sábado, 13 de octubre de 2012

Desde el Exilio

   Buenas noches, son las 3:38 am hora local (10:30 am en España), y tras darle a Nico su biberón nocturno, y lograr que se duerma, paso a contaros el periplo. (Escribir con mis dedazos en el mini-portátil de Portal y a oscuras es toda una proeza, ojo)

   En la zona de embarque me llamó poderosamente la atención la cantidad de judíos que pude encontrarme camino de nuestro vuelo. Me sorprendió por que en mis 32 años de existencia, habré visto como mucho en España 1 o 2, por lo que encontrarme a tantos era toda una novedad, en la fila paralela a la nuestra, había un joven el  cual se arremangó el brazo izquierdo, se ató a este una especie de cuadrado con una cinta de cuero, y contó las vueltas que esta le daba al brazo; supuse que se trataría del equivalente al Rosario Católico, pues en seguida se puso a rezar. Acto seguido, se descalzó, y se puso en una posición semitumbada con los pies apoyados en la pared frontal.

   Nico tenía que ir atado a uno de nosotros durante el despegue con un cinturón especial; me llamó la atención agradablemente el ver que no protestó ni se encontraba incómodo. Justo enfrente nuestra estaba la pantalla en la que se nos indicaría en todo momento por donde iba el vuelo; siendo uno transoceánico de unas 10 horas,  me preparé para tomármelo con calma. En seguida el peque llamó la atención de todo el mundo; no porque se echase a llorar y berrear, si no por sus ojos, y por que le sonreía a todo aquel que se le quedaba mirando.

   Fue curioso ver durante el vuelo a los judíos ir de una punta a la otra del avión como si tal cosa, la verdad es que a mí no me apetecía nada ponerme a pasear (tener la cuna del avión donde Nicolás dormía  justo delante también ayudaba a que no me apeteciese demasiado levantarme), tal vez les ponía nerviosos volar, tal vez querían ver a sus amigos, pues ocupaban aproximadamente medio avión, e iban repartidos entre clase bussiness y turista,,, no lo sé. Durante el vuelo pude leerme uno de los últimos cómics que compré en Gen X dos días antes, el último "El Jueves" que compré, y empecé a leerme "50 sombras de Grey" (bastante malo, por cierto, pero eso ya lo contaré otro día) Alterné la lectura con vistazos a la pantalla donde ponía por donde íbamos, y ver las dos películas que nos pusieron a bordo (a cada cual más mala); Una de ellas era "One for the money", y la otra era una muy rara sobre un niño huérfano que está en los boy scouts y una niña pija (y bastante borde e insoportable, en cada escena que aparecía tenía unas ganas tremendas de pisotearle la mandíbula para que no hablase más) que se escapan y se enamoran; también sale Bruce Willis, del cual no puedo reconocer una sola película buena.Esta segunda la vi a trozos, pero era una peli rara y mala, así que no le presté mayor atención; además, mi amigo el judío estaba haciendo gala de una pésima educación: Para empezar, casi todo el tiempo tuvo el móvil encendido, incluso durante el despegue y aterrizaje, a pesar de las continuas peticiones de la tripulación del vuelo, luego los paseos, después el poner los pies en casi en el techo, el mirar por encima del hombro a la azafata, el andar de paseo durante las turbulencias... ¡vamos, una joya de chaval!

   Tras un trayecto ya interminable, llegamos a espacio aéreo Panameño sólo para ver que el aterrizaje se retrasaba una hora más debido a que había una fuerte tormenta que desaconsejaba el despegue o aterrizaje de cualquier avión, por lo que estuvimos dando vueltas durante todo ese tiempo con la dolorosa presión en los oídos. Al aterrizar (00:20 de la noche en España) nos tocó dirigirnos a inmigración a que nos sellasen los pasaportes... mucha calma por parte de la gente de Inmigración; tardamos unos 15 minutos debido a su parsimonia, y después tocó la prueba de fuego: la aduana. El día anterior, un amigo nos regaló una cesta con productos españoles que en Panamá o no se ven, o son caros de cojones: Un jamón, chorizo, salchichón, lomo, queso semicurado, cerveza mahou y sidra natural asturiana. Nuestras maletas ya iban bastante llenas, así que decidimos llevarnos el chorizo, salchichón, lomo y queso, que iban envasados al vacío y en una de las maletas facturadas; el jamón no cabía, y las botellas de cristal se habrían roto por el camino. En el documento que nos hicieron rellenar, pusimos que llevábamos alimentos (es una declaración jurada, y las maletas iban a pasar por rayos x, por lo que si mentíamos, nos la jugábamos), mejor ir con la verdad por delante. Pude ver que a una familia oriental (chinos, vamos) les llevaban aparte, les hacían abrir las maletas y les tiraban a la basura los alimentos. Imaginaba lo mismo para nosotros,  cuando nos tocó el turno. Nico obró el milagro: estaba despierto, con los ojos abiertos de par en par y esbozando la mejor de sus sonrisas, por lo que la agente de aduanas miró por encima, el documento, ni miró la pantalla de las maletas y se dedicó a hacerle cucamonas al niño.
 
   Pasó el peligro. Dos maleteros del aeropuerto cargaron nuestras maletas en carros, y nos acompañaron al taxi (pick-up lo llaman aquí), el cual era un todo terreno con carga trasera cubierta con lona. Tras ayudarnos a cargar (¡ojo, que esto nosotros no lo habíamos pedido en ningún momento), Portal les dió la propina: Dos billetes de Dólar. Ellos pusieron mala cara, y ella les dió un billete más; "No tengo más" dijo,  (y era verdad, el  dinero lo teníamos muy guardado e innacesible, y a mí me miraron con desprecio cuando les ofrecí los Euros que llevaba encima), no obstante, yo desconocía el valor de un dólar aquí, por lo que estaba un poco desconcertado por su reacción. El taxista enviado por la empresa nos llevó al hotel; un tío majo y conversador. Panamá es un país que gasta bastante menos que España en alumbrar sus carreteras, y como a las 19:00 hora local ya es noche cerrada, pude ver poco paisaje. Sí que nos encontramos atasco en la carretera de peaje que iba en dirección contraria a la nuestra, cosa bastante inusual de ver en España. Llegamos a la capital, a la zona donde nos alojamos (distrito financiero, así que os lo podéis imaginar), mucho rascacielos (muchos), mucha iluminación, y conducción bastante agresiva. Al bajar del taxi nos encontramos con la atmósfera del lugar: calor, y humedad, lo cual me recordó a las zonas costeras de levante, y esto contrastó con el interior del hotel: Aire acondicionado a todo trapo; tuve que abrigar a Nicolás con la chaqueta de mi hermana, por que empezó a tiritar un poco.

   Tras el "check-in", tocó ir a nuestra habitación, donde depositaron nuestras maletas (9 maletones, más la cuna de viaje plegada, más mi guitarra) y bajamos la potencia del aire. Me dejé caer en la cama rendido (01:30 am en España), pero aún teníamos que ir al hotel de mi hermana, el cual estaba a escasos 5 minutos a pie.

   Definitivamente, esto no es Europa; las aceras, cuando las hay, están totalmente destrozadas, con socavones y desniveles, apenas hay papeleras, y los pasos de peatones están casi borrados, ¡Imagináos la odisea de dar un paseo con el carrito del niño! Llegamos al hotel de mi hermana, bastante más lujoso que el nuestro (la jodía pilló una oferta por internet por la cual le sale toda la estancia por el mismo precio que ellos facturan una sola noche en la más cutre de sus habitaciones, ¡eso es tener suerte!) y nos vamos a su habitación en la planta 26 (Creo que tiene 40 plantas el bicho, no lo sé).

   Tras dejar mi hermana sus cosas, decidimos salir a cenar algo rápido e irnos a la cama. Al lado del hotel hay un KFC (Kentucky Fried Chicken), así que nos vamos allí a cenar, nos apetece sentarnos un poco. NO tiene nada que ver con lo que hay en España; hay más variedad de producto (En España tenemos sólo una hambuguesa, un wrap, el rebozado tradicional y el picante; aquí hay rebozados, dos hamburguesas, tres wraps, una especie de sandwich y cordon bleu (os lo describiría, pero aún así, no os lo imaginaríais)... Luego están las bebidas: En Panamá en general prolifera la Pepsi (mucho más dulce que la que acostumbramos a tomar en España), luego el refresco de naranja (delicioso, de densidad un poco inferior al Sunny y con menos gas que la Fanta) y un refresco de Fresa. Olvidáos de la Fanta Limón, aquí no existe. Tras una fugaz cena, nos dirigimos a nuestros respectivos hoteles.

   El "Jet-lag" entre otras cosas, te deja bastante desorientado no sólo en lo psicológico, si no también en lo físico; hay que tener en cuenta que aquí son siete horas menos que en España, y que amanece y anochece antes. Con estos antecedentes, no os extrañará que a las 4:00 am estuviéramos despiertos y hambrientos (y hasta las 6:30 am no abren las cafeterías del hotel), Nico lo tuvo fácil con el biberón, pero nosotros estábamos a punto de asaltar el mini bar; si no lo hicimos, es por que no está incluido en el precio de la habitación, y os podéis imaginar lo que cobran.

   Hago una pequeña pausa para comentar que la moneda que se usa aquí es el Dólar americano, y el Balboa, del mismo valor monetario, por lo que a partir de ahora, los precios os podéis hacer a la idea de que son en dólares el cual está ligeramente por debajo del Euro.

   Bajamos a desayunar, y lo primero que me llama la atención es el zumo de naranja. ¡Qué delicia! Un sabor intenso, apenas ácido, tenían razón los compañeros que me decían que en latinoamérica el sabor de la fruta es más intenso y delicioso; ¡No podía dejar de beberlo! Entre otras cosas, tienen una especie de donnut que no tiene azúcar ni nada dulce, el cual se abre por la mitad, se mete en el tostador, y se usa como para hacer sandwiches, también tienen Müesli casero y te hacen los gofres (waffles les llaman aquí) en el acto. Probé los batidos de soja; no tienen tampoco nada que ver con lo que nos hacen en España; el de vainilla es ligeramente más dulzón, pero sin tener el sabor tan empalagoso a vainilla que tienen los de España.

   Tras desayunar y ducharnos, salimos a buscar a Eva. ¡Impresionante! Son las 9:00 de la mañana, y hace el mismo calor que en España en Agosto a eso del mediodía. En 5 minutos escasos estoy sudando a chorros y he empapado la camiseta; dice Portal que es normal, que una vez que me aclimate, se me pasará y ya no sudaré tanto, pero... paseamos por la zona, y por el barrio por donde está la delegación donde Portal trabaja; es la zona más similar a Europa que hay en la ciudad, aunque con las aceras dejando bastante que desear. Termino haciéndome un experto en "Bebe-Rally", y Nico se habitúa rápido a las irregularidades del terreno. Es un bebé muy llamativo: tan blanquito, tan rubio, con esos ojazos tan azules, y tan simpático. Es un niño muy seductor; como el padre, pero en bebé.

   Entramos en una semi-farmacia que es a la vez como una tienda de los chinos de esas grandes que empiezan a haber en Torrejón, y compramos agua mineral para los biberones. Veo una gran variedad de bebidas propias de aquí, pero decidimos esperar a tomarnos algo en otro lugar. Los precios, por cierto, no son nada baratos, llegando a encontrarme un frasco de Nutella por 5,85$. Vamos a una cafetería a refrescarnos. Una cosa que llama la atención es que, excepto en sitios de comida rápida, está la costumbre de ponerle al cliente un vaso de agua fría con mucho hielo antes de consumir nada. Es un tremendo detalle que en España no veré jamás ni de lejos. Eva y Portal piden zumos de Naranja y Piña, y yo una Balboa, la cerveza que más se toma en el país; ya que voy a vivir aquí, será mejor que me vaya acostumbrando a lo que se toma; de color más bien marrón, tiene un sabor que me recuerda mucho a la Cruzcampo. Tras tomar (aquí se dice "tomar" en lugar de "beber"), pedimos la cuenta: 7,90$, incluyendo propina e impuestos. La propina es opcional, pero te la ponen de todos modos y observo que en todas partes (tiendas, bares, restaurantes...) tienen carteles en los que te dicen que tengas pidas la factura y te ahorres la multa. Explicación: Antes no habían impuestos en este país, y cuando se implantó el equivalente al IVA español (7% damas y caballeros frente al 21% en España) la gente pasaba de pagarlo; así que el gobierno tomó la decisión "O pagas, o pagas" así, que interconectaron todos los comercios, bares y restaurantes al equivalente a nuestra Hacienda. Para demostrar que pagas impuestos, tienes que tener el ticket de compra o factura, de lo contrario, multa al canto. Seguimos caminando cuando nos llama la agente inmobiliaria; tenemos varias visitas para ver viviendas, y nos recogerá a las 12:15 en el Hotel, por lo que decidimos volver allí, y así poder darme una ducha. Son las 11:00 de la mañana y estoy totalmente empapado en sudor. El sol salió a las 6:00 y a las 9:30 como os dije, hacía un calor tremendo, así que imagináoslo en ese momento.
   Llegamos a la habitación, y tras quitarme la camiseta que me puse limpia por la mañana y escurrirla, me doy una ducha con agua fría que me sabe a gloria. Nos llama la de la inmobiliaria; al parecer el día anterior hubo una explosión en el Hotel Hilton, y los propietarios de las viviendas no quieren salir de sus casas por que está todo colapsado, por lo que hasta el día siguiente no será posible hacer visita alguna. Nos asomamos por la ventana y vemos que llueve, por lo que decidimos hacer tiempo viendo el vídeo del campamento de este verano (¡Buen trabajo, príncipe Héctor! Nos reímos bastante, aunque nos dio un poquito de morriña el verles a todos). Para de llover y nos dirigimos a comer. Pedimos unos emparedados (creí erróneamente que se trataba de un sandwich, pero, como os lo describiré a continuación, estaba muy equivocado) los cuales consistían en los ingredientes metidos tal cual en una especie de empanada; no es hojaldre, si no algo a medio camino entre el hojaldre de la empanada, y el pan; los que hayáis probado las empanadas asturianas, sabréis a qué me refiero. También pedimos "Patacones" pues tenía curiosidad por saber lo que era. Se trata de rodajas de plátano macho aplastadas en forma de medallón y fritas en aceite muy caliente. En la mesa había Ketchup, y una salsa picante que tiene en gran parte Ají, el cual ¡PICA DE COJONES! Pedí para beber Limonada casera, algo que al parecer también es bastante popular, y que consiste en Zumo de limón con mucha azúcar, muy diluido en agua, y con una guinda; refresca mucho, pero frente al Ají, no es suficiente. Mi hermana pide una Coca Cola, y yo una Pepsi; las botellas son de 354ml y ambas, en comparación con las que consumimos en España, son auténticas bombas de azúcar. Viendo esto, no me sorprende que en Estados Unidos haya unas tasas de Diabetes tan elevadas. De postre pido un "Tres leches", el cual es un bizcocho muy esponjoso debido a la elevada cantidad de leche que le han puesto a la hora de elaborarlo, con leche condensada entre las capas, y nata montada en la zona superior... Acabo de consumir azúcar como para cagar gominolas durante todo el día. Portal pide piña, y yo esperaba las típicas dos rodajitas.... ¡Ja! Media piña pelada, así, en mazacote. Eva pidió un brownie, el cual se les había quemado. Habríamos protestado, pero la camarera que nos atendió tenía una cara de odiar al mundo entero, así que nos acojonamos un poquito y lo dejamos pasar.

   ¡Jodío Jet-Lag! estamos hechos polvo, y nos volvemos a los hoteles a dormir un poco de siesta; a mí me duelen los párpados incluso. Llegamos a la habitación a las 15:00, cierro los ojos y... Nico nos despierta a las 18:15; tiene hambre (¡pobrecito!) y con mucho esfuerzo, nos levantamos de la cama. Le damos el biberón, y buscamos a Eva a su Hotel para dar otro paseo, ya que hoy, la búsqueda de vivienda es imposible. Parece que en su hotel va a haber algún tipo de gala, pues está lleno de gente vestida así como de fiesta, como las de los famosillos en España; mucha "gente guapa", mucho vestido de fiesta... y mucha silicona, en la vida he visto tanta teta operada junta, de esas que les pegas un bocado, y te rebotan los dientes para atrás.

   Nos dedicamos a caminar y ver las calles, y la zona. Más de lo mismo que por la mañana; aunque es noche cerrada ya, sigue haciendo mucho calor, y las calles siguen estando muy mal asfaltadas; con irregularidades y socavones por doquier. Por casualidad, llegamos al Hilton, donde los bomberos siguen afanados por intentar salvar lo que se pueda. Al parecer, el hotel está aún en construcción, en el sótano guardaban los muebles, pero hubo un cortocircuito que originó el desastre. Decidimos que ya estamos cansados de tanto paseo, que hace calor y nos duelen los pies, por lo que acompañamos a Eva a su Hotel, nos tomamos previamente unas sodas en el KFC, y volvemos a nuestra habitación, donde me doy una última ducha antes de acostarme.

   Me dicen que esto es normal los primeros días, hasta que el cuerpo se aclimata, y ya llega un momento que dejas de sudar tanto... Estoy deseando que ese día llegue.

   De momento no puedo subir fotos, por que el WIFI del hotel deja bastante que desear; por lo visto la cosa mejorará bastante una vez que estemos instalados en nuestro apartamento y tengamos nuestra propia conexión a internet; entonces, ya podré enseñaros fotos del lugar, y podré contaros más cosas.

domingo, 7 de octubre de 2012

Duelo

   Aviso de que este relato NO ES MÍO. Me lo envió una amiga hace tiempo, y en él se reflejan la dualidad que hay en nuestro interior RAZÓN/EMOCIÓN. Es un relato bastante interesante, y espero que os guste.


Alguna vez me he preguntado por que resulta tan difícil pensar a la vez que sentir, no puedo. Y si pensar no funciona, sólo queda dejar latir hasta que se agote la bateria que llevamos dentro. Y es así que buscando veo que somos dos, en una: Una racional, una yo con tanta racionalidad como se pueda y una tan visceral que no puede convivir con la racional, algo tan común como el jin y el jang

 -  Hola, ¿cómo fue el viaje? -  preguntó

 - Horrible, como siempre, odio los viajes, sobre todo cuando no puedo descansar por culpa de esos malditos sueños. – malhumor, típico en mí. La persona que venía a buscarme tiene 17 años, 

- ¿Alguien pensó que eso resulta importante? 

 -Realmente lo único que tiene de relevante es que yo tengo 28, y a veces pienso si el tener una relación por sexual que sea, si no se altera la imaginación y la vida de una persona que de pronto ve sus fantasías turbadas, convertidas en algo más grande. Mi mundo sigue patas arriba, y yo lucho por enderezarlo y mientras, él aprende a pasos agigantados lo que a mí me ha costado años aprender. Su fantasía era “simplemente” hacerlo encima de la lavadora, y bueno sí, creo que en algún momento, cuando tenía 15 años tuve una fantasía similar, su experiencia la mía tras mi primera vez… poca, y sobre todo demasiado experimento para mi gusto, hubiera preferido algo menos desastroso, y su deseo… el mismo que el mío a su edad: aprender. 
¿Me creo quizá una diva “enseñándole” los pasos del deseo? No. Y bajo esa imagen de fría sin sentimientos, o simplemente de persona con un corazón dormido, creo que tiene que haber algo más. Esto quizá podría ser la historia de mi propio encuentro, de mi propia búsqueda, de mi victoria o fracaso.

 -Sus ojos brillaban al saludarme, algo me daba la sensación de que en cierta manera temblaba de excitación, ¿y yo? Nerviosa como las colegialas, parece mentira pero siempre me pasa lo mismo, ni el tiempo ni la experiencia puede hacer que me quite de encima esta sensación de colegiala malévola. ¿Era yo quizá la que temblaba de excitación?¿éramos los dos? Esquivé la mirada, - sí, dije que la esquivé, y no quiero volver a esa discusión de si esquivo problemas a lo largo de mi vida, me pone negra- y cogí mi maleta de ruedas, ¿y ahora? 

 -Espera déjame pensar, ¡ah sí! Mi plan es improvisar, muy currado ¿Por qué diablos no planeo las cosas?, un par de llamadas y apañado. Al final, el resumen viene a ser que vamos a la zona centro y preguntamos en los hostales mientras una fina lluvia cae sobre Madrid, ¡perfecto!. 
   Una vez seleccionada la habitación y establecer la maleta en su sitio toca…. Déjame ver… ¡por supuesto! Cenar, por que llevo todo el día sin comer nada. El paseo, la cena… mi acompañante arde en deseos de que ocurra algo y yo aún no sé si debiera o no, si de verdad puedo sacar mi lado lascivo sin sentirme abochornada por él. ¡Será zorra! La siento dentro de mí, mira al cuello,y desciende a esa espalda que me pone tanto… ¡Dios! si un par de semanas atrás no hubiera hecho aquella absurda apuesta… y no me hubiera enseñado la pelvis y jugado tanto a “mira como te enseño mi espalda"

 -¡Ahhh, resígnate!, has visto su espalda, su pelvis, le chupaste del cuello la sal de un tequila, hubo hasta un beso chorra. Mira nena, recuerda que soy de carne y hueso y este hombre – dije hombre y me dan igual sus 17 años, no quiere que le traten como un crío, así que no lo hagas- me pone, sé buena, duérmete un rato y déjame a mí cuidar del chico. 

 -¡Oye!, No no no, no puedo dejarte hacer lo que quieras. ¡Tengo pareja! ¡Tengo una relación a la que esto destruirá...!

 -¡RRRrrr, mírale que rico!, ¿No te mueres de ganas de arañarle? ¿No te apetece subirte sobre él y cabalgar mirando la luna llena? ¿Crees que si tu pareja piensa que el cibersexo es infidelidad, no lo pensará de las corridas telefónicas? Ya la he liado fina por meterme donde no debía así que ahora… ¡Ciao,  listilla de gafitas, que la noche es joven y promete! Sólo espero que aguante suficientes asaltos sin quedarse dormido…
    Las escaleras de camino a la habitación del hostal resultaban como salidas de alguna película, aquellos edificios antiguos de Madrid siempre me parecieron tener encanto, esos ascensores parecen hechos para…¡Ufff!… Espera que lleguemos a la habitación y… 

 -¡Eh! ¡Por Dios no te atreverás a…! ¿Lo acabas de ver? Se ha tumbado en la cama… cruzado, así que, o me hago un ovillo en la alfombra o… 

 -Te lo dije… déjame jugar con él, y tú a dormir, bambina, esto es para… 

 -¿Mayores de 17?

 -... La espalda, así que… ¡desaparece…! 
Me puse de rodillas sobre la cama, la mirada fija en la suya, acercándome como una gata en celo..

 - Aquí esta mi espalda – dijo suavemente

 -Una sonrisa maliciosa asomándose a mis labios, me dejé caer despacio sobre él y le besé, mordí su cuello despacio, lamí el lóbulo de la oreja, y fui jugando con la ropa para quitársela, y quitármela;, ya ni siquiera recuerdo el orden o quién quitó la ropa a quién: sólo recuerdo la excitación, la humedad de mi sexo, mi lengua recorriendo aquel falo totalmente erecto que me gustaba de sobremanera.  Pequeños chupetoncitos sobre el glande, recorrer el tallo, lamer los huevos, subir y que entre entera en la boca, jugar con la lengua… ¡uff! No quiero pensarlo, por que de nuevo me excito solo de recordarlo, y de decírselo por las noches, en todas aquellas conversaciones que acaban con un orgasmo acompañado.

 - ¿Llevas condones? – la pregunta del dia
 -  No, pero para todo no se necesitan condones… así que recurriremos al plan B; una mirada lasciva, para una idea más lasciva aún
  La facilidad con la que me senté sobre él y me introduje todo su pene erecto dentro… ¡Ah! ...¡Uf, Dios, quiero más!, me moví para sentir como entraba y salía

 - ¿Esto forma parte de tu idea?

 -  Sí, se le llama lubricación. – Improvisación lo llamaría yo, por que lo de lubricación podía haberlo hecho chupándosela de nuevo; pero me moría de ganas de sentirle dentro... 

 -Te pierden las formas... 

 -Listilla,  tú no follas; así que sigue en tu mundo de amores y demás majaderías,  que yo me muero de ganas de seguir.
  Los jugos que salían de mi interior iban bañando aquella polla, tamaño perfecto, nada de cosas chiquitinas que parece que bailan en el interior; aquella se dejaba sentir, se dejaba lamer, se dejaba follar con ganas, arriba y abajo, en círculos… Pero no era ese el objetivo, y eso podía resultar algo peligroso sin anticonceptivos. Así que, sacándola de mi cuerpo con todo el dolor de mi corazón, y feliz por que sabía su destino… próxima parada… el preciado agujerito del culo, donde costó más que entrara a pesar de la lubricación; tímida al principio, más confiada según ganaba terreno, por fin pude sentir toda esa polla dentro de mi culo, y entrar y salir… una y otra vez… aunque algunas posturas si se mantienen resultan molestas… Él ya había aprendido… me dio por detrás con todas sus fuerzas, apoyado en la cama, de pie, semitumbado, y siempre sentía lo mismo, un bombeo constante, un placer absoluto cuando llegaba hasta el fondo y sentí sus huevos hacer tope en mis nalgas. Deseaba poder gritar como una puta 

 -¡NOOOOOO,  me niego a gritar y menos a que me llamen eso!  

 -¡Callate, que no sabes disfrutar! Yo disfruto como una zorra, y eso no atenta contra los derechos de la mujer, y mira lo que tu decías que era un niño… déjame tener uno como este para mí sola todas las noches, y el día que cumpla los 18, me lo llevo a un sexshop a que elija con que quiere experimentar esa noche, que le dejo hacerme lo que quiera, con los “juguetes” que quiera. Esposas, un vibrador, cuerdas, ocho consoladores, un par de anillos, bolas chinas… ¡Uff! esto promete. Incluso irnos a comer a un restaurante y que vea como me quito el tanga y lo meto en el bolso, para que se muera de ganas de salir y en un callejón aprovechar… aunque ¡menuda chorrada!, los tangas pueden apartarse… si ser empalada es un castigo, ¡por Dios que ya sé con que quiero que lo hagan…! ¿Tú has visto esa polla? Ah no, que seguro que te fijaste en sus ojos…

 -Pues sí, yo me fijé en sus ojos, que brillaban de deseo, su pelo suave, su tacto, sus brazos, y esos labios que besaban de una forma tan… 

 -¿No mencioné sus besos? Húmedos, y sus labios cuando bajaron a lamer mi coño, ¡Uff,  qué delicia! ME encanta que me lo coman así mientras acaricio mis senos y pellizco mis pezones.... 

 -¡Arruina también una imagen tan hermosa!, recuerda que al final se quedó dormido después de tanto “movimiento”. No pude dormir, simplemente permanecer abrazada por él y ver cómo dormía. Recordé cómo durante la noche me había dicho que quería ser mío y yo le dije que era suya, algo se oscureció en su mirada, y de pronto cambió; no quería hablar de ser mío o que yo fuera suya, creo que de pronto recordó que yo tenía pareja, y yo allí abrazada también lo recordé. 
   La amistad es algo muy curioso, cuando nos despedimos, a los pocos minutos unas lágrimas recorrieron mi rostro, poco tiempo más tarde me dijo que le había ocurrido algo similar… 

 -Y ahora es cuando piensas en las conexiones cósmicas entre la gente y cuando me haces lo de siempre y confundes el tocino con la velocidad… ¡Maldita racional!, ¡esto NO es Amor, estúpida! Y si en algún momento llegara a serlo, yo seré la primera en darme cuenta, al fin y al cabo… recuerda que yo sólo siento, así que cuando le vuelvas a ver… déjamelo unos minutos a mi cuidado que le debo un par de favores al conjunto entero, desde el pelo más alto hasta los pies, pasando por el centro de mando del placer, donde creo que me detendré especialmente a saludar. ¡A ver cuando aprendemos a dejar de racionalizar los polvos!











jueves, 4 de octubre de 2012

Cachopo

Esta receta Asturiana de la que he oído hablar, es de las cosas que mejor te puedes echar a la boca. No es tan conocido como la fabada o las fabes con almejas; pero os puedo asegurar, que lo merecería. Después de oír distintas versiones del plato, he decidido preguntarle a mi amigo Basi, un asturiano de Mieres, el cual me ha dado gustosamente la receta. ¡Disfrutadla!

El Cachopo es una especie de Cordón Bleu pero bien enendido; no como los franceses.

Ingredientes para 4 personas:

8 filetes de Ternera Asturiana de Primera.
8-12 lonchas de jamon serrano buena calidad.
8 lonchas de queso de oveja o mezcla semicurado.
4 pimientos del Piquillo.
Huevos y pan rallado para empanar.
Aceite de oliva para freir.
Se cogen los filetes y se pasan por la maza a fin de exenderlos y afinarlos lo máximo posible. a continuacion se montan los Cachopos colocando 1-3 lonchas de jamon y 1-2 de queso entre dos filetes. Una vez montados de este modo se pasan por el huevo batido y el pan rallado y se ponen a freir en aceite de oliva bien caliente.

Si es necesario puede sujetarse todo el conjunto con unos palillos a fin que no se deshaga al freirlo pero cuidaremos de retirarlos antes de servir.

Se decoran con los pimientos y se acompañan de patatas fritas cortadas en dados.

Hay quien prefiere poner los pimientos dentro del propio Cachopo pero yo creo que al tener el pimiento del Piquillo un sabor muy intenso puede "tapar" todo el sabor de lo demás.
En algunos lugares muy afamados aqui en Asturias, sustituyen los pimientos por una salsita ligera hecha a base de champiñones salteados y cebolla; personalmente me parece un pelin floja esa salsa.








La bebida ideal para acompañar este delicioso manjar es un buen vino de la tierra, aunque hay quien prefiere sidra o incluso Coca-Cola.(de todo hay en la viña de señor)

En fin espero que disfrutes de esta "delica
tessen".

Tarta de Arroz

   Este plato se suele tomar en casa de mis padres en Verano. Es muy sencillo de preparar y entra muy bien. ¡OJO, es adictivo!

Tarta de Arroz


Ingredientes:

1kg de Arroz
250gms de jamón cocido
3 latas de atún en aceite
3 Huevos
1 bote de tomate frito
2 tarros de mahonesa

Preparación

Ponemos a cocer el arroz como si fuesemos a tomarlo tal cual, y cocemos también los huevos.
Una vez hecho esto, ponemos el arroz a reposar y enfriar, mientras tanto, pelamos los huevos y los cortamos en rodajas, para después dejarlos aparte.
Cortamos las lonchas de jamón en tiras pequeñas, y desmigajamos el atún (el aceite no lo vamos a usar, así que os lo podeis tomar en una tostada)
Mezclamos el arroz con el atún y el jamón, y lo ponemos todo en un bol o una ensaladera.
Posteirormente, añadimos el tomate frito por encima, a modo de capa.
¡Ojo! Hay que dejar que el arroz se enfríe del todo antes de pasar al siguiente paso
Después, hacemos lo mismo con la mahonesa, y como guinda final, y a modo decorativo, añadimos las rodajas de huevo. 
Tapamos bien para que no se estropee, y a la nevera. Repito, es un plato frío, pero que llena bastante. Las cantidades indicadas son para unas 4-5 personas

Setas a la Sidra con Anacardos

  Fiel a mi compromiso de la unificación de blogs, comparto esta receta con la que experimenté en su día.

Setas a la Sidra con Anacardos


Ingredientes:
1/2 kg de setas
50g de anacardos
4 guidillas
1/2 vaso de sidra natural
1 cucharada de aceite de maíz
Eneldo
Tomillo

Preparación:

Ponemos a calentar la sidra en una sartén honda, y echamos las guindillas, mientras lavamos las setas, y las cortamos en láminas.
Esperamos a que la sidra se caliente, para echar las setas, a las que añadiremos por encima, el aceite de maíz, el eneldo y el tomillo.
Removemos para que se vaya haciendo bien y no se queden duras las setas.
Cuando llevemos unos 5-10 minutos así, añadimos los anacardos, y seguimos removiendo como si estuviésemos salteando durante otros 10 minutos.

Plato muy sencillo, ya está listo para servir

miércoles, 3 de octubre de 2012

Cervezas

   Importado desde el blog http://recetasdejosele.blogspot.com, el cual cerraré en breve para unificarlos todos en uno, os traigo esta pequeña crítica que hice de las distintas cervezas que he catado. Espero que os sirva y si no estáis de acuerdo, me lo hagáis saber






Adelscott: Cerveza escocesa elaborada con Malta de whisky. Deja un regusto reseco en la boca. quien espere encontrarle sabor a whisky, ya se puede ir dando con un canto en los dientes, por que no es así.










Alhambra: Cerveza patria de elaboración granadina. Extremadamente suave, entra muy bien, y sobre todo bien fresca. Es la que por defecto te suelen servir en todos los bares de Granada.









Amstel: Antiguamente se la conocía como "El Aguila"; una de las primeras cervezas que se deslizaron por mi gaznate. Punto justo de amargura, pero una cerveza que entra muy bien en cualquier paladar agradecido










Budweiser: Cerveza muy consumida en EEUU, a mí particularmente no me hace mucha gracia









Cannabia: Se supone que se elabora con estracto de cannabis. En realidad se trata de una cerveza mala y una forma muy tonta de que alguno tire el dinero con eso de intentar tirarse el pisto e ir de transgresor.









Carlsberg: Me hacen gracia los anuncios que hacen de los dos amigos (Carls y berg) ¡lástima que no pueda decir lo mismo de la cerveza! Deja un regusto muy raro en la boca











Coronita: En México (país del que procede) y en EEUU se la conoce como "Corona". Una cerveza muy suave; para principiantes en el mundo de la cerveza. Si le añades un chorrito de tekila, le introduces la rajita de limón, y, taponando la boquilla con el dedo, la vuelcas para que se mezcle, la cosa mejora bastante.









Cruzcampo: Sus anuncios me gustaban mucho antes. Estamos ante una cerveza de calidad media. Está bien, pero no es como para tirar cohetes. Gusto equilibrado, e ideal para tomar junto a unos langostinos, por ejemplo.










Desperados: Otra cervecita mexicana, prima hermana de la coronita (tal vez, un poco más insípida)










Estrella Galicia: De las poquitas de la marca "estrella" que merece la pena echarse al gaznate











Franciskaner: Rica, rica cerveza de Abadía. Sabor intenso y fuerte, pero una auténtica alegría para echarse a la boca.










Grimbergen. Otra cerveza de Abadía de origen Bávaro. He probado las variantes rubia, doble y triple malta, y destacan por su buen sabor... aunque la triple es sólo para valientes... todo un bofetón seco en tu paladar








GUINESS Draugth: La joya de la corona. Esta Cerveza negra de origen irlandés, destaca por su densidad, sabor amargo y su cremosa espuma. Tiene que beberse muy muy fría. La única pega: Se calienta enseguida









Heineken: ¿por qué siempre que vas a un bar de copas y pides una cerveza, te ponen esta? Debe ser por que se ha expandido muy bien en el mercado. Sabor equilibrado, sin ser demasiado amarga, y un color verde en el botellín que suele quedar bonito a ojos vista. Necesitarás beber un buen montón mpara emborracharte.








Judas: Si pides una negra en un bar de copas, por lo general te ponen esta cerveza. Bastante amarga, como todas las cervezas negras, pero no tan densa como la guiness. Una opción interesante.










Murphy's: De origen irlandés, esta cerveza tostada (también llamada roja) es una de mis favoritas. Sabor intenso, un atractivo color parduzco; tal vez un poco más fuerte que las cervezas rubias, pero con una personalidad única. Nunca desaprovecho la ocasión de poder disfrutar de una de estas si en el bar en cuestión la tienen. Mejor beberla fría, aunque, a diferencia de su prima irlandesa negra (Guiness), esta no se calienta tan rápido.





Mahou sin edición JMJ: La casa Mahou fue de las patrocinadoras de la Jornada Mundial de la Juventud que se celebró en Madrid en 2011. Dentro de la mochila patrocinada por distintas empresas, nos encontramos con este curioso botellín de aluminio que encerraba su producto sin alcohol. Bastante fresquita, alivió bastante mi gaznate durante ese caluroso mes de Agosto. Un sabor agradable y poco amargo.








Cobra: De origen hindú, tiene un sabor bastante suave, recuerda bastante a la Cruzcampo, pero con menos carga alcohólica, como sucede con cualquier cerveza de importación, es demasiado cara para la calidad del producto al que estamos acostumbrados en España






Guiness Original: Los que van de modernuquis y se las quieren dar como que son gente de mundo, suelen cantar las maravillas de la más internacionalizada variedad de la marca (la draugth), y pondrán el grito en el cielo si el barman no les ha servido esa variedad de barril sin dibujarle el susodicho trébol en la espuma. Alejaos de esos paletos; cuando probéis esta cerveza, lo entenderéis. Con el cuerpo de las cervezas al uso, su color oscuro característico y todo el sabor de Guiness. Esta es la auténtica cerveza irlandesa por la que merece la pena gastarse los cuartos. Es muy difícil de encontrar, pero su búsqueda merece, y mucho la pena


  




Mahou 5 estrellas: ¿quién no la ha probado? Equilibrada, no demasiado amarga y refrescante. Casi todos los bares la tienen.










Mahou Clásica: Un poquito más fuerte que su hermana menor (la 5 estrellas), más amarga, pero con un buen sabor de boca.










Mahou negra: Dentro de las cervezas negras, o tostadas que he probado, es de lo peorcito que me he echado a la boca. Una tremenda decepción tratándose de una marca que me suele gustar.









Paulaner trigo: Cerveza de Abadía elaborada con trigo en lugar de malta. Color turbio, sabor suave, espesa en paladar... ¡ojo! A pesar de que su sabor suave hace que entre muy bien, esta cerveza pega duro. El que avisa no es traidor








San Miguel: Sólo una palabra para definirla: ¡Puaaaaaajjjjjjhhh!. Lo único que merece la pena de esta cerveza, son los anuncios (hay que reconocer que los publicistas se lo curran); ni mezclándola con limón mejora.







tsingtao: Cerveza china; no voy a generalizar, pero todas las cervezas asiáticas que he probado (he catado más marcas chinas, y hasta una hindú, pero no recuerdo su nombre), son extremadamente suaves, y sin casi contenido alcohólico, por lo que no son una mala opción para beber varias (quizás son un poquito caras para la calidad que tienen)







voll-dam: 3 cuartas parte de lo mismo que con la San Miguel... no me termina de hacer gracia en ninguna de sus variantes.