martes, 11 de septiembre de 2012

Bella Follamonstruos

Dentro de la revista "El jueves" hay una viñeta que por lo general me hace reír bastante. El personaje se llama "Bella Follamonstruos" y es una parodia de la protagonista de Crepúsculo; una joven adolescente escuálida cuyo único afán es relacionarse con los monstruos de las pelis. Echadle un ojo y me contáis.













¡Ayyyyy, esa memoria!

Una vez más, ¡Gracias, "El Jueves"!



Parodia de la última de Batrman

   Me pareció tan mala, que ni siquiera recuerdo el título; sólo que tenía las palabras "Caballero Oscuro" en él. Nuevamente, la gente de "El Jueves" han parodiado la peli (y diría que incluso la han mejorado)




Parodia de "los Vengadores"

   ¡Lo que me puedo reír con la gente de "El jueves"! Mira que la peli de "Los Vengadores" me encantó; pues bien, ellos le han hecho una parodia bastante buena que paso a compartir a continuación.






domingo, 9 de septiembre de 2012

Hasta la vista, Leroy Merlín

 
 Hace ya unos 15 años que crucé por primera vez la puerta de Leroy Merlín Alcalá para trabajar allí . Era el 1 de Septiembre de 1997, y las dificultades económicas en casa hicieron que me incorporase al mundo laboral.
      Antes de continuar, permitidme deciros que no voy a sacar trapos sucios ni a decir barbaridades en plan amante despechado, ni a revelar información confidencial, así que si estás leyendo esto en busca de alguna de las cosas mencionadas, puedes dejar de hacerlo ya, o prepararte para llevarte un chasco; lo siento, pero soy un caballero.
   Como iba diciendo, yo entré allí debido a la necesidad: mi padre acababa de superar los 40 y apenas le contrataban en ninguna parte, y el trabajo de mi madre a tiempo parcial no daba para sacar una familia de 5 miembros adelante. En principio la cosa iba a ser provisional; sólo el primer trimestre del curso, por lo que me incorporaría a las clases con el curso ya iniciado. Como la cosa no terminaba de repuntar en casa, e incorporarse a clase con el primer trimestre perdido era un suicidio, decidí tomarme ese año sabático en tema estudios, y centrarme en lo importante: en luchar por que pudiéramos salir como familia adelante. El caso es que una cosa llevó a la otra, y yo era joven y fuerte, por lo que había muchas más facilidades para contratarme a mí en casi cualquier lado, por lo que, un día en un sitio, otro día en otro, jamás estuve mes alguno en situación de desempleo.
   Durante los años 1997-1999 estuve trabajando en varios sitios, y alternando con la empresa que nos ocupa: Fuí manipulador de papel, de Metal, de Cristal, trabajé en las obras de ampliación del metro de Madrid, trabajé haciendo rollitos de primavera congelados, siendo mozo de carga y descarga, realizando trabajo en cadena... Fueron dos años muy duros hasta que al final en Leroy Merlín tuvieron un hueco para mí, y así, cuando 1999 daba sus últimos coletazos, y empezaba a salir con una muchacha de raíces Astur-Granadinas, fue cuando por fin me hicieron lo que tanto buscaba: mi contrato indefinido. Por fin se acabaron los nervios y la inseguridad de cuanto dinero podría llevar a casa; por fin habría un ingreso fijo más en casa.
   Empecé mi andadura en la sección de recepción de mercancías. Un puesto muy sencillito de Lunes a Viernes y de 7:00 a 15:00; como podéis ver, un puesto con un horario por el que cualquiera mataría.
   Al cabo del año, me propusieron pasar a tienda; aquello suponía renunciar a ese horario, y a trabajar los fines de semana, pero también conllevaba una mejora salarial que, dicho sea de paso, no me venía nada mal.
   ¿Qué me llevo tras todos estos años? Sobre todo, aprendizaje. No os voy a negar que el trato con el público es algo que desgasta mucho; que te puede gustar mucho el trato con la gente, pero hay veces que tienes que tener toneladas y toneladas de paciencia. Cuando entré en Leroy Merlín yo era un tío con la mecha muy corta: saltaba a la primera de cambio, y mis puños hablaban más que mis labios. Cuando el sustento familiar depende de saber aguantarse la ira, armarse de paciencia, y devolver sonrisas y amabilidad a los malos gestos, aprendes el arte del autocontrol. He aprendido a controlar mis impulsos, a reprimir mi mal genio... pero no es lo único. Cuando aprendes a vender, aprendes a negociar, dialogar, argumentar... todo con tal de conseguir que un cliente se lleve algo mejor (y más caro) de lo que realmente necesita; ese es el arma de un vendedor y lo que le distingue de un dependiente/despachador: El segundo, tras saber lo que quiere el cliente, se lo despacha y listos. El primero, después de sondear al cliente y ver sus necesidades, busca en el abanico de productos que tiene, y le muestra el que realmente necesita, y varios más de mayores prestaciones; a partir de ahí, se entabla un tira y afloja por parte del vendedor para crearle al cliente la necesidad de llevarse algo mejor que lo que andaba buscando, y hacerle desear ese producto de mayores prestaciones. También he aprendido de producto; con 17 años no sabía de casi nada. A día de hoy sé cómo se confecciona una cortina o un edredón, sé cambiarle el lado del mando a un riel, sé distinguir una alfombra persa de una turca, sé cómo se empapela, cómo se pone la moqueta, sé distinguir un esmalte de una pintura plástica, sé cuando recomendar un barniz y cuando un protector de poro abierto, sé cuando hay que poner una pasta niveladora o cuando hay que tirar de hormigón, sé cómo se instala un cassette de chimenea...
   Pero eso, en realidad, es secundario. El verdadero valor ha sido humano: He conocido infinidad de personas; gente a la que me enorgullece poder llamar "amigos" y gente que no está en mi lista de felicitaciones navideñas precisamente; gente que estuvo poco, y gente que aún sigue allí; gente de la que he aprendido, y gente a la que he enseñado. Si me dieran a elegir, elegiría volver a vivir todo esto de nuevo; pues, como ya dije en mi mail de despedida, todas las experiencias han servido para formarme y convertirme en la persona que soy hoy en día. De los éxitos aprendí a cómo conseguirlos; de los fracasos aprendí a cómo no hay que hacer las cosas. De las personas que aprecio adopté cosas que me gustaron y las convertí en parte de mí, así como de aquellas a las que quiero un poquito menos, aprendí a no repetir los actos que de ellas me desagradaron. Sé que a muchas de estas personas, si me las cruzo por la calle, se les dibujará una sonrisa en el rostro al reconocerme, sé que si las telefoneo, responderán la llamada; y que cuando vuelva a España, sacarán un momento de donde sea para tomarnos un café (o una caña, o unos batidos) y ponernos al día.
   A toda esa gente, quiero darles las GRACIAS, así, en mayúsculas y de corazón, por lo que han significado tanto ellos como su paso por mi vida; por todo aquello que han dejado en mí, y por esa pequeña parte de mí que siempre les acompañará. Lo dicho una vez más, GRACIAS, GRACIAS también a aquellas personas que cambiaron su día de libranza para no despedirse de mí el último día que trabajé allí por que les apenaba despedirse, GRACIAS por que he entendido el motivo, y eso me va a hacer extrañaros un poquito más que al resto. 

    Y por último, GRACIAS a aquellas personas que estaréis aguardando mi regreso dentro de unos años. Por tod@s vosotr@s han merecido la pena todos estos años, y se me hace, en parte, más llevadera la despedida.
GRACIAS, y un fuerte abrazo a todos.




viernes, 7 de septiembre de 2012

Refrescos del Extranjero (III)

   Y con este post termino (de momento) de realizar la crítica de las bebidas que me traje del extranjero. Muy probablemente migre mis otros dos blogs (el de cocina y el de aprender a tocar la guitarra) a este para tenerlo todo más unificado, y así podéis tener una única lectura.
   Comencemos:

                        Tango Orange

             Por lo visto, esta es la bebida de naranja más consumida en el Reino Unido. Supongo que no deben cultivar muy buenas naranjas por allí, por que el sabor deja bastante que desear. Al abrir la lata, el contenido no desprende apenas olor; eso para mí ya es una mala señal. Cuando empezamos a servirla en el vaso, vemos que el color es bastante clarito, como si el producto estuviese aguado. La probamos y... como tomarse un refresco marca Schweppes  que lleva mucho tiempo en el armario: Ligeramente menos gas que la marca antes mencionada, pero es que además apenas se distingue el sabor de la naranja. ¿Y este es el más consumido? Esperaba más de los británicos.


    Irn Barr Bru

   Interesante, creo que es la palabra adecuada para definir este refresco. Al ver la lata, pensé que se trataría de una bebida isotónica para deportistas, pero no es así. Originario de Escocia, este refresco se presenta en una lata de color naranja que nos puede despistar sobre su contenido. La abrimos, y el olor es algo que apenas acierto a distinguir, muy dulzón, eso sí. Echamos el contenido y el color es un naranja muy fuerte, pero que muy fuerte. Toca paladearla y.... ¡Sabe a Caramelo! Muy dulce, muy intenso, y, extrañamente, para algo tan dulce, quita la sed. Si sois golosos, os la recomiendo.


         Fanta Fruit Twist

  Elaborada con Naranja, mandarina y melocotón. Según la abrimos, el olor de dichas frutas mezclado ya nos da una idea de por donde van los tiros, pues predomina el melocotón por encima de los cítricos. Al servirla vemos que tiene un color que entre naranja y rojizo; una cosa así entre la granadina y el gazpacho, un punto intermedio. Al probarlo, notamos que no hay ni rastro del sabor a cítricos, el refresco sabe únicamente a melocotón con gas. Si os gusta el melocotón, entonces os encantará.


              Coca-Cola Vainilla

   Y llegamos al refresco que desencadenó todo esto. La (para mí) joya de la corona. ¿Alguna vez os habéis preguntado qué sabor tendría una Coca Cola con Vainilla? De EEUU nos llega este refresco cuya presentación es una lata con un color un tanto distinto: No es el rojo habitual (El "Rojo Coca-Cola" que todos conocemos), si no uno un tanto más anaranjado y con las letras en un ligero beige en lugar del blanco de toda la vida.
   Abrimos la lata, y el olor original de Coca Cola se entremezcla con el de la vainilla. Al vaciarla en el vaso, el color de la bebida no presenta diferencias con la de siempre; tal vez un poco más clara de color; y el sabor... es como si nos tomásemos un flan burbujeante. El sabor a vainilla no es demasiado fuerte como en bebidas anteriores, pero sí que enmascara el sabor original de Coca-Cola. Un refresco suave, dulzón y equilibrado, que hará las delicias de los más golosos.




jueves, 30 de agosto de 2012

Refrescos del extranjero (II)

   Continuamos con el periplo iniciado ayer con los 4 que he catado hoy.

                                                                              Sunkist Orange


   La presentación de la lata es un tanto psicodélica. Por lo visto se la considera la mejor bebida con gas de naranja del mundo, así que, con el ánimo de bajarles un poco los humos a los fabricantes, me lanzo a probarla. Abrimos la lata, y el olor a naranja es menos intenso de lo esperado. Según la vamos sirviendo en el vaso, tiene el olor típico del "Schwepppes Naranja" y el color es bastante similar, aunque parece que el contenido en gases es ligeramente menor. Al probarla, efectivamente, el sabor es como el de Schweppes, quizá un poco más dulce y sin tantas burbujas, pero vamos, un Schweppes Naranja al fin y al cabo.


                             

                                                                                         Pepsi Wild Cherry

   Se ve que a los americanos hay dos sabores que les entusiasman en los refrescos: La Vainilla y las Cerezas. Con cierta nostalgia por la desaparecida "Cherry Coke", cojo la lata con entusiasmo. Al abrirla, un fuerte olor abofetea mis fosas nasales. "Se han pasado con el contenido a cereza" Pienso, y procedo a verterla en el vaso. El color es el típico de la Pepsi, pero un poco más claro, recordando un poco más al caramelo líquido. La pruebo y... efectivamente, se han pasado; el sabor es demasiado fuerte, demasiado intenso. La cereza destaca tanto, que anula casi por completo el sabor de la Pepsi clásica, quedando un brebaje que se podría considerar una agresión a las papilas gustativas. Una lástima, considerando que yo siempre he sido más de Pepsi que de Coca Cola, pero con este refresco la han cagado pero bien, no me sorprende que en España ni se hayan lanzado a comercializarla.




           Fanta Mango y Fruta de la pasión

   Curiosa esta bebida que suponía yanki, y que en realidad se consume en Gran Bretaña. La lata tiene un atractivo color púrpura. La abrimos, y el olor es uno que no acierto a distinguir; dulzón, pero no identificable; no me ha resultado agradable del todo. Vuelco el contenido en el vaso, y el color es parecido al del Aquarius de Naranja, aunque con el gas típico de Fanta. Procedemos a la cata: el sabor a Mango es bastante intenso, casi se podría decir que no sabe a nada más. Un sabor dulzón, poco ácido y bastante agradable, el cual no queda estropeado ni enmascarado con el gas.


                       


                                                                                              Canada Dry Ginger Ale

   "Realizada con Jenjibre de verdad" reza en la lata. Hace años que una amiga me dio a probar el Ginger Ale por primera vez, y fue un sabor que me entusiasmó. Todo hay que decirlo, en España sólo Schweppes lo ha comercializado, por lo que no he tenido muchas referencias para hacer una comparativa hasta ahora. Dicen que Canada Dry es considerado el mejor refresco de "Ginger Ale", por lo que decido poner a prueba dicha afirmación. Abrimos la lata, y el olor es el mismo que su homólogo de Schweppes, tal vez sin ser tan pronunciado, tal vez se deba a que la cantidad de gas es menor. Echamos el contenido en el vaso, y me llama la atención su color dorado "Esto promete" pienso y me la echo a los labios. Efectivamente, por fin encuentro una bebida que está a la altura de lo prometido: El sabor es bastante agradable; el fabricante ha encontrado el equilibrio perfecto entre la gaseosa y el sabor, sin pasarse con el contenido en gas. Otra bebida que califico de "10", me ha refrescado y calmado la sed (y dejado con ganas de más por gula pura y dura) ¿Puede tener que ver el hecho de que esta bebida fuese creada por un farmacéutico?

miércoles, 29 de agosto de 2012

Refrescos del extranjero (I)

   Siempre he sido una persona un poco curiosa en eso de probar sabores nuevos o del extranjero. Recientemente, descubrí una máquina de refrescos en el Centro Comercial Plenilunio que tenía una Coca Cola con sabor a Vainilla. Indagando por la red, encontré una página donde podía conseguir refrescos del extranjero, e hice un pedido; el cual ha llegado hoy.
   En los próximos días iré desgranando los que he ido probando.

MONSTER ABSOLUTE ZERO

   De la marca de bebidas energéticas "Monster" nos llega esta en concreto sin nada de azúcar; pensada para dar un aporte energético sin calorías (???????) El color del brebaje recuerda mucho al de "Red Bull", y el sabor lo he encontrado seco, como un "Ginger Ale" sin regusto dulce. No lo he encontrado muy agradable que digamos.




MONSTER KHAOS

   Una auténtica lástima que este producto no se comercialice en España; es el único cuya composición es un 50% de zumo. Muy suave al paladar, con un intenso pero nada ácido sabor a frutas (manzana, naranja, melocotón, piña y uva). De un pronunciado color naranja y una textura que recuerda mucho a la bebida "Sunny" pero con un pequeño toque de gas. Bastante refrescante y con sabor muy agradable. Muy buena para quitar la sed.



HANSEN'S NATURAL CANE SODA MANDARINE LIME

Al parecer, la enseña "Hansen" es muy conocida en territorio americano por la calidad y la intensidad de sabor de sus zumos de frutas. Según indica la lata del refresco, este se ha elaborado con azúcar de caña natural. Al abrir la lata y olisquear el interior, lo primero que nos viene es un olor que recuerda al de la tónica, lo cual, a los que no nos gustan las bebidas amargas nos puede echar un poco para atrás. Al servirla en el vaso, observamos que su color transparente nos recuerda al de la tónica, lo cual hace acrecentar nuestros temores. Pero, ¡cual es nuestra sorpresa al llevárnosla a los labios! Un dulce sabor a gaseosa con retrogusto principalmente a lima, pero de forma muy suave. No es como el "7Up" o el "Sprite" donde el sabor a Lima predomina dejándonos una sensación de sed superior a la que teníamos al empezar a beber; no. En este caso, la lima está mezclada en una proporción lo suficientemente discreta como para dejarnos apreciar el sabor del azúcar de caña. Un 10 inequívoco para este refresco que me ha conquistado. 




A & W CREAM SODA 335ML

De Yankylandia nos llega una soda (gaseosa) con sabor a vainilla cremosa (al parecer, un sabor bastante apreciado por los ciudadanos de USA). Como soy un enamorado de la vainilla, me he decidido a probarla. Nada más abrir la lata, un intenso olor a caramelo invade nuestras fosas nasales (y el gas expulsado impregna las yemas de nuestros dedos con el pringoso tacto del caramelo líquido); al volcar el contenido en el vaso vemos un color ambarino y una espuma que se forma que, junto con el gas del refresco, nos recuerda a las espumosas cervezas italianas. Al disiparse la espuma, la apariencia es como algo a medio camino entre la sidra achampanada y el "Ginger Ale". Toca catarla...Al acercar el vaso a los labios, llega el ligero olor a vainilla por encima del caramelo, paladeamos el líquido... efectivamente, es una gaseosa con un potente sabor a vainilla que confunde nuestro sentido del tacto en la lengua; al tragar, nos da la impresión de que hemos consumido algo cremoso, como si nos acabásemos de beber un flan de vainilla. Doy un segundo trago: Sí, un sabor bastante intenso a vainilla y demasiado dulce para mi gusto. Si das un trago más largo, empiezas a notar las ligeras notas a caramelo, lo cual lo hace, si cabe, más empalagoso aún. Desde luego este refresco no está pensado para quitarnos la sed, si no para saturarnos las venas con azúcar o sucedáneos de este.
¡Y mira que me gusta la vainilla! Pero sinceramente, por mucho renombre que tenga la marca en América del Norte, creo que se han pasado con este producto.




lunes, 27 de agosto de 2012

Juan Salvador Gaviota

   Tenía 15 años y estaba recién llegado a Torrejón cuando descubrí este libro de mano de mis amigas las Dominicas, y me enamoré de él.
   Como decía, tenía 15 años recién cumplidos, y una cabeza llena de confusión, preguntas, desorientación y mucha, muchísima ira mal dirigida. ¿La historia? Bien sencilla:

   La novela cuenta la historia de Juan Salvador Gaviota, una gaviota que está muy aburrida de que su vida se limite a las disputas diarias por el alimento con sus compañeras gaviotas y tiene una ferviente pasión por volar. Él se esfuerza por aprender todo lo que puede acerca del vuelo, evitando competir, hasta que su actitud da como resultado su expulsión de la bandada. En soledad, él vive practicando, aprendiendo; y avanzando en su camino hacia la perfección, mientras lleva una vida feliz.

   Como veis, se trata de un argumento bastante simple, que, sin embargo, a mí me llegó y me llenó. Mucha gente tiene libros de cabecera, libros que les han llegado y llenado como a mí este; libros que redefinieron en algún momento su vida, y les ayudaron a convertirse en las personas que hoy son. Pues bien, este es el mío, y os recomiendo muy fervientemente que lo leáis. Hoy, 17 años después, dicho libro vuelve a estar en mis manos, y siendo como es un momento de cambios en mi vida como lo fue en aquella ocasión, creo que es el momento perfecto para que Juan Salvador Gaviota y yo volvamos a hablar y sentar las bases de la persona que voy a ser a partir de ahora.