y por la tele.
        Esta vida que se rige en el "tanto tienes, tanto vales" y eso se aplica al dinero, a lo grande que sea tu casa y coche, a lo moderno de tu teléfono móvil de ultimísima generación que incluso te puede preparar el café desde casa, o el número de personas que puedes atraer en las redes de tu seducción. Esta vida que nos apabulla y que nos obliga a participar de este juego tan repugnante en el que nos hacen creer que somos únicos y dueños de nuestras vidas, mientras somos en realidad títeres bien orquestados que bailamos al son que nos tocan, a veces de forma más evidente, otras de una un tanto más sutil.
"El cambio produce inseguridad, pues nos trae cosas
desconocidas que escapan a nuestro control"
        Entiendo que ese miedo empezó en la adolescencia, como nos pasa a todos, venimos de una seguridad y estabilidad física y emocional, en la cual, el único cambio que apreciamos en nuestros cuerpos, es el crecer. Pero sin embargo, con la pubertad llegan los cambios, los ensanchamientos, los pelos donde antes no los teníamos... y el cambio produce inseguridad, pues nos traen cosas desconocidas que escapan a nuestro control, y eso nos desestabiliza más de lo que queremos creer, pues vemos que cosas que dábamos por sentado y fijas en nosotros mismo, empiezan a mutar. Y ahí viene la fase de rebeldía, la inseguridad: si las cosas que dábamos por sentado mutan y cambian, ¿qué hay de cierto en todo lo demás? Y empezamos a dudar de los demás, de lo que nos dicen, de lo que nos han estado enseñando hasta ahora. Las respuestas sencillas ya no valen; blanco ya no es blanco, y negro ya no es negro; no nos vale un "por que sí" o un "por que lo digo yo" como respuesta; queremos más argumentación, más razonamientos, aunque sea para ponerlos en duda y entredicho. Y todo eso, por que tenemos miedo, por que nos vemos desestabilizados y frágiles, y sólo encontramos consuelo para nuestras faltas buscando las de los demás, con la esperanza de que sean aún más notorias que las nuestras.
        Ya sabemos por qué te atacan, y ahora, seguimos contigo: Creo, mi pequeña Enana Blanca que en realidad sientes un vacío en tu interior; que en el fondo, aunque estás rodeada de gente, te sientes sola, y que nadie comprende tus inseguridades y miedos ante tanto cambio. Creo que tu mayor miedo es a quedarte sola y no tener con quien compartir alegrías y penas; risas y llantos, momentos de broma, y ratos de ponerse serios. Creo que tu mayor necesidad es de sentirte querida, pues ese miedo y esas inseguridades te empujan a no quererte tanto como debieras. Has oído hablar de una cosa llamada amor, que te llena, te complementa, te hace mejor persona, que te inunda de un calor que nunca antes habías sentido...
"Buscas llenar ese vacío interior"
        Lamentablemente, sólo has conocido el lado físico del amor; y aunque es agradable sentirse deseada, aunque las endorfinas que liberan los orgasmos dan una sensación de calor que te llena por un instante, no termina de ser algo pasajero; querida Enana Blanca, buscas el calor que sólo El Sol puede darte, pero lo buscas sólo en las estrellas fugaces que esta noche te lo prometen todo, para mañana ser perfectas desconocidas. Buscas llenar ese vacío en tu interior, pero sólo encuentras falos cárnicos que lo único que quieren es llenarte el único vacío que no corre tanta prisa ni es tan necesario llenar. Esas estrellas fugaces te dan esa pequeña y pasajera sensación de bienestar que cada vez dura menos, pero tú ansías más, quieres más, NECESITAS más; y nunca es suficiente... y como una yonki, vuelves a por más para sentirte mejor, para evadirte de tu realidad, de tus miedos, inseguridades y complejos; por que, en esos precisos momentos, te sientes deseada, y un poco de refilón, querida, y con eso te vale: por que ese afecto ajeno fugaz, logras suplir la falta de afecto que sientes por ti misma.
        No, mi pequeña Enana Blanca: no te juzgo ni condeno; no eres una puta, una guarra ni una calienta-braguetas. Tan sólo sigues siendo una niña que necesita sentirse querida, que busca amor desesperadamente, pero que por desgracia, sólo encuentra pollas duras deseando vaciarse en ti, y mañana si te he visto, no me acuerdo. Eres una niña asustada que busca el amor, ese amor que te complementa y reconstruye cuando te caes y pierdes pedazos de ti. Ese amor que seca lágrimas y cura heridas; ese amor que te acompaña y sonríe al verte feliz y ríe contigo. Ese amor que, sin embargo, buscas en los sitios equivocados; ese amor que difícilmente encontrarás en la barra de un bar, o en camas ajenas la primera noche.
 


        Mi querida Enana Blanca: buscas el calor del Sol en las estrellas fugaces, ignorando que gran parte de ese calor lo puedes hallar en tu interior, como Sol en potencia que eres. Quiérete, al menos un poquito más de lo que yo te quiero a ti.

viernes, 20 de julio de 2012

Ibros 2012

   Un año más, cogí mi saco de dormir, mi mochila y mi guitarra, y me encaminé al campamento parroquial. Este año nos dirigíamos a Ibros (Jaén), por lo que el calorcito y el sol los teníamos garantizados.
Todos los campamentos son especiales y bien que nos encargamos los monitores de que así sea, pero este para mí tenía un significado realmente especial, pues era el último (tras el verano me marcho a vivir al extranjero y no sé cuando volveré). Lejos de dejar que ese pensamiento triste me dejase incapacitado durante esos 8 días, decidí poner toda la carne en el asador, y darlo todo en las catequesis. 


   ¡Hay que ver cómo cambian las cosas cuando alguien hace las cosas sabiendo que va a ser la “última vez”! Parece que le pones más empeño, más ganas de que todo salga bien, y entonces vuelcas todo tu corazón, todo tu ser en ello. ¿Y si todo lo que hiciéramos fuera pensando que es esa última vez que lo llevamos a cabo? Vale, sí, por un lado acabaríamos derrotados y sin fuerzas; pero por el otro viviríamos con más intensidad. Imaginad un último abrazo, una última sonrisa, unas últimas lágrimas… ¿Por qué no poner ese mismo empeño y corazón también en las primeras, segundas, octavas o quincuagésimo cuartas veces?





   Dios nos ha invitado este año a vivir y a amar intensamente; a permitirle entrar en nuestras vidas, a descubrir y sentir su amor, y a confesarnos una cosa: Que está loquito de amor por nosotros, y que nos quiere incondicionalmente de forma intensa seamos como seamos, con nuestros aciertos y nuestros fallos; cuando somos gente estupenda y cuando somos gente a la que cuesta querer; cuando reímos, cuando lloramos, en nuestros momento de silencio, y también en nuestras algarabías, cuando a los monitores nos cuesta que se preste atención. En todos esos momentos, Dios nos ama a cada uno de nosotros como si fuera la última vez que fuera a vernos o compartir algo con nosotros; de forma intensa, apasionada y dulce; hablándole a nuestro corazón de forma directa, o a nuestros oídos sirviéndose de nuestros sacerdotes y catequistas, y con un mensaje claro y directo: VIVE Y AMA.

miércoles, 18 de julio de 2012

"Papá, cuéntame un cuento"

... dijo Lucas desde su cama.
- Está bien.- dijo su padre. - Pero recuerda que luego tienes que dormirte
- ¡Te lo prometo!.- Respondió el niño con una sonrisa de oreja a oreja
- "Érase una vez, un labriego que tenía un burro con el que llevaba la cosecha al mercado. Cuando veía que el animal iba a detenerse de puro cansancio, el labriego le daba una zanahoria, con lo que el burro recuperaba fuerzas y continuaba adelante con la carga.
   Un día vio cómo otro labriego usaba un método distinto; iba alternando zanahorias con golpes con una vara que tenía en las manos. El hombre pensó que este sería un buen método para ahorrarse una parte de las zanahorias, y decidió adquirir una vara para alternar los estímulos al animal.
   El primer golpe de vara pilló al animal de sorpresa, el cual, se sobresaltó y casi tira la mercancía. Observó con sus diminutos ojos negros a su dueño con la vara amenazándole, y una pequeña nube de tristeza ensombreció su mirada, al punto que empezó a comprender. Al menos sus pausas alternaban golpes de vara, y las dulces y energizantes zanahorias, por lo que aprendió a dosificar sus paradas y procuraba que aquellas en las que le tocaba ser azotado, fueran lo más cortas posibles para no ser azotado en exceso.
   Al cabo de unas semanas, el labriego decidió que podía ahorrarse aún más zanahorias, por lo que las pausas del borriquito eran de dos pausas con golpes, una con zanahorias. El animal, lógicamente, iba acusando la pérdida de la energía que tenía debido a la falta de los nutrientes de las zanahorias, y cada vez iba parándose más, aunque eso significara más golpes inmisericordes de la vara sobre su dolorido lomo.
   Llegó el día en que el labriego decidió sustituir de forma definitiva las zanahorias por la vara; y ahí el pobre burro se dio cuenta de que había llegado definitivamente al infierno. Llegó un momento incluso, en que el animal ya ni notaba los varazos; se había habituado al dolor de los golpes, y su cuerpo ya ni se sobresaltaba al recibirlos, simplemente reanudaba la marcha. Sus ojos, antaño de un color negro brillante, ahora estaban velados por una nube de gris tristeza, y el animal miraba sin ver, únicamente pendiente de que terminara la marcha diaria al mercado, y poder tumbarse a descansar al frescor de una sombra.
  La crueldad del dueño no acabó ahí; le había cogido el gusto a golpear al pobre animal, por lo que decidió quitarle para siempre la motivación de la zanahoria. A veces, le ofrecía el vegetal al animalito, y cuando este, agradecido iba a mordisquearlo, un fuerte golpe de la vara en su hocico (zona muy sensible en los animales), le hacía desistir. Fue así como el animal empezó a temer y a aborrecer lo que había sido antes su fuente de motivación, y a acabar rechazando las antaño para él deliciosas zanahorias. El labriego no podía estar más satisfecho de su obra; ahora ya no tenía que gastar las zanahorias en el animal, y así al venderlas, tenía más beneficio.
   Mas hubo un día en que las fuerzas abandonaron definitivamente al animal, y este, debilitado y desnutrido, convertido en un saco de pellejo y huesos, se dejó caer al suelo con toda la carga. El dueño montó en cólera y empezó a fustigar con rabia al animal, pero el pobre jumento ya no sentía nada; los golpes que antes le hacían ponerse en marcha, ya ni los sentía. Había recibido tantos, que ya era incapaz de reaccionar. Esto enfureció más al labriego, el cual redobló fuerzas y frecuencia en los golpes; aquello era una carnicería, mientras la mirada perdida del animal buscaba los ojos de su dueño en una búsqueda de los motivos que le habían llevado a este punto. Si por lo menos le pudiera dar una zanahoria, aunque fuese pequeñita... pero no, el atreverse a acercar el hocico a una de ellas significaba más dolor aún... al poco rato, el animal pereció.
   Llevaba el pobre burro un rato muerto cuando el labriego se percató de ello. Sólo entonces se dio cuenta de que ahora no sólo tenía que cargar el con la mercancía a cuestas, si no que además, la ley no le permitía dejar a su burro muerto tirado ahí de cualquier manera. Como no podía cargar con todo, decidió comprar otro burro al cual cargó con la mercancía y el burro muerto.
   ¿Quieres saber cuanto le costó el comprar un burro nuevo? Pues exactamente lo que se había ahorrado todo ese tiempo en zanahorias, más un poco más"
- Papá...- Dijo Lucas mirando fijamente a su padre. Papá conocía demasiado bien esa mirada en su hijo; era la que ponía cuando empezaba a hilar las historias que le contaba con su aplicación en la vida real.- ¿Cual es tu zanahoria? ¿Qué zanahorias tenías que te han cambiado por palos?
   El padre sintió una enorme oleada de orgullo hacia su hijo, si no fuera por que estaba ya perfectamente arropado, le sacaría del colchón para abrazarle.
- Lucas.- Empezó el padre.- Tú eres mi zanahoria, y el poder verte cuando llego de trabajar es lo que me da fuerzas para poder ir allí todos los días, a pesar de la enorme cantidad de palos que me dan. Como sabes, ahora tengo que trabajar mucho más, y ese tiempo que me roban de estar contigo, son mis zanahorias, las cuales las sustituyen por el palo de quedarme sin trabajo, y no poder traer dinero a casa con el que comprar la comida entre otras cosas.
-¿Y quién es el labriego en nuestra historia?
- El labriego es una señora que ha decidido que esto sea así, y ha dictado una ley por la cual yo tengo que trabajar mucho más, para que los labriegos puedan ganar más dinero, cuyos beneficios yo nunca veré. ¿Y sabes por qué? Por que a mí el dinero me da igual; mi zanahoria, lo que me motiva e impulsa, es el tiempo que paso contigo.
- Papá, ¿podrías llevarme algún día a conocer a esa señora?
- ¿Por qué motivo, hijo?.- Preguntó extrañado el padre.
- Me gustaría verla cara a cara y darle un abrazo... Me parece que debe de estar muy sola, y no sabe lo importante que es el abrazo que los hijos damos a los papás; si realmente supiera lo que es, seguramente no haría estas leyes que nos separan a ti y a mí. Tú siempre dices que hay que sentir lástima por aquella gente que no conoce lo que es el abrazo de un hijo, ¿no?
- Sí... .- Dijo papá con apenas un hilo de voz.- Es tarde, Lucas; duérmete, que mañana es Lunes y tienes colegio.
- Buenas noches, papá.- Dijo Lucas, y dándose media vuelta, se echó a dormir, cayendo enseguida en los acogedores brazos de Morfeo

    Papá no respondió; sus ojos empezaron a ser arrasados por lágrimas de desconsuelo, tristeza por no poder disfrutar más de la compañía de su hijo, y ternura por su último razonamiento. En silencio, y secándose los ojos, salió de la habitación apagando la luz, y dejando la puerta entornada.


martes, 26 de junio de 2012

Música de mi adolescencia

   De estas que a uno le da por recordar el tipo de música que escuchaba en la adolescencia, para ver cuanta gente recuerda estos temas.
   Empecemos:

   Esta canción sonó durante casi toda la década de los 90. En realidad en España se popularizó gracias a la coreografía que Paco Pil se inventó para ella. ¿Quién no la ha bailado alguna vez?

   Y hablando de Paco Pil...

   Creo que he perdido la cuenta de la de veces que he escuchado esta canción, y que me he meneado al sonido del banjo. Canción desenfadada donde las haya, aunque más adelante, me empezó a gustar bastante esta otra.



   Del ramo de los DJ's discotequeros era también Chimo Bayo, cuyo siguiente tema también se popularizó bastante:

   La canción luego fue identificada como un himno a la droga que empezaba a consumirse (Éxtasis) y poco a poco fue cayendo en desgracia. A día de hoy hay gente que antes la bailaba y tarareaba, que ahora reniega de ella. Personalmente, me gustó más la siguiente:



  Volviendo a tierras extranjeras, este tema también sonó bastante en mi "walkman"



   Aunque mi favorita fue la siguiente. Tal vez por que me aprendí la coreografía de memoria en mi viaje de fin de curso:

   Sed comprensivos ¿vale? Tenía 13 años y muchas ganas de comerme un colín


El grupo Cabballero también tubo dos temas que me tenían enamorado:
  


Y este otro:



 También de la época era el siguiente tema:



   O este otro:

   ¡Vale, lo admito! Esta sólo me gustaba por que tenía la ocasión de poder soltar tacos sin mosquear excesivamente a mi madre


   Esta canción protagonizaba mis primeras salidas por los bares:



   Y posteriormente, este tema más fresco y veraniego



En este tema, mi grupo de amigos se ponía frenético. Era "Nuestra canción"



En España también tuvimos varios grupos musicales que se dedicaron a este tipo de música; y antes de caer en el obvio (OBK), quisiera recordar a los hermanos Beato, o más bien a su grupo Viceversa. Aunque esta es la primera canción que escuché de ellos:

... pronto empecé a indagar en el resto de su discografía, y me encontré perlas como las siguientes:












   ¡A ver, que me pongo Ñoño! Pasemos al grupo por excelencia (Sí, esta vez sí es OBK) y es que eso del techno se puso de moda incluso en la SUPERPOP
   









  Esta última canción fue parodiada por Cruz y Raya aquí:


   Otro grupo que se perfiló bastante a la sombra de los anteriores fue Ciencias Naturales. La siguiente era mi canción favorita de ellos:


Aunque la canción con la que se presentaron fue con la siguiente:

   En esta canción yo me imaginaba despidiéndome de una chica de mi Móstoles (no natal, pero sí de crianza) a la que nunca me atreví a declararme, justo cuando me mudaba a Torrejón.
   Esa misma chica, y esa relación que nunca fue, protagonizaban en mis ensoñaciones esta canción:


   El segundo disco de este grupo dio un pequeño giro con este tema:

   y subió un tanto la temperatura con esta canción:


   "¡Pero Josele!" Me diréis "Esa música no te pega nada" ¡Bueno! En realidad sí que había cierta semilla de mis gustos actuales en este grupo que, estoy seguro, diréis que me pega más:






   ¿Qué opináis?

lunes, 18 de junio de 2012

Corazón

Corazón de Edmundo de Amicis
   Conocí este libro en mi etapa pre-adolescente. Era de mi madre, y recuerdo que me lo hacía leer a mediodía, después de comer, mientras ella fregaba los platos antes de volver mis hermanas y yo al colegio por la tarde. Con el fin de que aprendiese a leer en voz alta, y a entonar, yo leía sentado en una silla, mientras ella compaginaba su lucha con la roña de la vajilla con el corregirme para que aprendiese a leer correctamente (jamás se lo podré agradecer lo suficiente)
   El libro en cuestión, escrito por Edmundo de Amicis, narra la historia de Enrique, un chaval que escribe un diario durante el curso escolar. En ese diario se intercalan sus vivencias y relaciones con su familia, compañeros de clase y profesores, con cartas de sus padres y "relatos mensuales" (supongo que serían ejercicios de dictado en clase, o pequeñas lecturas que les hicieran leer en clase a los jóvenes de la época)
   Lleno de historias emotivas, este libro me ayudó mucho, y, viéndolo ahora en retrospectiva, me influyó a la hora de empezar a escribir; los que me conocéis y habéis leído, sabéis que muchos de mis relatos están escritos en primera persona... ¡Quién sabe si este libro no tiene parte de culpa de ello! Una lectura bastante recomendable y bonita, que nos puede ayudar a retrotraernos a nuestra infancia.
No perdáis la ocasión de leerlo

miércoles, 6 de junio de 2012

Prólogo de "No soy yo, son tus sueños"

   A falta de una semana para tener en mis manos y distribuir mi primer libro, he querido compartir con vosotros el prólogo que me ha realizado un viejo y buen amigo a modo de introducción. Sirva esto para picaros.


PRÓLOGO
Curioso el título que el autor; amigo cercano de toda la vida, para más señas; ha elegido para su obra literaria. “No soy yo, son tus sueños”. Recuerdo haberlo seleccionado  entre la lista que nos ofreció para que eligiéramos el que más nos gustara, pero ahora no sé muy bien por qué lo voté.
Quizás el convencimiento de que era el mejor título posible me surgió al leer la palabra “Sueños”. Y es que esta obra es la culminación de un sueño, un sueño hecho realidad. Y no se tome como una frase hecha. Tómese como una realidad tangible. Al menos según mi opinión personal y mi conocimiento de causa.
Y es que no sé qué sueños más le quedan al autor por realizar. Desde siempre se ha obstinado en identificarlos, en focalizar sus esfuerzos para encontrar la forma de acercarse a ellos y, finalmente, en envolverlos hasta conquistarlos. Puede parecer retórica, pero tantos años a su lado me han hecho admirar esa realidad.
Para quien no le conozca, decir que es normal que en un cuerpo tan grande quepa, primero, un enorme corazón, y además, una vida interior tan extensa y variopinta que se ve reflejada en estos relatos que el lector podrá disfrutar tras este torpe prólogo; desde un relato erótico a una poesía pasando por lo que nació como el inicio de una novela.
Y es que son muchas noches de insomnio, de experimentar, de que las ninfas de la literatura le susurraran ideas para relatos, y que él fuera incapaz de irse a la cama sin plasmarlas golpeteando el teclado de un ordenador, leyendo y releyendo, modificando una palabra por aquí, una comparación literaria por allá, hasta sentirse más o menos satisfecho con el resultado final.
Pero como además es evidente que los escritos sólo sirven para ser leídos, casi al instante los afortunados que formamos parte de su círculo de lectores, (nada que ver con la famosa empresa vende-libros), podíamos gozar de cada una de sus creaciones prácticamente con el cordón umbilical de papel aún unido al gestor.
Releer ahora estos relatos, dejarme envolver de nuevo por amaneceres, guerreros derrotados, cubitos de hielo, nombres de Dioses de otra época; supone para mí, y espero que para ti, lector o lectora, un regalo muy agradable. Toques de realidad mezclados con ficciones capaces de transportarte a otros mundos, a otras habitaciones, a viejos institutos.
Don Quijotes y Dulcineas con nuevas historias, Sirenas Varadas evocando algún que otro éxito musical de cierto grupo por el que comparto admiración con el autor. En fin, fábulas y realidades inventadas con las que poder disfrutar del placer de alejarse un poco en perspectiva para vivir otras vidas, otros mundos.
Recomiendo no leer el libro de corrido. No saltar de un relato a otro buscando batir el record en letras leídas en una determinada cantidad de tiempo. Más bien al contrario, leerlos uno por uno, degustarlos despacio, como cuando comes algo que te gusta mucho y quieres que no se acabe, que dure el máximo posible, y te relames con cada bocado. Leer y volver a releer, buscando ese detalle que te perdiste la primera vez, metiéndote en la historia cada vez como si fuera la primera para descubrir aspectos que te pasaron inadvertidos. Creo que es la mejor forma de honrar al autor por el tiempo y la habilidad narrativa invertida en cada uno.
Una habilidad no aprendida en ninguna escuela, si no consideramos como escuela la propia vida. Una capacidad de expresar por escrito sentimientos, opiniones, creencias; que no fue enseñada por ningún maestro, o quizás por muchos a la vez. Como el adolescente que decide aprender a tocar la guitarra, pero que no puede, o no quiere, asistir a clases, y empieza a ensayar, a practicar, a rasgar las cuerdas hasta que producen sonidos reconocibles, y después son capaces poco a poco de irse sucediendo formando una melodía que acaricia los oídos (el autor estará de acuerdo conmigo en que esta comparación le viene al pelo…), así es como las letras y los párrafos se han ido sucediendo también en la creación de esta obra, que no es sino un compendio de pequeñas obras de arte.
Como cuando se abre el telón y la representación teatral va a comenzar, dispónganse a ver desfilar un amplio ramillete de personajes y situaciones, sin prisas, sin prejuicios, sin adelantarse al final de cada acto para dejarse sorprender por cada uno de ellos.
Gracias, Josele, por enseñarnos una vez más que perseguir los sueños no es una tarea improductiva, sino que sus frutos pueden alegrar la existencia no sólo del perseguidor, sino de la gente de su alrededor que disfruta tanto con la persecución, como goza cuando ésta termina exitosamente.

No soy yo, son tus sueños. No eres tú, son los míos.

Disfruten.

Luis Ángel Jiménez

lunes, 30 de abril de 2012

Curiosidades musicales

   Desde pequeño, uno de los entretenimientos que he tenido es el de escuchar música, de todo tipo. Tal vez en muchos aspectos no tenga mucha cultura musical (jamás escuché a Iron Maiden, desconozco muchas canciones de Metallica, Queen, etc...) pero sí que he tenido la suerte de conocer algunas canciones que se podrían considerar "Rarezas"... Sí, soy pelín friky en según que sentidos, pero gracias a ello, he podido conocer canciones que a lo mejor ni conocíais, y que estoy seguro que os resultarán cuanto menos, interesantes.

  Buenas noches, papá.
   Aunque en el vídeo pone que la cantante es Leire Martinez (actual cantante de La Oreja de Van Gogh), en realidad la intérprete es Carmen Pascual. Esta canción nos habla del cariño de una niña por su padre, y la sensación que tiene todas las noches al despedirse de él, pues es el único momento del día en que le puede ver.



 Enrique y Ana
   Esta canción se encontraba al final de la "cara b" del disco "Canta y multiplica" de Enrique y Ana. Yo tuve la versión de cassette, y de más mayor (con unos 13 años o así) quedé seducido por este tema, el cual, fue compuesto e interpretado por un jovencísimo Manolo García. Una auténtica rareza, que a lo mejor queda un tanto impropia dentro de lo que es un disco de música infantil, pero que sin embargo, para mí es una auténtica joya musical. No sé si el amigo Manolo recordará esta canción, y si lo hará con cariño o no, pero es un tema que considero precioso.



¿Donde estás, ET?
   Seguimos con Enrique y Ana. Esta canción en concreto nos hablaba de la película ET, con la que muchos hemos disfrutado en nuestra infancia. La verdad es que este dúo dedicado a la canción infantil fue un filón a la hora de sacar partido de películas y eventos varios. La verdad es que esta canción tenía su aquel, y alguno la recordará con un puntito de nostalgia.



   La canción del Panda
   Nuevamente, Enrique y Ana cantaban sobre hechos más o menos cotidianos. En este caso, de la llegada del primer panda a España, regalo del gobierno chino a los reyes de España, el cual fue donado al Zoo de Madrid, donde dió a luz a una cría, la cual hizo las delicias de niños y adultos hasta la década de los 90, cuando murió.



   Cállate Niña
   Otra canción más del grupo anteriormente mencionado. En este caso, cogieron una canción que Jeanette popularizó con su primer grupo "pic-nic". La verdad es que es una canción a lo mejor demasiado dura y tristona para que una niña la cante, y mucho más para que se ubique en un disco de música infantil, pero... eran otros tiempos, y no había lugar para los escrúpulos, sólo ánimo de lucro en las discográficas (¡ah, perdón, que eso aún no ha cambiado!)

   

   Madre
   Y la discográfica de Enrique y Ana seguían empeñados en que una niña pequeña cantase canciones tan duras. No tengo más que añadir. Escuchad la letra atentamente.



   ¿Por qué te vas?
   Dato curioso: Esta canción la compuso José Luis Perales y la interpreto Jeanette. Recientemente, cuando estrenábamos el siglo, el grupo donostiarra La Oreja de Van Gogh (Con Amaia Montero aún como vocalista) la interpretó en dueto con su compositor. ¿Es posible una mezcla así? Lo es, otra cosa es que el resultado sea de vuestro agrado



   Ingenuo
   Eva Amaral posee una voz tan poderosa, desgarrada y característica, que no es raro que varios músicos de este país hayan solicitado su colaboración. En este caso, acompaña a "Al Este del Edén" en este tema en el que únicamente hace los coros. No necesita hacer mucho más, con eso le da una fuerza y desgarro a la canción que sin ella no estaría.



   Tardes
   Canción muy representativa de Amaral que en este caso tiene la voz de su guitarrista, Juan Aguirre. La canción tiene un sabor bien distinto, pero agradable igualmente.



   Veo una vida nueva
   Alguien me matará por esto. Pero ¿os suena la canción? la leyenda negra dice que la canción la compuso el grupo Lagarto Amarillo para un spot de Coca Cola, pero que la canción no había sido registrada y que la empresa de bebidas se la había quitado y quedado con sus derechos, por lo que el grupo madrileño no vio un duro por ello. ¡Ojo! No lo he dicho yo, pero es algo que se ha oído por ahí con relativa fuerza. ¿Será verdad? ¿En realidad es una maqueta que hicieron los lagartos a raíz de dicho anuncio? ¡Quién sabe! Tal vez no lo sepamos nunca; mientras tanto, disfrutad de la canción. (Por cierto, yo soy más de Pepsi)



   Noche de Paz
   La Oreja de Van Gogh, con su recién estrenada nueva vocalista, nos regalaba esta singular versión del Villancico. Queda bastante chulo con los músicos usando sólo su voz como instrumentos, y el montaje del vídeo queda bastante simpático. Con este vídeo me despido hasta que decida rescatar del olvido más rarezas musicales (que las hay)

lunes, 23 de abril de 2012

Es Algo Diferente



            Siento un vacío enorme en mi interior; un vacío que he intentado llenar teniendo miles y miles de cosas que, en realidad, ni siquiera necesito. Ya no me hace tan feliz como creía el tener el último modelo de móvil, ni el tener mi música a todas horas en mis oídos aislándome de los demás. Tampoco el coleccionar corazones rotos, el saberme admirada, querida y deseada me llena… Una vez que me quedo a solas, conmigo misma, veo que el vacío sigue ahí, y cada vez más grande…
            ¡Basta! No quiero seguir así. Quiero ser feliz, pero no sé cómo si no es teniendo cosas…

            Amando, serás feliz amando y dándote a los demás.



            ¿Quién eres?

            Yo soy el buen pastor, la vida y la verdad. Aquel que viene a cambiar las reglas de “premio-castigo” para traer una única norma.

            ¿Y cual es esa norma?

            El amor. El amor que Dios, nuestro padre siente por todos nosotros. Es un amor cálido, que se entrega, que llena… Un amor que quiere que todos sintamos, y que a la vez compartamos con los demás.

            El amor… ¡No me hagas reír! El amor no es nada de eso. Yo conozco el amor, y acaba dejándote vacío, como el resto de cosas.

            Ese no es amor verdadero; una cosa es la atracción física, el encaprichamiento. Eso no es amor. El amor de Dios es algo diferente. Ven, siéntelo, deja que fluya por ti, y no te lo quedes; el amor no es egoísta, no te lo quedes para ti sola ¡Compártelo! Lleva el amor de Dios a tus semejantes.

            ¿Yo? Lo siento, no valgo para ello. Para eso hace falta un corazón fuerte, y el mío está herido, pisoteado, ha sido despreciado… mi corazón ya no ama; ni siente ni padece.

            Dejaste que tu corazón se endureciera hasta ser de piedra. Deja que te lo convierta en uno de carne nuevamente. Un corazón capaz de amar y de repartir amor al ritmo de sus propios latidos.

            Pero volverán a hacerle daño…

            ¿Y a eso le tienes miedo? Yo llegué a ser abandonado por mis amigos cuando las cosas se pusieron más duras, fui condenado a muerte y ejecutado sin piedad, tuve miedo… pero la voluntad del padre era el mostraros su amor. Un amor tan fuerte y poderoso, que está por encima de todos esos obstáculos, incluso por encima de la muerte.

            Me siento avergonzada… Avergonzada por esos pequeños obstáculos y excusas que me pongo para no amar, para no amarte. Y a la vez, me siento agradecida; por que me has mostrado el camino. Me has mostrado ese amor, y ahora que lo siento, no hay marcha atrás; este amor arde en el corazón, y siento lo contagioso que es: crece al ser compartido. Gracias… ¡GRACIAS! Es verdad que este amor Es Algo Diferente.

miércoles, 18 de abril de 2012

Ya queda menos...

... para que la pequeña aventura que he emprendido vea la luz.
   Antes se decía que todo hombre que se precie, para serlo ha de plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro.
   He tenido la suerte de que en mi colegio nos hacían plantar un árbol en el patio casi anualmente, y en la excursión que hacíamos al parque del Soto en Móstoles, así que un tercio de la realización lo tenía ya cubierto. El pequeño Nico viene ya de camino, y podré ver su carita a escasos centímetros de la mía a finales de Mayo....
   Así que me quedaba el último y (en teoría), más fácil para mi: Escribir un libro.
   Fácil.... ¡Sí, ya, los cojones! Por lo general se me ha dado relativamente bien eso de escribir, pero una cosa es escribir artículos para un boletín parroquial, o relatos cortos, y otra un libro con su trama, argumento y personajes....
   No voy a mentir: lo intenté, pero en seguida se me agotaban las ideas, además, parecía no haber una continuidad clara entre capítulos, funcionando estos como relatos independientes.
   Eso me dejó bastante tocado; me sentí bastante inútil y derrotado, así que volqué mis esfuerzos en los relatos cortos. Ya no me marcaba un plazo ni un objetivo; escribía sólamente cuando la inspiración me golpeaba.
   Un día, sin embargo, acudió a mi mente una idea: ¿Por qué no recopilar todos mis relatos cortos, convertir aquellos capítulos en relatos independientes, y de ahí crear mi libro?
   La idea fue tomando forma, y me puse plazos nuevamente: Si quería que me lo distribuyesen, tendría que primero registrar la obra, y luego irme pateando las distintas editoriales arriesgándome a terminar con la nariz como un acordeón de tanto recibir portazos en mi apéndice nasal.
   Recordé una frase "Quien no tiene padrinos, no se bautiza". ¿De donde sacaba yo un/a mecenas que me apadrinase y me abriese puertas? Lógicamente, no lo tenía, por lo que me planteé la opción "C": autoeditarme. Sólo necesitaría el dinero para pagar a la imprenta, y el permiso de mi mujer para realizar dicha inversión. Con la luz verde en ambos lados, empecé a pedir presupuesto y...
   ... se podría decir que el resto es ya historia: el presupuesto se ajustaba a lo que tenía pensado gastarme, pedí permiso a algunos amigos para poder usar sus fotos y dibujos como apoyo de mis relatos, y lancé el anuncio por las redes sociales.
   La respuesta de la gente me dejó totalmente abrumado: no esperaba tanta respuesta positiva; lo cual me animó y dio aún más alas. Como vi que la gente se movía, y que mi obra no tenía título aún, decidí someter a votación el título; el cual es "No soy yo, son tus sueños"
   ¿Y qué le falta ahora? pues dos pequeños detalles:
   El primero es el prólogo. Lo suyo sería que lo hiciese yo mismo, contando de donde me viene la afición por la literatura y a escribir, tal vez explicando de donde saqué la inspiración para este o aquel relato, o qué quería expresar cuando los escribía. Sí, supongo que podría hacer eso, pero se me antojaba realmente pretencioso. La verdad es que la mejor idea sería que alguien lo hiciera: que se leyera el escrito y pudiera escribir un texto introductorio y que hiciera una pequeña crítica, que describiera el estilo... no sé, las cosas que se hacen normalmente cuando se prologa un libro. El problema es que no tengo (aún) quien esté dispuest@ a hacerlo. Así que espero que estas líneas espoleen a alguien que reúna el valor suficiente para ello.
   El Segundo es la maquetación. Siempre he escrito en Word, pero resulta que la imprenta me lo pide en formato PDF con líneas de corte de alta calidad, cosa que no he hecho en la vida, pero es esencial para que quede bien. Espero no cagarla demasiado.
   El caso es que "No soy yo, son tus sueños" será una realidad antes de lo que pensaba, pero puede que algo más tarde de lo que había prometido (justo tras el puente de Mayo, ya casi a la vuelta de las esquina), vuelvo a reiterarlo si lo he dicho ya, y si no, ya lo sabéis:
   Un sincero y profundo GRACIAS desde lo más hondo de mi corazón a tod@s l@s que creéis en este proyecto y en mi capacidad para llevarlo a cabo; GRACIAS a todas las personas que me han manifestado su intención de adquirirlo una vez que esté impreso (son 200 copias de las que, si me tengo que fiar de lo que me ha dicho la gente, tendría unas 70 vendidas), y que me han pedido que incluso se lo dedique.
   GRACIAS, mil y una veces, GRACIAS
   Aunque... ¿os confieso una cosa? Ahora me da miedo publicarlo. Temo haber creado unas expectativas demasiado altas, para que luego os decepcionéis...

miércoles, 11 de abril de 2012

La rosa de tu ventana


La rosa de tu ventana

Brilla un nuevo sol,
una nueva mañana,
y amaneces sonriente
con una rosa en tu ventana.
Caen chuzos de punta
y suena una campana,
es tu móvil, y sonríes
porque hay una rosa en tu ventana.
Nieva como nunca
y estudias con desgana.
 Y, a pesar del frío,
hay una rosa en tu ventana.
La niebla tan espesa,
inunda la calle Solana,
prendes la luz y ves,
de nuevo una rosa en tu ventana.
No es que sea buen jardinero
para traértelas con guantes de pana,
te traigo yo siempre rosas,
porque a mí, y solo a mí me da la gana.