No os voy a mentir, (que yo sepa, nunca lo he hecho) como muchos sabeis, soy creyente cristiano; y ante la tan famosa ley del aborto, desde luego no iba a dejar mi opinión sin expresar.
No os asusteis; no voy a usar un discurso de fanático religioso (no se me dan bien esas cosas), pero si voy a expresar lo que siento desde mi experiencia, y los conocimientos (Reconozco que escasos sobre el tema)
Sinceramente, me parece un poco fuerte, eso de que una niña (sí, no nos engañemos, con 16 añitos somos unos críos) pueda abortar sin que sus padres tengan conocimiento de ello. Vamos a ver. A una persona menor de edad ¿le vamos a dejar decisiones correspondientes a una persona adulta? Me parece una irresponsabilidad como un camión; y esta ley, deja el papel de los padres como responsables y educadores de la menor a la altura del betún.
Empecemos por lo básico. No voy a ser yo quien diga que el sexo deba ser un tema tabú y que nadie sepa nada hasta los 18 (¡joder, que no soy un carca!), pero sí que el papel de los padres y profesores en este aspecto, es fundamental. Es decir; no limitarse a decir en clase que con el sexo vienen los embarazos y con la pubertad la regla y ya está. No vale con decir que ya se enterará de esas cosas con el tiempo; eso no. Por que si caemos en esos errores y falta de comunicación, los chavales y chavalas buscarán la información por otro lado; corriendo el riesgo de tener como fuentes de información a sus amig@s (que a lo mejor saben tanto como ell@s) y fiándose de viejas leyendas urbanas (la primera vez no hay riesgo de embarazo aunque se haga sin protección, no hay riesgo durante la regla, si no se llega al orgasmo no hay embarazo, la marcha atrás funciona...) ¡NO! Veamos; lo vital en cualquier relacción humana, es la comunicación; no le cerremos puertas, por que saldrán por la ventana, y entonces se darán un trompazo y de los gordos. El sexo, es algo natural, como el respirar, el conducir, caminar... pero como en el resto de actividades, hay que tener algo de sentido común. A día de hoy, tenemos una cosa llamada "Enfermedades de transmisión sexual"; entre ellas el SIDA, el cual se cobra varios cientos de vidas anualmente,y lo único que nos protege a la hora de tener relacciones frente a esa enfermedad es el preservativo.
Pero dejando de lado ya de por sí el tema de las enfermedades de transmisión sexual (ETS), también tenemos los embarazos no deseados. Traer un hijo (o una hija) al mundo, te cambia la vida para siempre; es una gran responsabilidad; y con 16 años, por muy madura que consideren los padres que es la persona menor, NO está preparada para tal responsabilidad. Hay miles de formas de evitar un embarazo (no sólo la abstención), a día de hoy, los métodos anticonceptivos están a la orden del día: Preservativo tanto femenino como masculino, la píldora anticonceptiva (que debe ser recetada siempre por el médico, pues a no todo el mundo le vale la misma; al fin y al cabo son hormonas, que a no todos los organismos les sienta igual), tenemos el diafragma, el capuchón (¿Se llama así? a mí siempre me ha ido bien con el preservativo y la pildora para mi pareja, como para pararme a probar otros métodos);existen las cremas espermicidas, los parches (de reciente aparición)... y si todo eso falla; está la famosa (y también últimamente polémica) píldora del día después.
La últimamente famosa píldora del día después, consiste en dos pastillas que liberan hormonas que impiden que la mujer pueda quedar embarazada. ¡Ojo! Se trata de un tratamiento hormonal extremadamente fuerte, por lo que no debería ser algo habitual su consumo, por los estragos tanto físicos como emocionales que puede provocar en la mujer. Este método es algo que debe usarse únicamente en casos muy concretos (rotura de condón durante el coito, o tras una violación). Mi pareja y yo nos vimos en la situación de tener que hacer uso de dicho "fármaco" y la verdad es que no fue algo en absoluto agradable: mareos, malestar general, vómitos... un "precioso" cuadro como podeis ver. Si esto se presentó en una persona que por aquel entonces contaba con 21 años, ¿Qué efectos creeis que puede tener en una persona cuyo cuerpo está aun en plena fase de cambios y formación? ¿Y si encima, por la irresponsabilidad de no llevar preservativos encima, pero llevados por el calentón, terminan teniendo relacciones si protección, día sí y día también usando la famosa pildora de forma habitual?
Bueno, pues con esos precedentes, y viendo que tenemos un abanico muy amplio para impedir que dichos embarazos se produzcan; a día de hoy, la que se queda embarazada, puedo asegurar con casi total confianza que es por que quiere. A día de hoy, los chavales tienen acceso a internet, donde pueden consultar cualquier duda, las nuevas generaciones están más de vuelta de lo que yo jamás me habría atrevido a soñar con su edad (¡y me alegro por ell@s, ojo!); así que saben de sobra, qué hacer para que se produzca o no un embarazo.
Luego viene la polémica con sobre en qué momento de la gestación se considera al embrión un ser vivo o no. ¿qué más da? Hasta el mes X no se considera ser vivo o no, o está el estado de gestación más o menos avanzado. Lo que realmente cuenta, es que un aborto es un proceso tremendamente traumático para la mujer, a nivel tanto físico como emocional; y que en muchos casos conlleva riesgos elevadísimos, pudiendo llegar a perder la vida en la clínica o en el quirófano. ¿Con qué cara le dices luego a unos padres que su hija ha perdido la vida en una clínica abortista? Su hija de 16 años que es aún una niña, cuyo cuerpo no está todavía formado del todo y que siendo vulnerable como era en ese estado tan delicado de su vida, ha ido sin que ellos lo sepan a poner su vida en peligro.
Con esa ley, lo que se propicia es que la comunicación familiar sea cada vez menor. ¿por qué le estamos dando la capacidad de decisión a un menor de edad que le corresponde a un adulto, cuando luego tenemos casos de menores que cometen delitos de adulto y no se les juzga como tales? Es decir, les damos derechos, pero no límites ni deberes. Con 16 años puedes tener relacciones sexuales (no me opongo a ello), pero sin embargo se puede considerar pederastía si el que se acuesta con dicha joven, es mayor de edad (aunque la relacción sea consentida); con 16 años puedes fumar sin que sea delito (aunque para comprar tabaco tengas que tener 18, y lo mismo pasa con el alcohol) y tienes el derecho de ser tan irresponsable como para exponer tu vida al tener una relacción sexual sin protección alguna (vuelve el sida entre otras enfermedades como si de una ruleta rusa se tratase), a quedarte en estado, y volver a arriesgar tu vida para abortar, eso sí, sin que tus padres lo sepan,y a pesar de que has tenido al alcance de tu mano los medios para evitar esos riesgos estúpidos e irresponsables. Sin embargo, si matas a otra persona, como eres menor de edad, la pena será menos dura, y con un poco de suerte, ni pisarás la cárcel.
¿Tienen los privilegios de los adultos para unas cosas y a la hora de tener que responder responsablemente por sus actos son aún un@s niñ@s que no saben lo que hacen?
El sexo es algo maravilloso, la máxima expresión de amor entre dos personas; para otros es también algo natural como comer, andar, dormir y respirar. En cualquiera de las opciones perfectamente válidas, debe primar la responsabilidad, pues por desgracia, estamos expuestos a muchos riesgos tanto de enfermedaees, embarazos y demás. Mas lamentablemente, se ha vanalizado demasiado, y no se le da la importancia que se le puede dar; en muchos casos tiene la misma trascendencia que comerse una bolsa de pipas, perdiéndose el encanto de conocer a la otra persona, e ir descubriéndose mutuamente, quedando relegados a simples animales que se mueven por instinto. ¿Que te contagian? entonces a llorar y ¡Ay, pobrecit@ de mí, que soy muy inocente y no sabía nada, y la culpa es de mis padres y profesores que nunca me dijeron nada! ¿qué hay embarazo? ¡No pasa nada! Ahora la ley me permite abortar, echar a la basura a una posible futura persona que ha sido parte de mí, pero que me iba a fastidiar por que me iba a cargar con las horrendas cadenas de la responsabilidad y no iba a poder seguir con mi estilo de vida actual.
O lo que es lo mismo ¡Jode y aborta, que la vida es corta!
¡qué pena! Es lo único que me atrevo a deciros viendo el panorama