miércoles, 10 de mayo de 2017

¡Empecemos!

     "¿Por qué el bajo?"
     Pregunta interesante: es un instrumento que me llama la atención, aunque físicamente parece una guitarra, en realidad no lo es, y su misión es diferente (da ritmo en lugar de melodía)
     Cuando era adolescente y escuchaba a Héroes del Silencio, me llamaba mucho la atención el look de Joaquín Cardiel.
     Más adelante, en un concierto de Amaral, tuve la suerte de conocer a Manolo Mejía, el bajista que tenían entonces (un chaval muy majo), y escuchando a los Mojinos Escozíos, Zippy, su bajista, se me antoja un tío muy cachondo.
     No puedo dejar de mencionar a otra gente que también le han dado a los graves como Tere Encachimbada (20 años ya de amistad), Julio Alejandre(bajista de La Voz del Desierto, y una persona súper humilde) y nuestro llorado José María Mora (en los inicios de Lagarto Amarillo tocaba el bajo, y era al principio con quien más trato tenía).
     Es verdad que veo rasgos de todas estas personas en mí (y otros en algunos casos que me gustaría tener); y es también en parte por ello, que mis intentos de ser también bajista es mi forma de homenajear a todas estas personas.
    ¡Va por vosotros!

   
     Primer escollo: no tenía bajo, y como en casa ya había cuatro guitarras, estaba obligado a deshacerme de una de ellas para poder meter u nuevo instrumento en casa. Mi amigo Samu accedió a cambiarme su bajo eléctrico por una de mis guitarras, pero cuando me lo trajo ¡Oh, sorpresa! Me dijo que no era necesario darle una de mis guitarras.

    Segundo escollo: No tengo ni p... idea de cómo empezar, ni pasta para pagarme unas clases (ni sé leer partituras), solución: Me compré un libro para principiantes, a la par que mi mujer me regalaba otro. En ese aspecto, no debería tener problemas.


¿Que no me dejáis tocar algo amplificado?
¡Pues me hago con un instrumento acústico!
Tercer obstáculo (Por si no tuviera ya bastantes): Resulta que en el coro donde toco no son amigos de los instrumentos eléctricos porque requieren amplificadores para que suenen, y pueden tapar al resto de guitarras (3-4 que tocan exactamente lo mismo), por lo que me veo abocado a buscar un bajo acústico que no me cueste demasiado, pues ya tengo a la parienta mosca con eso de no haberme desecho de una de mis guitarras. Tras escapárseme 4 auténticas gangas en Wallapop, encontré otra en Ebay. ¿El problema? Me lo enviaron a través de SEUR, y pasó lo que pasó, que el paquete, después de extraviarse dos veces, llegó roto, y hubo que devolverlo al vendedor.

   Pero se ve que Dios aprieta, pero no ahoga. Tras una nueva búsqueda, fue casi a la vez que vendí una de mis guitarras y encontré otra muy buena oferta. Tan buena, que además la pedí el Día 2, y el día 8 ya lo tenía en casa. Aquí tenéis las fotos.

     Contento lo estoy un rato. No, no soy un profesional, por lo que no soy muy quisquilloso con el tema de la calidad. Con que esté bien y suene, me es suficiente.

    No obstante, y tal vez por la nostalgia de mis tiempos de aprendizaje de guitarra, quiero lanzarme a coger canciones de misa en tablatura para bajo, e ir aprendiendo a partir de ahí. Y justo me encuentro con otro obstáculo: No hay NADA en la web. Tocará ir investigando para ver cómo se puede hacer, y desde ahí me comprometo a una cosa:
   
   Si soy capaz de sacar las canciones y cómo tocarlas de la forma más fácil posible, me comprometo a ir subiéndolas a este mismo blog para ayudar a todo el que se encuentre en mi situación. Soy un hombre de palabra.

   ¡Deseadme suerte, que estoy muy ilusionado con el proyecto!

¡Qué bonito es! ¿Verdad? Pues aún no tiene nombre

sábado, 6 de mayo de 2017

Perdón y Amén

   Lagarto Amarillo vuelven con trabajo nuevo en Septiembre, y para ir abriendo boca, nos dejan este aperitivo llamado "Perdón y Amén". Disfrutadlo

Día 385 (casi un mes desde mi última entrada en el diario)

Llevo una semana estancado en el mismo peso. Además, he tenido lo que no me ha pasado en todo este tiempo; y es que en cuanto comía algo más denso de lo habitual (o más deprisa), tenía que ir al baño corriendo a echarlo todo. Con ese "cuerpo de jota", lo de ejercitarme ni se me pasaba por la cabeza. He estado arrastrando una debilidad tremenda esta semana que me ha obligado incluso a dormir siesta y acostarme prontísimo en comparación con los días anteriores.
Sé que es un paso hacia atrás, pero por prudencia, he optado por volver a la dieta líquida en las cenas, para evitar esos malestares.

Se supone que la próxima semana comienzo la masticación, pero con los antecedentes de los últimos días, no las tengo todas conmigo. Cuando ya, además te dicen frases del estilo: "se te ve la cara demacrada", "estás pálido", "Se te notan andares débiles"... dan ganas de decirle a la gente que mejor no te digan nada, no sea que alguno me entierre. Cuesta admitirlo, pero en efecto, estoy en bastante baja forma; y eso da al traste con mis aspiraciones de volver a hacer vida normal cuanto antes..

Dos semanas de médicos por delante (incluyendo al cirujano). ¡A ver qué me dicen!