domingo, 12 de diciembre de 2010

Versión original de Distinto

Cuando la canción "El último día" del grupo madrileño "Lagarto Amarillo" se llamaba "Distinto"
Hace mucho que no la hacen así, y que no incluyen la primera estrofa ¡lástima!
Música: Lagarto Amarillo
Fotos: Recorrido por todas las que les he estado haciendo en estos años

domingo, 28 de noviembre de 2010

Cubito de Hielo

Algun@s recordaréis el tercer capítulo de mi proyecto de novela titulado: El hielo y el calor (click en el título para ser reenviad@s al post donde se encuentra dicho capítulo); pues bien, tras colgarlo en varias webs, una persona (a la que no conozco de nada) colgó un poema en respuesta. Son cosas que pasan, a veces una canción, una imagen, una poesía, nos sirven de inspiración para que nosotr@s podamos crear algo.
Personalmente, me ha gustado mucho el poema de esta persona (que por cierto es una mujer, o al menos eso ha dicho), por que complementa lo que el protagonista de mi novela dice.
¡A ver qué os parece!

CUBITO DE HIELO

Resbalando por mi espalda

no quiero notar el frío.

Permanezco ajena a la sensación

de tu voz en mi oído.

Me giro sobre mí misma

en dos tiempos,

entre el pasado perfecto y el presente continuo,

y siento tu mirada.

Resbalando hacía el ombligo,

casi derretido,

gotas por las costillas

hacía la sábana…

Comienza a entrar

y es ya sólo un recuerdo

empujado por el deseo.

Se deshace en mi interior,

como toda yo…

Capitulo VI El inicio del viaje

Capítulo VI El inicio del viaje.

Hoy hemos discutido con bastante dureza. La verdad es que nunca soñé que pasaría, pero supongo que es algo por lo que tarde o temprano tenemos que pasar todas las parejas. Se han dicho cosas bastante duras y desagradables; y ahora te tengo aquí, dormida a mi lado, con la espalda vuelta hacia mí; enfurruñada y furiosa por las cosas que nos hemos dicho. Yo estoy igualmente cansado; discutir me deja sin energías; y aquí estoy, sentado en mi mitad de la cama pensando si abrazarte y quedarme dormido así como tantas noches, y así forzar una tregua, o mantenerme firme en mi posición y darte la espalda yo también a ti.

Aún sabiendo que no hago bien, opto por la segunda idea, y me duermo dándole vueltas a un único pensamiento: ¿qué pasaría si despertaras y vieras que no estoy, que no existo? Presa de ese agotamiento, voy sumiéndome cada vez más en el aletargador abrazo de Morfeo, y noto cómo mis ojos se van cerrando poco a poco…

El calor empieza a lamerme los párpados y la luz pugna por colarse a través de ellos. Noto una extraña suavidad bajo mi cuerpo: no es la suavidad de las sábanas; si no algo más… granulado. ¡No puede ser! Instintivamente, mi mano se cierra en un intento de negar la evidencia que todos mis sentidos me anuncian; todos menos la vista, pues aún mantengo los ojos cerrados. Arena; lo que mi puño sostiene es arena. Abro los ojos lleno de incredulidad: ¡Estoy en una playa!

- ¿Cómo he llegado aquí?.- Me digo; y en ese momento, me doy cuenta de otra cosa: la playa está desierta. No hay nadie alrededor de mí: sólo hay arena y más arena en derredor mío; una arena de color muy claro, y tacto muy suave, casi sedoso. Una arena, que debido a la intensidad de la luz del sol que me alumbra en estos momentos, debería estar ardiendo, pero no es así: esta arena mantiene una temperatura bastante agradable: ni ardiente, ni gélida, como si la hubiesen puesto a propósito a una temperatura apta como para estar sentado donde me encuentro.

Miro hacia las aguas. El mar tiene un oleaje suave, y tan pacífico, que apenas parece que esté en movimiento; la vista alcanza a ver el punto donde agua y cielo se besan allá en el horizonte. Ni un solo barco, ni un bañista; estoy completamente sólo.

Mientras mi mente sigue haciendo cábalas y elucubraciones de cómo he llegado hasta aquí, te busco nervioso, como si esperase que aparecieras en cualquier momento… pero nada: aquí, en este playa que se me antoja paradisíaca, no estás tú, al igual que no hay nadie en la arena, ni tampoco en el agua.

El sol luce brillante en lo alto del cielo. Su calor me baña y rodea, pero no me quema; la verdad es que la temperatura es agradable; y aunque la luz del sol rebotando en la arena debería cegarme, compruebo con sorpresa que no es así. Estoy tan a gusto, que dan ganas de quedarse aquí para siempre.

Pero siento que nada de esto es natural; demasiado bonito, demasiado idílico, demasiado solitario; pero sobre todo, ¿Cómo he llegado aquí? Mi mente da vueltas rápidamente, y llego a la conclusión de que debe tratarse de un sueño. ¡Eso es! Se trata de un sueño, demasiado vívido, demasiado real, pero un sueño al fin y al cabo. En cualquier momento despertaré, y la suavidad que mis dedos acarician pertenecerá a la sábana, en lugar de esta arena tan sedosa y límpia; la luz del sol que me rodea y alumbra, pertenecerá en realidad a la de la lámpara de la mesilla de noche; y el murmullo de las olas del mar, será sustituido por el ruido del tráfico que se colará a través de las rendijas de la ventana.

Espero pacientemente a que llegue el momento de despertar y volver a la realidad; esa realidad en la que ambos nos hemos peleado esta noche, y nos hemos dicho palabras que jamás debieron salir de nuestros labios. Una realidad, en la que nos cruzaremos miradas cargadas de dolor, amargura y resentimiento por las afrentas recibidas. Espero, sigo esperando… parece que el final de este sueño, que mi despertar, va a hacerse de rogar. Decido sentarme (aunque sé que en el fondo es el yo de mi sueño el que se sienta, por que sé que no es real) y sigo esperando. Empiezo a aburrirme, para ser un sueño, está siendo bastante tostón; en los sueños siempre pasa algo: ya sea probable o surrealista, pero no te quedas sentado durante horas sin que pase nada…

Llevo ya un par de horas, cuando oigo una voz detrás de mío.

- ¿Acostumbrándote al lugar, o esperando a alguien?

Me giro para ver al autor de la pregunta: en un hombre a aproximadamente unos 50 años: el pelo empieza a escasear en su cabeza, pero no es así con su cara, la cual queda enmarcada por una demasiado límpia y blanca barba. Viste un atuendo bastante veraniego: Sandalias en los pies, unos pantalones cortos de color marfil, una camisa de estilo hawaiano, con montones de flores y hojas sobre un fondo azul brillante, y unas gafas de sol para protegerse la vista.

- Pareces sorprendido.- Me dice. – Y también desorientado. Supongo que te preguntas qué haces aquí. ¿Por qué no te levantas y te lo explico todo mientras damos un paseo?

Aunque desorientado, le hago caso y me pongo en pie. Me llama mucho la atención esta persona que acaba de aparecer. No le conozco de nada, y estoy seguro de que no le he visto en mi vida; entonces ¿qué hace en mi sueño?

- Aún crees que estás soñando.- Me dice. – Lamento decirte que no es un sueño; esto es bastante real. Por cierto, me llamo Pedro.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Cambios

Volviendo hoy a casa del curro con una compañera, me ha comentado esta que he cambiado, sobre todo en el último año. Noté cierto deje de tristeza en su voz cuando me lo decía, aunque ella pretendía que no se notase, por lo que he deducido que el cambio no había sido agradable, ni para bien.
¿Qué decir? Por lo pronto le he dado la razón: ya no soy la misma persona que conoció hace cuatro años más o menos. En ese periodo de tiempo, he tenido que pasar por muchas cosas, las cuales, para bien o para mal, dejan huella.
Mis lesiones de hombro, cuando ya creí que habían quedado atrás, volvieron con toda su dureza el año pasado, y este; con el correspondiente daño emocional; lo cual me ha llegado a dejar hecho polvo. En el tiempo que esas lesiones me han mantenido en activo, he visto con desagrado cómo se manipula a la gente para desviar su atención de cosas más importantes, y cómo estamos atentos a las broncas de la clase política, y cómo nos engañan los gobiernos haciéndome sentir asqueado de ser español. ¿Y por qué me siento asqueado? Por que se ve el plumero de hacia donde nos quieren encaminar entre los medios de comunicación, las películas que se encumbran y que adoctrinan a una nueva generación y tribu urbana, los cuales se tragan lo que les digan sin pararse a pensar que incluso la mierda de sus gurús también huele.
En la familia y las amistades he tenido bastantes vaivenes y desencuentros que han tenido desenlaces poco felices y con cada cual por su lado. La pérdida de muchos seres queridos (familiares, amig@s y mascotas) ya sea por fallecimiento, desencuentros, distanciamiento o discusiones son también varios golpes a tener en cuenta.
Sí, han sido muchos golpes seguidos; uno detrás de otro, y sin dejarme tiempo apenas a recuperarme, lo cual ha sido un desgaste bastante serio; y aunque me he llegado a refugiar en mi labor como educador-catequista, y pseudo-profesor de guitarra, tampoco en ese aspecto de mi vida me he encontrado a salvo de los palos. Pero eso no me ha hecho rendirme a la hora de enseñar y transmitir valores, y a reflexionar sobre cosas con las que nos podemos encontrar a diario.
Me podría haber refugiado en el trabajo, donde el último año, con el cambio de equipo no se me ha dado mal del todo. Pero las continuas guerras, y el cada vez más inseguro panorama socio-laboral, han hecho que tampoco me haya podido refugiar en el trabajo.
Han sido cuatro años en los que apenas he tenido tregua, en los que mi auto-control se ha visto puesto a prueba en no pocas ocasiones, y en los que de poco me ha servido el tener ese don de la observación hace poco descubrí tener.
No compañera, no ha sido un periodo fácil para mí. El resultado es que ya no confío en la gente tanto como antes; me he vuelto un tanto más cauto; y en según qué casos, más frío y calculador; y desde luego, más distante. No podrán herirme si no les dejo, y desde luego, cuantos menos puntos débiles presente, mejor. La fortaleza de mi psique ha recibido embites e intentos de asedio desde varios frentes a la vez, sin pausa, sin darle tiempo a mis defensas a descansar y reorganizarse para resistir. Han sido muchos ataques, y aunque en mi naturaleza no está contra-atacar ni devolver las bofetadas (y tampoco quiero hacerlo), lo que desde luego no voy a hacer es quedarme quieto viendo cómo me las dan. Ya procuraré esquivarlas, evitar que le momento de la bofetada se produzca, o simplemente, saber encajarla sin mostrar gesto alguno de dolor o afectación.
Sí, he cambiado; no soy el de antes, pero en el fondo y a la vez, soy el de siempre. Espero que sepas reconocer a tu compañero y amigo dentro de este nuevo yo, y sigas apreciándole y queriéndole como hasta ahora (esto va también por los demás).

martes, 16 de noviembre de 2010

Insultos para enmascarar la inoperancia

Como muchos sabéis ya, en mi tienda estamos de elecciones sindicales, y desde hoy día 17 de Noviembre, arranca el proceso de campaña electoral propiamente dicho. Pues bien, para algunos la cosa empezó ayer, y lo hicieron colgando unas hojas en las que en lugar de hacer propuestas de cómo mejorar las cosas o de cómo quieren trabajar, se han dedicado a lanzar una serie de insultos y descalificaciones.
Yo había llegado a un acuerdo con mi homólogo del otro sindicato en mi tienda de hacer una campaña lo más límpia posible; sin trastearnos el uno a los candidatos del otro, y vendiendo nuestros logros sin entrar en descalificaciones mutuas (lo cual sería hacer publicidad del otro), y hasta ayer, lo estábamos cumpliendo sin problemas.
No deben pensar así los que están por encima de mi compañero en la pirámide jerárquica de su sindicato, pues ayer, día 16, sin ser periodo de campaña aún (por lo que los hechos que relato en este post se podrían denunciar), uno de sus liberados se ha personado en la tienda, y ha colgado propaganda electoral en la que nos atacaba, criticaba, y llegaba a insultar.
Mi intención (y la de mis compañer@s) es la de permanecer firmes a la palabra dada y seguir en nuestra línea; vendiendo nuestros logros, y haciendo una declaración de intenciones que además será un compromiso con tod@s los compañer@s (sean votantes y simpatizantes nuestr@s o no, que las mejoras y el bien se hacen sin mirar a quién)
No obstante, no quería dejar pasar la ocasión de desfogarme ante tal despropósito perpetrado por el elemento en cuestión en el día de ayer.
Señor mío:
Hay que tener la cara más dura que el mármol de carrarra para presentarse usted en una tienda que no es la suya cuando en la de usted hace AÑOS que no le ven el pelo si no es en periodo electoral, en el cual sí hace usted acto de presencia para asegurarse su puesto de liberado sindical y así olvidarse (como lleva haciendo desde hace ya más de 5 años) de lo que es trabajar un fin de semana, de hacer un cierre de tienda o de estar cara al público (irónicamente y en un ejercicio de cinismo, no duda usted en gritar a los cuatro vientos que comprende, y representa a los trabajadores que sí lo hacen y dice que se solidariza con ellos).
Igualmente, hay que estar tremendamente desinformado o actuar de muy malísima fe aprovechándose de la ignorancia en la que much@s de mis compañer@s han estado sumidos de forma deliberada por "su gente" para poder soltar un comunicado en el que se miente (y se ocultan otras verdades) más que se habla.
Descalifican ustedes el convenio de Grandes Almacenes firmado en Agosto de 2009 y lo consideran malo (y con adjetivos bastante peores), pero se callan que el anterior, firmado en 2006 y que no incluía cosas como la ley de igualdad sí que lo firmaron ustedes.
Critican la subida salarial del 2% el año pasado (cuando el IPC presentaba un valor de -4%) con paga de atrasos con carácter retroactivo a 1 de Enero y un 1% para este año; pero no mencionan todos los convenios que siguen aún congelados a día de hoy (junto con los salarios de los trabajadores afectados por dichos convenios) desde hace más de dos años por su causa. Tampoco mencionan todos los ERE'S que ustedes gustosamente han firmado (y no les explican a l@s trabajadores/as por qué esto sí lo hacen con tanta celeridad). Consideran mísera esa subida salarial, pero cantan las alabanzas del pacto social IMPUESTO por el gobierno en el cual se dice que se impone una subida de HASTA el 1% sobre el IPC (Si este es negativo, ¿le bajarán el salario a l@s trabajadores/as?) pero que si hay empresas que no pueden permitírselo, SIN necesidad de demostrarlo de ninguna manera, pueden negar dicha subida por el motivo de no generar las suficientes ganancias para ello.
Mencionan también que no se ha tenido en cuenta al colectivo de cajeras. ¡Menos mal que según ustedes no lo hemos hecho! Fíjese si no le hemos hecho caso a dicho colectivo, que se estableció una comisión de trabajo a nivel intercentros especial y exclusivamente para dicho colectivo, para el cual se requería un representante de cada sección sindical para exponer sus situaciones de especial atención a la empresa. ¿Cual fue la contribución de su formación sindical? Para empezar enviar a dichas reuniones a liberados o delegados que JAMÁS han estado trabajando en cajas, y para más inri, ir a las reuniones sin llevar ni un solo punto a tratar (y eso cuando la persona que acudía tenía una mínima idea de a donde iba y cual iba a ser su cometido)
Podría seguir desgranando punto por punto su comunicado, pero son las 1:35 en este momento y quisiera irme a descansar en algún momento, pues a diferencia de ustedes, yo trabajo todo el año, y cuando estoy liberado de mis funciones en mi puesto de trabajo para dedicarme a la representación de l@s trabajadores/as, tengo el mal vicio de estar en tienda visible y disponible para mis compañer@s la mayor parte del tiempo que me sea humanamente posible, que para eso depositaron su confianza en mi en forma de voto; en lugar de hacer apariciones esporádicas cuando toca cada 4 años y después, si te he visto, no me acuerdo. Ya ve usted, que yo estoy dando la cara a las duras y a las maduras ¿puede usted decir lo mismo sin que se le caiga la cara de vergüenza? Solo añadiré un comentario a dicho comunicado. Ya que para enmascarar sus 4 años de inoperancia y ausencia se van a dedicar a insultar al otro que sí que está ahí padeciendo junto a l@s compañer@s a los que representa, al menos tenga el mínimo de atención de repasar bien los comunicados que cuelga. Verá, me ha dado un ataque irresistible de risa al ver que ha colgado usted el día 16 de Noviembre de 2010 un comunicado fechado a 21 de Junio de este año (es decir, de hace 5 meses)
Buenas noches

martes, 2 de noviembre de 2010

Cuando te marches

Esta es la ultima noche que paso a tu lado, mi amor, y no me acostumbro a la idea de despedirme de ti.
Cinco han sido los años en los que he gozado de tu compañía, y sentido el calor de tu mano acariciándome la mejilla. Mas ahora, rígida y gélida yace en tu regazo; sin vida que la anime para acariciarme una vez más.
Aún recuerdo esas noches que dormía a tu lado, que despertaba con tu cuerpo vuelto hacia el mío, y tenía que asegurarme de que estaba despierto, de que no continuaba soñando; y rezaba una y otra vez por que la noche no acabase, no fuera que todo siguiera siendo un sueño. Hoy también rezo para que la noche no se acabe, y el sepulturero en su cruel oficio, no tenga que separarme de ti.
Los hados no han sido generosos conmigo, pues te han arrebatado de una forma cruel de mi lado cuando más felices éramos, para llevarte al otro mundo; donde no puedo verte, tocarte ni oír el sonido de tu voz.
Nunca más las noches serán efímeras, ni jamás volveré a sentir el calor; la oscuridad del firmamento hará juego con mi corazón, y la sonrisa se borrará de mi rostro.
Cuando te marches, mi cielo, llévate conmigo mi amor y mi alegría; mi sonrisa y mi gozo; apaga la luna antes de marcharte, para que su luz no me guíe de vuelta a mi hogar, ese hogar vacío ahora sin tu presencia. Y cuando mire al cielo por la noche, enciende nuestra estrella con más fuerza, para que sepa que te acuerdas de mi.

Dibujo original de Antonio Herrero

lunes, 1 de noviembre de 2010

La parábola de la bicicleta

Hace unos años, una amiga manifestaba sentirse abandonada por Dios; decía que hacía mucho que no sentía su presencia, y se sentía muy sola y desamparada.
Me dio bastante pena verla así; y mientras pensaba cómo consolarla, y mi cabeza buscaba respuestas para darle, me vino a la mente la siguiente imagen:
Imaginé a un niño en su pequeña bici con dos ruedecitas que le ayudan a mantener el equilibrio mientras aún es pequeño. Llega un día en que el niño ha crecido lo suficiente como para poder ir en esa misma bicicleta sin esos apoyos, por lo que su padre decide quitárselas.
El pequeño se siente intimidado al ver que la bici es más inestable, y le coge miedo; no se atreve a montar. Entonces su padre le dice que él agarrará la bici por detrás para que no se caiga, y le anima a intentarlo.
Tras un par de titubeantes pedaleos (y no pocas eses dibujadas en su trayecto), el niño va cogiendo confianza, y pedaleando con más ánimo y brío. Es en ese momento, en el que el padre deja de sujetar la bicicleta sin avisar a su pequeño. Él también tiene miedo a que su hijo se caiga y se haga daño; miedo a que se dé cuenta en su dolor producido por la caída, de que su padre le ha engañado y no estaba ahí cuando dijo que iba a estar (y por consiguiente, a que el niño debido a esto no vuelva a confiar en él). Y una de las cosas que más le rompe el corazón, es la perspectiva de oir su llanto, el cual le dolerá más que la propia herida que se haga el hijo.
Pero sabe que es necesario, que es ley de vida que su hijo empiece a caminar por la vida por su propio pie, sin apoyos, para que no dependa siempre de los demás, y sepa valerse por si mismo. ¿Y si se cae? Ya estará el presto a correr junto a él para abrazarle, besarle, desinfectarle la herida, darle consuelo, y enseñarle que hay que levantarse otra de nuevo una vez que estemos en el suelo.
De la misma manera hace Dios con nosotr@s; nos deja ese libre albedrío, esa libertad para poder caminar sólos por la vida, sin apoyos ni dependencia; en total libertad. Pero también con el temor a que nos caigamos y hagamos daño, temiendo que nos hagamos una herida que a él le dolerá como propia sabiendo que la podría haber evitado simplemente sujetándonos. Pero hemos de aprender, incluso de nuestras caídas, y poder disfrutar de nuestra libertad; y que, aunque nos de la impresión de que estamos sólos, en realidad él está ahí, observándonos como el padre vigila a su hijo en su bici sin rueditas; con temor a que nos caigamos, sí, pero también orgulloso de ver que nos valemos por nosotr@s mismos y vamos aprendiendo, creciendo, y madurando.

Una vez, mi compi Irene, esa chica rubia con la que congenio tan bien como equipo de catequistas, dijo lo siguiente a nuestros chavales: "Lo realmente grande de Dios, es que se mantiene oculto a la vista. Si se mostrase directamente, le amaríamos por que no nos queda más remedio; y eso no es un amor libre ni real; si no que sería interesado, o por temor. En lugar de ello, se mantiene oculto; sin terminar de confirmar o desmentir su existencia, para que así podamos tener el regalo de la libertad. ¿Por qué? Por que un amor que uno sí decide sentir, sin presiones, es un amor realmente libre, sentido y verdadero. Ese es el amor que en realidad quiere Dios, y en realidad, también el que queremos todos al haber sido creados a su imagen y semejanza"

miércoles, 27 de octubre de 2010

Malas noticias

Como algunos sabréis, el día 7 de Octubre, el hombro se me volvió a salir mientras dormía; justo cinco minutos antes de que sonase el despertador para irme al trabajo. Mi desesperación no podía ser mayor. Justo los meses anteriores había estado entrenando a tope en el gimnasio, esforzándome especialmente en la zona superior para evitar precisamente lo que me ha sucedido.
Al llegar a urgencias, y mientras estaba en el triaje, explicando lo sucedido, el hueso volvió a su posición original, quedándome desconcertado por lo sucedido, y aliviado a la vez (una vez que el hueso vuelve a su sitio, el 85% del dolor desaparece, y os puedo asegurar que el dolor es tremendo). Cuando me vio la traumatóloga de urgencias, y supo que era la 4ª vez que sufría una luxación en ese hombro, que esta era la 2ª vez que se me dislocaba durmiendo y que en ninguno de los casos anteriores me habían dado ni tan siquiera rehabilitación, soltó un profundo suspiro. Ella sabía de sobra cual es el procedimiento habitual en estos casos (inmovilización con cabestrillo durante 3 semanas), y es lo que hizo; pero a la vez me informó que esto de poco iba a servir, pues mi hombro ya se ha salido por todos los ángulos posibles, y que esto ya se debería haber solucionado el año pasado con cirugía. Acto seguido, me dio indicaciones para pedir cita con un traumatólogo especialista en hombros que hay en el Hospital.
Estas tres semanas han sido insoportables; sin poder conducir, entrenar, tocar la guitarra... ni siquiera cosas tan cotidianas como sacar al perro, comer o ir al baño han estado exentas de dificultades y (en algunos casos) respingos de dolor. La semana pasada me vio un médico, el cual, sin pararse a mirarme detenidamente, me dijo que la forma en que se había salido el hombro era perfectamente normal, y que no sería necesaria cirugía, y que estimaba que volvería al trabajo el 15 de Noviembre.
Ayer me vió el traumatólogo, el cual me estuvo preguntando por todos los episodios de luxación que ha tenido mi hombro; cómo me los hice, cómo volvieron a su lugar; luego estuvo explorando la zona afectada y viendo cómo estaba de limitada la articulación a la hora de moverla. Me pidió una resonancia (que veremos a ver cuando me la hacen) y me dio unos ejercicios de rehabilitación, que los hiciese durante una semana para recuperar la movilidad y así poderme reincorporar al trabajo la semana que viene. También me dijo que tengo todas las papeletas para pasar por quirófano, aunque prefiere esperar a los resultados de la resonancia. La verdad es que salí bastante tranquilo de esa visita.
Pero hoy el de FREMAP me ha dejado el ánimo por los suelos. Me ha dado una explicación mucho más detallada del por qué se ha producido la lesión, del tipo de daños que muy seguramente tenga mi articulación, y las posibilidades de cirugía y de cómo quedaría después la cosa. Tras preguntarle cuando podría volver a trabajar, me dijo que si no había dolor, tal como me había dicho el traumatólogo, podía volver la semana que viene, pero que si el dolor persistía, que me olvidase (Este tío se cree que yo me puedo tirar encerrado en casa 3 meses como el año pasado... ¡pues va listo! ¡Yo no estoy dispuesto a pasar por otro encierro!) Añadió después que la rehabilitación sólo sirve para recuperar movilidad y reducir el dolor, pero que en ningún caso me va a curar, ni los músculos cubrirán el hueco que el tejido ha dejado al descubierto... y que la mejor solución es la cirugía. Cuando le pregunté si luego podría hacer mi vida normal, y si podría hacer pesas, me dijo algo que me ha dejado chafado: "Dado el alcance de tu lesión, yo de tí me olvidaría de volver a hacerlas jamás. La zona dañada y por la que estás teniendo las luxaciones (zona frontal), es muy delicada, y por muy buena que sea la cirugía, el daño es ya irreversible; lo único que conseguirás será volverte a lesionar. Olvídate de las pesas para el resto de tu vida".
Esto ha sido un jarro de agua fría; la verdad es que aún estoy asimilando que voy a tener que dejar un deporte para el que me sentía dotado y que no es que me gustase; ¡Es que me encantaba! Ayer estaba de un excelente humor, aún a sabiendas de que tenían que rajarme y tenerme en reposo durante una temporada bastante larga. ¿por qué? Por que sabía que una vez que pasase todo eso, podría volver a hacer vida normal. Ahora... la verdad es que ahora el humor que tengo es bastante fúnebre...

miércoles, 20 de octubre de 2010

¿Pero qué cojones pasa?

Ayer, leí en el blog de una amiga, un post en el que relataba una situación que hizo que se me revolvieran las tripas. Me parece penoso que a día de hoy, haya aún personajillos tan patéticos que hagan este tipo de distinciones entre las personas. Se le olvida a este "caballero" (lo pongo entrecomillado para que captéis la ironía de mis palabras) que hace años que hay unos derechos humanos, que todas las personas son iguales a efectos prácticos; que todos los seres humanos, independientemente de nuestra raza, nacionalidad o credo, comemos, cagamos, follamos, dormimos y morimos; y que en eso, hasta ahora, y después de más de un millón de años en que lleva la raza humana evolucionando, no hemos cambiado nada.
Señor mío... Lo siento, pero hasta aquí llegó mi ser políticamente correcto. Señor mío, ¿cómo puede ser usted tan capullo? Este pedazo de tierra que se llama España, es tan mío como suyo o como de ese señor al que usted insultó tan gratuitamente, dando muestras de una ignorancia supina, y avergonzándonos al resto de la raza humana por exhibir a estas alturas de la historia ideas tan antiguas. Es una pena que aún haya gente que piensa que por tener la piel de un color distinto, ya hay diferencias; o que hay "una raza superior" o barbaridades por el estilo. Por cierto, señor que se muestra simpatizante de la derecha; ¿se ha parado a pensar que la persona a la que usted dirigió dichos improperios tal vez esté nacionalizada como Española? A lo mejor está con su situación legal regulada, tal vez resulta que nació aquí y es Español de nacimiento. ¿Sabe usted? Tendría gracia que a lo mejor el chaval (u hombre) demostrase saber más de España, sus leyes, sus costumbres o su historia que usted mismo. Me estoy imaginando una situación en la que el agredido le recitase a usted de memoria la lista de los reyes godos (por ejemplo) y usted se quedase boquiabierto por que no tiene ni idea de quienes eran dichos reyes.
Fantaseaba pues con la posibilidad de que cualquier inmigrante le diese muestras de una mayor educación y civilización que la mostrada por usted, cuando me he dado de bruces con esta noticia. Vamos a olvidarnos de qué periódico la ha publicado y de la tendencia política de su consejo de redacción (que tod@s sabemos cual es), o con qué intenciones lo ha hecho (ojeo todos los días las ediciones digitales de El Mundo y El País, así que no empecéis los de siempre a criticarme o prejuzgarme por colgar las noticias de uno u otro periódico, por que como de costumbre, estaréis metiendo la pata). A lo que iba; leyendo la noticia, no me he parado a mirar quién la publicaba; ni me he dejado llevar por el juicio fácil que emitiría una persona como a la que refería antes; no.
Lo primero que me ha invadido es una gran tristeza al ver cómo andan las cosas por el mundo (¡y yo me quejaba de que en este País hay mucho retrógrado!), pero después me he puesto a pensar y reflexionar; y mis pasos por el cada vez más intrincado laberinto que tengo por cerebro, me han llevado a la idea de que tal vez el chaval insultado (u hombre, que no mencionaban su edad... ¿importa acaso el detalle? me gusta pensar que se trata de un chaval joven), sí que ha venido a España, y no es nacido aquí; que tal vez, ha venido buscando una vida mejor, sin tanto descerebrado que no respeta la vida y elecciones que hacen sus semejantes. Que ha venido huyendo de unos retrógrados, en busca de una vida mejor y "más civilizada" (Eso último habría que discutirlo, pues tengo mis serias dudas al respecto de que los Españoles seamos civilizados), sólo para encontrarse con que retrógrados y trogloditas los hay en todas partes.
Amigo mío (y esta vez me dirijo al insultado), la triste lectura que saco de esto, es que si de verdad viniste a España huyendo de cosas como las que relataba el periódico, no has venido a un sitio mucho mejor. Me temo que huir de los problemas, aunque al principio sea la opción más fácil y por lo tanto hartamente tentadora, no es la mejor de las soluciones; dichos problemas de los que se huye, te acaban encontrando por desgracia. A veces lo mejor es enfrentarlos. A lo mejor es fácil decirlo, y seguramente en tu país te matarían sin dudarlo sólo por enfrentarte a esas ideas. Pero yo te animo a que si aquí en España te vuelve a pasar lo mismo, te defiendas; no con violencia física o verbal, pero sí con el poder de la palabra y la razón. Demuéstrale a esa persona que se equivoca. Fuiste elegante en tu silencio frente al insulto, pero igual que hay veces que hay que poner la otra mejilla (eso es lo que nos enseñan a los cristianos), también hay que corregir al que equivocado está; y esa persona lo estaba de cabo a rabo.
Por cierto, no siempre hay que poner la otra mejilla; el pasaje bíblico en concreto dice que abofetearon a Jesús por que algo que dijo no les gustó a los fariseos y soldados, a lo que este respondió: Si he dicho algo impropio y falto a la verdad, aquí tienes mi otra mejilla. Pero si he dicho la verdad, ¿por qué me pegas?

miércoles, 22 de septiembre de 2010

El amor y la amistad


      He visto esta pequeña nota por ahí, y me gustaría compartirla con vosotr@s.

      Un día se encontraron el amor y la amistad, y le preguntó el primero a la amistad:
"¿Por qué existes tú?"
A lo que la amistad le respondió:
"Para, entre otras cosas,  curar las heridas que dejaste tú"

      ¿Qué os parece?

domingo, 29 de agosto de 2010

La visita de Cupido



Dibujo original de mi compi y amigo Antonio Herrero


Paseaba sola, sin más compañía que la de mis pensamientos, cuando llegué a aquella laguna. El calor sofocante que reinaba en la atmósfera se hizo uno con el tempestuoso sentimiento que me reconcomía, y aquel pedacito de agua fresca se antojaba un alivio a las altas temperaturas del ambiente y de mi corazón.

El frescor del agua alivió en parte la sensación de ahogo que tenía, pero no la curó del todo. Aún en mi memoria estaba el recuerdo de su traición, y los mínimos deseos que tenía de que nadie tocase mi corazón de nuevo. Sí, mi corazón seguía latiendo, pero eran simples bombeos de sangre por todo mi cuerpo; en ningún momento lo hacían por él ni por nadie; simplemente latía por natural supervivencia, nada más. Recién salía del agua, sumida en mis pensamientos y planificando una vida sin amor en ella, cuando le vi.

Un niño, un niño pequeño de cabellos dorados y sonrisa inocente y abierta se acercaba hacia mí. Un sentimiento de pudor me invadió y cubrí mi desnudez para tapar mi indefensa intimidad y preservar su tierna inocencia. Pero había algo distinto en él; algo que le hacía diferente al resto de niños. Tenía las manos situadas a su espalda, y había algo más, pero apenas podía distinguirlo, pues caminaba de espaldas al sol, el cual me cegaba.

No fue hasta que estuvo a unos poco pasos que descubrí qué era aquello que encontraba anómalo en él. Dos hermosas alas blancas y un carcaj lleno de flechas estaban situados en su espalda. Comprendí de quién se trataba, y desde el principio supo que no se trataba de una broma. No una normal al menos, si no más bien macabra; había decidido cerrar herméticamente las puertas de mi corazón al amor ¿y Cupido en persona venía a visitarme?

Seguía sonriendo mientras se acercaba a mí al tiempo que cogía una flecha con una de sus manos. Definitivamente, aquel pequeño venía en mi busca, y justo cuando menos lo deseaba. A esa distancia debió considerar que no necesitaba el arco, pues se seguía acercando a mí flecha en mano. Lo evalué y comprendí que tenía una oportunidad de resistirme; su cuerpo era el de un niño pequeño, el mío el de una mujer adulta; podría mantenerle a distancia sin problemas y así estar a salvo del alcance de su flecha y del dulce y placentero dolor que produce que su punta se clave en mi corazón.

¿Cómo luchar contra alguien que sigue sonriendo y que lo único que quiere es regalarte el bello dolor del amor? Extendí mis brazos para apartarle mientras le sonreía con ternura. Sólo hacía su trabajo, pues obedece a un poder superior, pero yo me negaba a ello ¡con todas mis fuerzas!

¡Cuan poderoso puede llegar a ser el amor que convierte en bestia al hombre y en hombre a la estia! A pesar de ser más grande que él, Cupido seguía acercándose, como si mis brazos no fueran obstáculo alguno. Cambié mi sonrisa por una expresión de enojo, pues me quería rebelar contra lo que se me avecinaba; pero según mantenía el contacto con él, me iba contagiando del amor del que él mismo está hecho, y una sonrisa se volvió a dibujar en mi rostro: el amor iba a volver a mi vida, por mucho que yo quisiera resistirme a ello, sólo tenía que aceptarlo.

Carta de Despedida a Dulcinea

A la sin par Dulcinea
Os escribo estas líneas, ahora que acaban mis días, para poder despedirme de vos.
Sé que siempre permanecisteis ajena a los sentimientos de este noble caballero por vos, y que ignorabais la admiración y el profundo amor que os profesaba; y es de entender, pues vuestra sin par belleza os hace digna de la admiración de muchos y más nobles caballeros que yo.
He de decir que desde que os ví, quedé prendado de vuestra belleza natural, sólo comparable a la de las más bellas ninfas de los bosques, y digna de lucirse en un trono como gran reina y señora.
Desde ese momento, dí mi palabra de caballero andante de dedicaros todos mis esfuerzos por desfacer entuertos, y traer la justicia a estas tierras de La Mancha, con la esperanza de que mis hazañas llegasen a vuestros oídos en el Toboso, y así pudierais dirigir vuestra atención hacia este, vuestro más humilde servidor.
Peligros, aventuras y hazañas viví por vos, y en vuestro nombre y el de vuestro honor, empuñé mi espada una y mil veces, aún sabiendo que mis esfuerzos no eran suficientes para atraer vuestra atención y resplandeciente mirada, mas eso no me detenía para seguir en mi empeño, ignorando en el fondo de mi corazón, si sabíais de mi existencia siquiera.
Mas esa era la naturaleza de mi amor, el darlo todo por vos, dedicarle a vos todos mis esfuerzos, sin saber siquiera si sabíais de mí, ni si era correspondido. Si lo fuese, eso habría dado más brío aún a mis miembros, mis brazos mil veces más, con mil veces más fuerza habrían empuñado la espada.
Pero si no fuese correspondido, ¿qué sentido habrían tenido todos mis esfuerzos? De saberme no amado, muy seguramente las fuerzas no es que me hubiesen fallado, si no que jamás habrían estado conmigo dándole brío y valor a mis empeños; la vida no habría tenido sentido, y habría perecido en mis primeras aventuras, teniendo un fin desventurado como tienen aquellos que se saben no amados ni amparados por sus damas.
Por ese motivo, mi sin par señora Dulcinea, a cuyos ojos jamás seré digno a mirar directamente, es por el cual, todos estos años, he sido más feliz con la duda de ser amado o no por vos, que si hubiera sabido desde el principio que no profesábais por mí ni una décima parte del amor que yo he sentido por vuestra graciosa persona. Era feliz, por que conservaba la esperanza de ser amado por vos, y eso era lo que me daba fuerzas.
Pero los años pasaron, y seguí sin noticias de vos; ni una mirada, ni una carta, ni un pañuelo que llevar como prenda en mi siempre desnuda y fiel a vos lanza. El tiempo pasa, incluso para los aguerridos y sedientos de justicia caballeros como yo; y corría el riesgo de que la estirpe de Don Quijote de La Mancha muriese conmigo; por lo que, con todo el dolor de mi corazón por traicionar el amor que os profesaba, contraje matrimonio, para poder tener descendencia, y que mis hijos pudieran continuar por mí mi misión en honor vuestro cuando las fuerzas ya me fallasen. No hay mayor desventura que la de no sentirse amado, y supongo que eso también lo debe saber la que es mi esposa; que aunque compartamos techo y lecho, aunque me ha dado tres hijos sanos, fuertes y aguerridos; mi amor y mi corazón siguen siendo enteramente para vos.
Definitivamente, estoy llegando a mis últimos días, y desde mi lecho de muerte, os escribo estas líneas para que sepáis que vuestro más fiel y enamorado servidor, que tantas veces arriesgó la piel por vuestro honor y amor, exhala ya sus últimos suspiros, y tengáis a bien honrar mi humilde sepultura con vuestra presencia.
Vuestro siempre fiel y enamorado

Don Alonso Quijano, más conocido por Don Quijote de la Mancha

domingo, 22 de agosto de 2010

Busco un corazón

Buscando voy en esta tarde de Verano, un corazón. Uno que valga la pena, y que encaje y complemente al mío.
Da igual el color o el tamaño, no me importa la velocidad ni la fuerza con la que lata; ni tan siquiera si tiene la forma bonita de los dibujos sencillos que pintamos de pequeños y que está representado en la baraja de cartas, o si su forma es la menos romántica que nos muestran en clase de anatomía. Tampoco importa si no ha nacido en la misma tierra que me vio nacer, ni bajo el mismo sol, ni que hablemos o no el mismo idioma.
Sólo busco un corazón, ese corazón, que sé que va conmigo, que está hecho a mi justa medida para latir al unísono con el mío. Que sea su alma gemela, pero que además, le complemente las carencias al mío. Un corazón, ya sea alegre o melancólico, valiente o cobarde, que sepa que está hecho para permanecer junto al mío, y quiera hacerlo. Un corazón, en definitiva, que sin ser mío, lo sea; que llore conmigo, pero además sepa consolarme; que su risa sea el eco de la mía, y sepa ser risueño; que sepa seguirme en la conversación, pero sepa también acompañarme en los silencios. Un corazón, en definitiva, hecho única y especialmente para mí.
Miles no, millones de corazones me rodean, y con ellos me cruzo a diario. ¿Cual de ellos será el que busco?

Foto: La (como siempre) genial Leticia Arnao (Nöis)

martes, 17 de agosto de 2010

La participación en la eucaristía

Inauguro aquí una etiqueta en la que iré recuperando los artículos que escribí para el boletín parroquial llamado "Mirando al Sur". Tal vez a algun@s os sepa a poco (estaba muy limitado a medio folio de extensión) y a otros que se consideran no creyentes, les desagraden dichos artículos (con no leerlos, debería ser suficiente). Empecemos pues:

Domingo, día del Señor como se suele decir. Y ¿qué se suele hacer los Domingos? Descansar, dormir hasta tarde, estudiar, ir a misa...
Ir a misa, os como se dice por ahí, celebrar la eucaristía.
Pero ¿qué es celebrar la eucaristía? Es muy común ir el Domingo a misa, persignarse, luego alguien lee algo de la Biblia y se escucha el sermón que nos suelta el cura de lo buenos que deberíamos ser (eso el que realmente escucha, pues tendemos a pensar en nuestras cosas y a poner cara como de que estamos atendiendo, o a charlar con el de al lado).
Después, por que lo ha dicho el cura, nos damos la mano, se comulga por subir nota, y nos marchamos antes incluso de que el cura se haya despedido. Y digo yo: ¿Eso es ir a misa? ¿A esto ha quedado reducido?. Celebrar la eucaristía es algo más... no puede ser algo tan vacío, si no... ¿qué sentido tiene?
En la eucaristía nos reunimos a celebrar la resurrección de Jesús de Nazaret. Viene a ser como una fiesta. ¿y realmente nos gusta ser sólo espectadores en una fiesta? No, lo realmente hermoso en una fiesta es participar en ella.
Es una fiesta en la que los cristianos celebramos una fe basada en el amor que Dios nos da como padre, el amor que nos mostró Jesús, su hijo, nuestro hermano. El mismo amor que debemos profesar a l@s demás. Es una fiesta en la que comunitaria o individualmente hacemos oración. ¿No es la oración acaso hablar de tú a tú con Dios? Nos hemos acostumbrado a hacer de ella una fórmula, y hemos olvidado que sirve para algo más que para lamentarnos o pedir cosas.
Hay muchas formas de participar activamente, de ser de verdad un miembro de la comunidad y no una estatua que está en su sitio y que se levanta y se sienta como un títere por que lo hacen los demás. Podemos leer las lecturas del día. O cualquiera puede hacer su propia petición públicamente. Nadie va a reírse y/o a avergonzarnos de ser cristianos. Si no, ¿qué pintamos en la iglesia? Ir, es ya una toma de postura.
A todo esto, ¿qué sería de una fiesta sin música? En algunas eucaristías hay un grupo que prepara los cantos; no sólo para escucharlos, si no para ayudarnos a tod@s a cantar juntos. La música alegra el corazón, anima a la gente. ¿Sabéis lo que se siente cuando tod@s cantamos al unísono, con alegría, entrega y celebrando? Por eso, el coro en realidad lo formamos TOD@S.
Ahora tú decides cómo seguir acudiendo a la eucaristía. Si quieres ser un títere, o hacerla tuya y participar. Hay un sitio que tiene tu nombre, y de ti depende ocuparlo. Seguro que tus ideas pueden ayudar a construir un poco más la fiesta de cada domingo.

jueves, 12 de agosto de 2010

Sobre la Huelga del 29 de Septiembre

Mucho se especula y se habla sobre la tan cacareada Huelga general convocada para el próximo 29 de Septiembre; y quisiera dar algunos datos y mi opinión al respecto.
Para empezar, esta huelga llega tarde; debería ser la cuarta o quinta ya; y se debió empezar cuando la cantidad de parados empezó a superar los 2 millones. Pero ¿donde estaban los sindicatos de clase? Calladitos, muy calladitos; pero eso sí, convocando manifestaciones contra el terrorismo a raíz del atentado de la T-4 que echó a perder la "tregua" que ETA quería pactar con el gobierno. Manifestación en la cual oíamos a algunas personas decir "¡A ver si se entera esta derecha rancia que tenemos en este país de cómo están las cosas!"... ¿Cómo? Pero ¿La manifestación no era contra el terrorismo? ¿Que coj**** tiene que ver la derecha en todo esto? ¿Y qué hacen los sindicatos convocando una manifestación contra el terrorismo cuando (en teoría) su labor es velar por los derechos de los trabajadores?
Más tarde, cuando empezó todo el meollo de la crisis y aumentando como seguía aumentando el número de parados, era nuevamente momento de hacer una huelga general; pero no; nuestros "amigos" estaban muy ocupados contando la pasta del cuarto pago de la "deuda histórica" que recibían en la historia reciente de nuestra democracia (Adolfo Suárez ya les pagó una vez para restituirles lo que perdieron en la dictadura, y Felipe González les pagó por dos veces, José Luis Rodríguez Zapatero les ha pagado esta cuarta, cuando si ya les han pagado en otras tres ocasiones, este pago estaba de más). Curiosamente, la cantidad que UGT percibió, era muy similar al último pago que les faltaba por abonar por el escándalo de la PSV. También estaban muy ocupados firmando ERE'S que dejaban a más trabajadores/as en la calle ante un mercado laboral bastante incierto.
Superados los 4 millones de parad@s, era el momento de convocar una huelga general (ya estamos hablando de esta primavera) ¿Pero? Curiosamente, el gobierno les dió una subvención de 16 millones de Euros; por lo que los señores que están al frente de ambos sindicatos (CCOO y UGT) seguían calladitos mientras se sacaba adelante un "pacto social" en el que se priorizaban los contratos cuya indemnización por despido improcedente sería la de 35 días de sueldo por año trabajado, y en la que se decía que se pactaba una subida de salario de hasta un 1%; pero que si las empresas no podían permitírselo, quedarían exentas de realizar dichas subidas SIN NECESIDAD DE JUSTIFICARLO. Por lo que nos encontramos con que han subido los combustibles, la luz, los alimentos, pero los sueldos están congelados en un 95% (eso l@s afortunad@s que perciben un sueldo por que siguen trabajando y no están en situación de desempleo).
Y llega la tan temida reforma laboral que nos ha conducido a esta huelga. En esta reforma nos encontramos que la mayoría de los contratos que se hagan a partir de que se apruebe (en Septiembre aproximadamente), tendrán una indemnización por despido improcedente de 33 días de salario por año trabajado (más de diez días menos de salario con respecto a lo que tenemos ahora); otra de las particularidades, es que si en el transcurso de dos meses el/la trabajador/a ha estado de baja por un periodo de ocho días o superior, la empresa podrá usarlo como motivo de despido objetivo (o sea, que se penaliza al trabajador por ponerse enfermo; ¡Joder, menos mal que este es un gobierno de izquierdas que mira por el trabajador!). También se dice que a los funcionarios se les va a rebajar el sueldo un 5% (¿o eso fue antes? la verdad es que no lo recuerdo bien) Es en ese momento cuando se convoca una huelga de funcionarios (no os extrañe, la mayoría de delegados y liberados de CCOO y UGT son funcionarios, y les están tocando a ellos donde realmente les duele: el bolsillo). Dicha huelga, no tuvo apenas repercusión ni seguimiento; y entonces es cuando llega el anuncio de la reforma laboral. La noticia no tuvo demasiada trascendencia, por que se presentó el mismo día que España debutaba en el mundial y como ya sabemos, el fútbol es el actual opio del pueblo, que lo mantiene aletargado y alelado frente a la caja tonta. ¿Por qué no se convocó inmediatamente la huelga? Por dos factores, en primer lugar por el mundial de fútbol, en segundo lugar, por que tenían muy reciente el fracaso de la huelga de funcionarios, y se arriesgaban a un segundo con el consiguiente ridículo y escarnio.
Podrían haberla convocado para el mes de Julio, pero toda España estaba más atenta del mundial de fútbol, que de lo que pasase en las calles, el senado y el congreso. Podrían haberla convocado en Agosto; pero gran parte de la gente está de vacaciones, y apenas habría gente en las manifestaciones.
¿Por qué entonces el 29 de Septiembre? Por varios motivos.
1º El grueso de la población ya habrá vuelto de sus vacaciones; en ese momento los ánimos son más bien lúgubres, y es fácil manipular a la gente en ese estado para que canalicen su rabia contra alguien para hacer presión.
2º En esas fechas se aprueban los presupuestos generales del estado para el año siguiente; y pueden usar la huelga como medio de presión para percibir alguna nueva subvención del estado (dinero que sale de los impuestos que TOD@S pagamos, incluyendo ese IVA que nos han aumentado dos puntos a trabajadores/as y parad@s)
3º En Octubre arrancan los procesos de elecciones sindicales en muchas empresas de España, por lo que tienen que dar una imagen de que han hecho algo por los derechos de tod@s (¡Ay, que risa, tía Felisa!), y así poder arañar votos (¿Sabíais que perciben también subvenciones del estado en virtud al número de delegados/representantes de los trabajadores que obtienen en dichas elecciones? Nuevamente el secreto del éxito para ellos es el mismo que en la comida italiana; el secreto está en la pasta). ¿Y qué quedará en la retina y memoria de la clase trabajadora el 1 de Octubre? "¡Ahivá, que estos tíos han hecho algo!"
¿Qué hacer? La decisión la tiene que tomar cada un@ por su cuenta. La huelga es un derecho, y está en cada uno el seguirla o no. Nadie puede coaccionarte a no hacer huelga (superiores en tu empresa) ni tampoco te pueden obligar a hacerla (Piquetes "informativos"); eres tú quien sabiendo los motivos por los que es convocada (o habiéndote informado debidamente) decides en conciencia si la sigues o no. No dejes de hacerla por temor a represalias por parte de la empresa (una huelga general es contra una medida concreta que toma el gobierno en materia laboral, no contra tu empleador, es más, si tomase represalias le puede caer un puro y bien gordo), ni tampoco la hagas por miedo a ser señalado con el dedo o ser insultado de forma pública con el calificativo de "esquirol".
Y hablando de estas últimas personas que les gusta coaccionar a la gente con dicha palabreja: Para empezar, la huelga nos cuesta dinero a los trabajadores, pues los días que estás en huelga, no percibes el salario de esos días, además te dan de baja de la seguridad social (es decir, esos días no cotizas, y por lo tanto, no cuentan para el cómputo de días trabajados a la hora de cobrar el subsidio de desempleo, o percibir tu pensión por estar jubilado), y te descuentan también la parte proporcional de pagas extras y vacaciones, por lo que cada día de huelga puede suponer aproximadamente unos 100€ menos en tu nómina de ese mes. ¿Eso es legal? Por desgracia sí. La ley de huelga en ese país la verdad es que da un poco (bastante) asquito, y nadie se ha metido aún a modificarla. Pero queda muy bonito inflar el pecho, apelar a la "solidaridad obrera" para que la gente haga la huelga sabiendo que les va a costar dinero, y luego ellos, pasar horas sindicales ese día, lo cual es como si a efectos prácticos, hubiesen trabajado, por lo que no se les descontaría ni un duro por esos días de huelga. ¿Y tienen el valor de llamar esquirol al currito de a pie que no se puede permitir el golpe en el bolsillo que les supone la huelga? ¡Hay que tener la cara muy dura para ello!
¿Y yo qué haré? Personalmente, me siento muy tentado de no hacerla por el desembolso que me va a suponer en primer lugar, y por que me parece una huelga totalmente oportunista y en la que en el fondo, se están riendo de los trabajadores. Por otro lado, ya es hora de que el señor presidente y sus ministr@s se den cuenta de que lo están haciendo muy mal, y que l@s currantes estamos hartos de pagar el pato por sus cagadas e ineptitud. Como representante de los trabajadores sí que os prometo una cosa, y que quede mi compromiso por escrito: si decido hacer la huelga, no pienso pasar horas sindicales por ese día, y quiero que suponga el mismo ostión a mi economía que al resto de mis compañeros (estaría dispuesto a enseñar mi nómina sin ningún pudor y con la conciencia tranquila para demostrarlo). Y desde luego, para mí el hacer huelga significaría el protestar ya sea a las puertas de mi centro de trabajo, o en las del ministerio de trabajo y asuntos sociales (que es lo más apropiado en este caso); pero lo que no haría, sería quedarme en casa sentado en el sofá: las huelgas no son para eso.
Esta ha sido mi opinión. Desde luego habrá quien esté de acuerdo conmigo y quien no comparta mi punto de vista, y os invito a que así lo expreséis. También quisiera presentar mis más sinceras disculpas, si con estos párrafos y mi forma de expresarme, he ofendido a alguien.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Anterior Equipo A ante el nuevo de los cines

Este es el equipo A original con Dirk Benedict, Dwigth Schultz, George Peppard y Mr T.


Y este es el actual de los cines, con Liam Neeson, Bradley Cooper, Quinton 'Rampage' Jackson, Sharlto Copley.

¿Con cual os quedáis?

martes, 27 de julio de 2010

Gracias por las moscas


¡Qué coñazo de moscas! Es una de las frases que más solemos repetir en Verano. Y es verdad que estos insectos llegan a ser una auténtica molestia; siempre zumbando a nuestro alrededor, y posándose en todas partes, produciéndonos un molesto cosquilleo. Muchas veces oigo la expresión "No sé en qué pensaba Dios cuando las creó".
Pues las moscas forman parte de aquellos insectos que en la cadena alimentaria actúan como descomponedores. Si os fijáis, tan molestos insectos suelen rondar los desperdicios y cadáveres, alimentándose de estos, y ayudando a que dichos restos se vayan asimilando por la naturaleza. Es una tarea desagradable, pero la naturaleza, que es sabia, ha colocado a dichos insectos ahí para que realicen tan poco grata labor.
Sucede, no obstante, que también hay "Personas-Mosca" a nuestro alrededor. Gente molesta de por sí, que revolotean a nuestro alrededor, soliviantándonos y siendo un autentico coñazo. Cuando no están criticando a fulanito, lo hacen a menganito, y eso cuando no son autentic@s bordes por naturaleza que no acaban de abrir la boca, y ya estás fantaseando sobre cómo encajar tu puño dentro de esa colección de dientes, ese pozo negro del que sólo sale mierda; en definitiva, de su enorme, hedionda y abrupta bocaza. Son gente que ronda en busca de un cadáver que ventear, un error que comete alguien del que hacer toda la sangre que puedan al respecto; gente que, al fin y al cabo, criticarán cada cosa que hagas, pero se cuidarán muy mucho de hacerlo ell@s, para poder estar así a salvo del juicio ajeno.
Supongo que a tod@s y cada un@ de vosotr@s os ha venido a la cabeza alguna persona concreta de vuestro entorno cuyo comportamiento si no es el mismo que os he descrito, sí que es muy parecido.
¿Y qué utilidad tiene esa gente? Pues más de la que os imagináis. Aunque su actitud puede llegar a cansar, molestar e incluso enfadar, yo las veo como una oportunidad de probarme a mí mismo y mi paciencia; de ver cuanto puedo aguantar mientras intentan minar mi moral, o ponen a prueba mi capacidad de defender a la persona que ell@s critican. Gracias a esta gente, puedo descubrir mi capacidad de querer a los demás, y cuando salto en defensa de la persona criticada, acabo redescubriéndola, y viendo cosas positivas que a lo mejor, hasta ese momento no había sido capaz de ver.
Por ese motivo, me gustaría dar gracias tanto por las moscas, como por las "personas-mosca"; Por que aunque su presencia es desagradable, y dan ganas de aniquilarlas por completo, tienen una labor en nuestra vida bastante ingrata: saben que son molestas, que son despreciadas, pero aún así, están ahí cumpliendo su función.

jueves, 22 de julio de 2010

Sobre el contacto físico

      Abordo este tema un poco... delicado; incluso no sabía ni como titularlo. Es sobre cómo reacciono ante la gente y el contacto físico.

     Os parecerá una tontería, pero siempre me bloqueo cuando alguien me saluda con algo más que un apretón de manos. Tal vez es por que soy poco expresivo, o por que tal vez siento que invado el espacio personal de la gente; por lo que es muy raro que me veáis dar un abrazo a alguien, a menos que tenga mucha confianza con esa persona.

 
       Por eso quisiera que no os sintiéseis molest@s si veis como que dudo a la hora de saludar a la gente. Tampoco quiero que os sintáis cohibid@s a la hora de saludarme si sois personas más efusivas; supongo que se trata de re-educarme

Química (II)


Hace un tiempo escribí sobre lo que considero
"química" entre dos personas desde el punto de vista laboral.
Hoy quisiera hacerlo desde otro aspecto de mi vida, que es desde
el de "educador" por llamarlo de alguna manera.
Llevo en la parroquia desde que llegué a Torrejón allá por el año
1995; y aunque durante varios años tuve bastante admiración
por la tarea de los catequistas y su labor; jamás me picó el gusanillo hasta aproximadamente el año ¿2000?
Sinceramente, ya no me acuerdo. El caso es que sin ningún tipo de experiencia ni formación, me lancé a la piscina
con una compi igual de novata que yo en esas lindes, y con un grupito que recién acababa de hacer la comunión.
Entre que mi compañera andaba muy liada con sus estudios y faltaba mucho, y que los chavales se aburrían, el grupo
se acabó disolviendo. Al curso siguiente me pasó lo mismo con otra compañera; y yo ya empezaba a sentirme gafado,
por lo que decidí dejarlo.
Un tiempo después, Portal decidió probar suerte y me pidió ayuda. Aunque yo ya había gozado de algo de
formación, todavía no estaba bastante maduro en ese aspecto. Portal tuvo que dejar el grupo por que se iba a vivir
una temporada a Asturias, y recurrí a mi amigo Javi; aunque este estuvo conmigo hasta que le salió curro. Al final, dicho
grupo corrió la misma suerte que sus predecesores. Totalmente desanimado, pensaba que aunque me llamaba la atención la labor, yo no valía para eso, por lo que me prometí
no volver ni a plantearme el coger grupo alguno de nuevo.
Años más tarde, en concreto a finales del curso 2008-2009, Irene, una chica de la parroquia de las que conozco desde mi llegada, vino a visitarnos. Estaba en
el mismo grupo de Portal, y ambas solían quedar con frecuencia, por lo que no era raro verla de vez en cuando; además, yo ya la conocía por ser compi de mi hermana.
El caso es que (con cierta timidez por su parte sabiendo mi historial como catequista), me pidió ayuda con sus chic@s. Ella estaba sóla, y por motivos laborales iba a tener
que ausentarse durante semanas e incluso meses. El grupo se reunía los Domingos después de misa, por lo que desaparecía (en parte) mi excusa de no poder llevar grupo
alguno por el tema de trabajar yo a turnos; además, era ya un grupo con un recorrido de varios años y se trataba de chavales ya un poco más mayores, por lo que no debería
costarme mucho el tratar con ellos.
Mi mente buscaba excusas para argumentar la negativa mientras mi mandíbula preparaba mis labios para decir "No", pero.... ¡La muy jodía me puso ojitos a la vez que me
decía "No se me ocurre nadie mejor"!. El caso es que acabé aceptando con más miedo al fracaso que convencimiento.
¿El balance a día de hoy? NO me arrepiento de haberme dejado convencer por su técnica de "poner ojitos"; la verdad es que los chavales son bastante majos,
tienen un buen fondo y suelen (aunque a veces les cueste un poquito) centrarse sin problemas. Pero sobre todo, me encanta por la compi con la que tengo la inmensa suerte
de darles catequesis. Desde el primer momento congeniamos bastante bien; la comunicación ha sido bastante fluida y el tratar los temas y el ver cómo afrontarlos nos ha salido
de forma totalmente natural. Basta con que uno proponga algo, para que el otro argumente complementando la actividad. Es tal el grado de compenetración entre ambos,
que a veces sólo basta con que nos crucemos una mirada para saber qué hacer o qué no hacer. ESO es algo a lo que llamo sin lugar a dudas "Química" (y además la palabreja
me viene al pelo teniendo en cuenta su profesión)
Perdón y Mil gracias, Irene. Perdón por las veces que me pongo un poco pesado con según que temas, por rendirme demasiado pronto en algunos casos, por mi falta de
paciencia o por la facilidad que tengo para desviarme de tema a veces. Y mil no... mil y una veces gracias por ser como eres, por estar ahí y servirme de apoyo y complemento
frente a "las fieras"; y por devolverme la ilusión por hacer esto.