jueves, 18 de junio de 2009

La otra salida del armario


El salir del armario se puede entender como el dejar de esconderse ante la sociedad por algo que eres y no está bien visto en esta. Aunque la expresión hasta ahora era patrimonio exclusivo (pero no excluyente) de la comunidad homosexual, yo quiero darle otra acepción a la frase propiamente dicha.
Señoras y señores; damas y caballeros, yo también salgo del armario; pero no es mi homosexualidad lo que oculto, si no el ser creyente cristiano.
Sí, creo en Dios como padre de tod@s y en que todas las personas que me rodean, al ser también hij@s suy@s, son mis herman@s. Sí, todo el mundo: independientemente de su país de procedencia, su edad, el color de su piel, o de cabellos o de ojos; independientemente de la fe que profesen, o si son ateos; también me da igual sus tendencias políticas, al equipo de fútbol que animen o su condición sexual. Toda esa gente son mis herman@s, y los quiero.
Llevo desde los 15 años en la parroquia de Nuestra Señora del Rosario en Torrejón de Ardoz; desde los 16 cantando en el coro de la misa de niños y jovenes, y desde los 18 tocando la guitarra. También soy miembro del consejo de redacción del boletín parroquial y miembro del consejo pastoral. He sido también catequista de preadolescentes, y actualmente me estoy involucrando en el arciprestazgo de jóvenes.
Los cristianos no somos gente rara, ni fanáticos religiosos, ni frikys ni nada por el estilo: Intentamos seguir un estilo de vida que Jesús de Nazareth (Isaá en el hebreo original) nos vino a enseñar: el de querernos los unos a los otros, y el compartir tanto nuestros bienes materiales, como espirituales.
Sé que os puede resultar raro e incluso chocante el aún creer en estos tiempos que corren, y cuando está más de moda que nunca el criticar a la iglesia; pero tened en cuenta esto: está formada por personas como tú y como yo; y como tales, la carne es débil y propensa a cometer errores. La indulgencia es un don que hay que dar gratuitamente a todo el mundo.

lunes, 15 de junio de 2009

El sabor de la derrota


El guerrero exhausto apenas se tenía en pie. A su alrededor, los cadaveres alfombraban el suelo regado con sangre de las innumerables batallas libradas. Había luchado bravamente, más con contención; pues sabía que si se entregaba a su rabia, a sus instintos asesinos sin más, podría convertirse en un ser irracional; que no distinguiría aliados de enemigos.
La lucha se había librado en varios frentes; quizá demasiados para lo que un ser humano podría jamás soportar. Había luchado desde pequeño por sobrevivir en un mundo hostil que no le comprendía; que no había sabido ver más allá de su cuerpo inmenso y sus capacidades físicas. Había luchado por ser un hijo ejemplar, un hermano querido, un amado esposo y un respetado padre. Había luchado por ser disciplinado; un guerrero sin par, un caballero con honor en el campo de batalla, y fiereza en cuanto desenvainase su espada. Había luchado por ser un brazo digno de empuñar la espada, y poder respaldar la historia y leyendas que la precedían y acompañaban. Su lucha por frenar la sed de sangre, por mantener atada la bestia primordial que nunca estaba satisfecha tras tantas muertes a sus manos, le dejaba el alma cansada y sin fuerzas.
Muchos habían sido los frentes en el campo de batalla; un enemigo demasiado poderoso, que sometía a sus lacayos por el miedo, a pesar de que estos le odiaban a muerte, le obedecían sin chistar a pesar de detestar sus mandatos con la misma intensidad con la que a ál le detestaban. Un enemigo que había ido poco a poco mermando las fuerzas del guerrero, matando a sus compañeros de armas; mutilando a aquellos que el guerrero consideraba sus amigos. Un enemigo que no pararía hasta acabar con el guerrero.
Se sumaba además otro pueblo guerrero; su pueblo vecino, que a veces se unía a la batalla, para luego tocar retirada en el último momento. Un vecino sin honra, que el guerrero sabía que le filtraba información al enemigo.
Y ahí estaba el guerrero; sólo, sin atreverse a pedir refuerzos a su pueblo. Cansado de ver cómo se había derramado tanta sangre, y que sus esfuerzos habían sido prácticamente en vano. No quería que la sangre de su pueblo se siguiese derramando por su causa. Él acabaría la batalla sólo.
La respiración cada vez se hacía más pesada; la sangre se le agolpaba en las sienes, por lo que se quitó el casco y lo dejó caer pesadamente al suelo. dirigió su mirada desnuda al enemigo; con los ojos inyectados en sangre por el odio, y cargados a la vez por el cansancio de tantas batallas fraguadas. La sonrisa malevola de complaciencia que le dirigió el enemigo, le enervó más; un escupitajo de desprecio salió de los labios del guerrero, y fue a depositarse a las botas del enemigo. Eso no le gustó; su sonrisa se desvanecióy se tornó en un rictus de odio y desprecio; y un relámpago de cólera iluminó su mirada; pero no se atrevía a moverse; sabía que al guerrero aún le quedaban fuerzas, y no sabía si estaría a la altura de un último combate cara a cara.
El corazón empezaba a mostrarle señales al guerrero de que poco más había que hacer; pero este le hizo caso omiso. El peso de las batallas se estaba acumulando en su coraza; todos los muertos y sus vidas se iban sumando a esa carcasa metálica que le rodeaba el torso; y con tanto lastre, le iba a ser muy difícil moverse en aquella, la que él sabía que iba a ser su última batalla.
El sonido metálico de la coraza al chocar contra el suelo rompió el silencio del campo de batalla. El torso desnudo del guerrero, ofrecía un espectaculo dantesco de cicatrices y hematomas. El enemigo le miraba sonriendo con expresión triunfal en el rostro; sus lacayos con una mezcla de miedo y respeto; esperando expectantes qué iría a suceder en ese momento que todos sabían iba a ser crucial.
El guerrero continuó avanzando pesadamente, con dolor, con cansancio acumulado. El cuerpo había llegado a su límite hacía tiempo; y amenazaba con desplomarse; mas la voluntad del guerrero continuaba inamovible; era la batalla final, y no iba a dejar que un cuerpo exhausto, y una mente agotada le frenasen; tampoco un alma lacerada por incontables heridas.
Sólo unos metros le separaban de su oponente; él sólo contra diez. Sonrió con amargura, preguntándose a cuantos podría llevarse con él al más allá.
Sintió que las piernas iban a fallarle, y apretó los dientes. No iba a mostrar debilidad; ahora no, nunca en ese momento tan crucial. Sin decir palabra alguna, clavó la espada con decisión y furia en la ensangrentada tierra, y miró al frente desafiante; odiando a su enemigo, mientras sus fuerzas flaqueaban. No pudo mantener la pose por más tiempo, e hincó una rodilla en el suelo; y agachó la cabeza mientras el sabor acre de la derrota inundaba su boca. Lágrimas de rabia e impotencia brotaron de sus ojos; no podía, NO QUERÍA acabar así, agotado, derrotado y humillado.
La sonrisa del enemigo creció, convirtiéndose en una triunfal y cruel carcajada, cuyos ecos resonaron por el campo sembrado de cadáveres. Sus lacayos le miraron sabiendo que el capítulo final de la historia se estaba escribiendo, y que el final no iba a ser feliz. Sus corazones rezumaban odio hacia aquel ser cruel; e incluso uno de ellos se giró para vomitar, asqueado por la situación y su falta de agallas para desertar.
De repente, una chispa de luz cruzó la mente del guerrero. Sólo quedaba él en el campo de batalla; todos aquellos a los que había querido proteger de su propia ansia asesina, yacían ya muertos a sus pies; y se dió cuenta de que aunque había fracasado en la tarea de impedir que murieran, ahora que no respiraban, no eran un impedimento para entregarse al demonio asesino que largamente había mantenido encerrado. Los grilletes habían caido, y no había nadie entre los que tenía enfrente, cuya vida quisera preservar; no albergaba sentimiento piadoso alguno hacia ellos. Un pequeño resoplido de sus labios, fue seguido por una respiración profunda; este as su vez de una sonrisa maliciosa, la cual dio paso a una creciente y demente carcajada. Había fracasado, pero los grilletes que retenían su sed primordial de sangre habían caido también; y decidió que suúltima acción sería aquella: liberar a ese demonio sediento de sangre y cadáveres que había en su interior y que era una parte tan íntima de su ser, que él ya sabía que era él mismo en realidad.
Se sorprendió de lo poco que le costó volver a ponerse en pie, y lo fácilmente que separó la espada del suelo, a pesar de haberla clavado con todas sus fuerzas. Miró al enemigo; éste le miró con una sonrisa cínica de suficiencia y despreció. Nuevamente, el guerrero escupió hacia los pies del enemigo; no le importó que en este caso el salivazo estuviese compuesto únicamente de sangre; ya le daba igual.
Alzó la espada con bríos renovados, con una mirada alejada de la realidad, sedienta de sangre, y ansiosa de proporcionar dolor y sufrimiento. Un desgarrador grito, semejante a un rugido salió de su boca mientras corría hacia el enemigo.
En ese momento, todos los testigos no podían apartar la mirada de ese momento: Los dioses se conmovieron, la tierra se agitó, los ríos corrían violentamente, como queriendo insuflar su fuerza al guerrero; y los cielos... los cielos sintieron tal emoción y congoja al ver la determinación del guerrero, que no pudieron contener más el llanto sobre el campo de batalla...
Fue una batalla memorable...

jueves, 11 de junio de 2009

Sobre la polémica ley del aborto

No os voy a mentir, (que yo sepa, nunca lo he hecho) como muchos sabeis, soy creyente cristiano; y ante la tan famosa ley del aborto, desde luego no iba a dejar mi opinión sin expresar.
No os asusteis; no voy a usar un discurso de fanático religioso (no se me dan bien esas cosas), pero si voy a expresar lo que siento desde mi experiencia, y los conocimientos (Reconozco que escasos sobre el tema)
Sinceramente, me parece un poco fuerte, eso de que una niña (sí, no nos engañemos, con 16 añitos somos unos críos) pueda abortar sin que sus padres tengan conocimiento de ello. Vamos a ver. A una persona menor de edad ¿le vamos a dejar decisiones correspondientes a una persona adulta? Me parece una irresponsabilidad como un camión; y esta ley, deja el papel de los padres como responsables y educadores de la menor a la altura del betún.
Empecemos por lo básico. No voy a ser yo quien diga que el sexo deba ser un tema tabú y que nadie sepa nada hasta los 18 (¡joder, que no soy un carca!), pero sí que el papel de los padres y profesores en este aspecto, es fundamental. Es decir; no limitarse a decir en clase que con el sexo vienen los embarazos y con la pubertad la regla y ya está. No vale con decir que ya se enterará de esas cosas con el tiempo; eso no. Por que si caemos en esos errores y falta de comunicación, los chavales y chavalas buscarán la información por otro lado; corriendo el riesgo de tener como fuentes de información a sus amig@s (que a lo mejor saben tanto como ell@s) y fiándose de viejas leyendas urbanas (la primera vez no hay riesgo de embarazo aunque se haga sin protección, no hay riesgo durante la regla, si no se llega al orgasmo no hay embarazo, la marcha atrás funciona...) ¡NO! Veamos; lo vital en cualquier relacción humana, es la comunicación; no le cerremos puertas, por que saldrán por la ventana, y entonces se darán un trompazo y de los gordos. El sexo, es algo natural, como el respirar, el conducir, caminar... pero como en el resto de actividades, hay que tener algo de sentido común. A día de hoy, tenemos una cosa llamada "Enfermedades de transmisión sexual"; entre ellas el SIDA, el cual se cobra varios cientos de vidas anualmente,y lo único que nos protege a la hora de tener relacciones frente a esa enfermedad es el preservativo.
Pero dejando de lado ya de por sí el tema de las enfermedades de transmisión sexual (ETS), también tenemos los embarazos no deseados. Traer un hijo (o una hija) al mundo, te cambia la vida para siempre; es una gran responsabilidad; y con 16 años, por muy madura que consideren los padres que es la persona menor, NO está preparada para tal responsabilidad. Hay miles de formas de evitar un embarazo (no sólo la abstención), a día de hoy, los métodos anticonceptivos están a la orden del día: Preservativo tanto femenino como masculino, la píldora anticonceptiva (que debe ser recetada siempre por el médico, pues a no todo el mundo le vale la misma; al fin y al cabo son hormonas, que a no todos los organismos les sienta igual), tenemos el diafragma, el capuchón (¿Se llama así? a mí siempre me ha ido bien con el preservativo y la pildora para mi pareja, como para pararme a probar otros métodos);existen las cremas espermicidas, los parches (de reciente aparición)... y si todo eso falla; está la famosa (y también últimamente polémica) píldora del día después.
La últimamente famosa píldora del día después, consiste en dos pastillas que liberan hormonas que impiden que la mujer pueda quedar embarazada. ¡Ojo! Se trata de un tratamiento hormonal extremadamente fuerte, por lo que no debería ser algo habitual su consumo, por los estragos tanto físicos como emocionales que puede provocar en la mujer. Este método es algo que debe usarse únicamente en casos muy concretos (rotura de condón durante el coito, o tras una violación). Mi pareja y yo nos vimos en la situación de tener que hacer uso de dicho "fármaco" y la verdad es que no fue algo en absoluto agradable: mareos, malestar general, vómitos... un "precioso" cuadro como podeis ver. Si esto se presentó en una persona que por aquel entonces contaba con 21 años, ¿Qué efectos creeis que puede tener en una persona cuyo cuerpo está aun en plena fase de cambios y formación? ¿Y si encima, por la irresponsabilidad de no llevar preservativos encima, pero llevados por el calentón, terminan teniendo relacciones si protección, día sí y día también usando la famosa pildora de forma habitual?
Bueno, pues con esos precedentes, y viendo que tenemos un abanico muy amplio para impedir que dichos embarazos se produzcan; a día de hoy, la que se queda embarazada, puedo asegurar con casi total confianza que es por que quiere. A día de hoy, los chavales tienen acceso a internet, donde pueden consultar cualquier duda, las nuevas generaciones están más de vuelta de lo que yo jamás me habría atrevido a soñar con su edad (¡y me alegro por ell@s, ojo!); así que saben de sobra, qué hacer para que se produzca o no un embarazo.
Luego viene la polémica con sobre en qué momento de la gestación se considera al embrión un ser vivo o no. ¿qué más da? Hasta el mes X no se considera ser vivo o no, o está el estado de gestación más o menos avanzado. Lo que realmente cuenta, es que un aborto es un proceso tremendamente traumático para la mujer, a nivel tanto físico como emocional; y que en muchos casos conlleva riesgos elevadísimos, pudiendo llegar a perder la vida en la clínica o en el quirófano. ¿Con qué cara le dices luego a unos padres que su hija ha perdido la vida en una clínica abortista? Su hija de 16 años que es aún una niña, cuyo cuerpo no está todavía formado del todo y que siendo vulnerable como era en ese estado tan delicado de su vida, ha ido sin que ellos lo sepan a poner su vida en peligro.
Con esa ley, lo que se propicia es que la comunicación familiar sea cada vez menor. ¿por qué le estamos dando la capacidad de decisión a un menor de edad que le corresponde a un adulto, cuando luego tenemos casos de menores que cometen delitos de adulto y no se les juzga como tales? Es decir, les damos derechos, pero no límites ni deberes. Con 16 años puedes tener relacciones sexuales (no me opongo a ello), pero sin embargo se puede considerar pederastía si el que se acuesta con dicha joven, es mayor de edad (aunque la relacción sea consentida); con 16 años puedes fumar sin que sea delito (aunque para comprar tabaco tengas que tener 18, y lo mismo pasa con el alcohol) y tienes el derecho de ser tan irresponsable como para exponer tu vida al tener una relacción sexual sin protección alguna (vuelve el sida entre otras enfermedades como si de una ruleta rusa se tratase), a quedarte en estado, y volver a arriesgar tu vida para abortar, eso sí, sin que tus padres lo sepan,y a pesar de que has tenido al alcance de tu mano los medios para evitar esos riesgos estúpidos e irresponsables. Sin embargo, si matas a otra persona, como eres menor de edad, la pena será menos dura, y con un poco de suerte, ni pisarás la cárcel.
¿Tienen los privilegios de los adultos para unas cosas y a la hora de tener que responder responsablemente por sus actos son aún un@s niñ@s que no saben lo que hacen?
El sexo es algo maravilloso, la máxima expresión de amor entre dos personas; para otros es también algo natural como comer, andar, dormir y respirar. En cualquiera de las opciones perfectamente válidas, debe primar la responsabilidad, pues por desgracia, estamos expuestos a muchos riesgos tanto de enfermedaees, embarazos y demás. Mas lamentablemente, se ha vanalizado demasiado, y no se le da la importancia que se le puede dar; en muchos casos tiene la misma trascendencia que comerse una bolsa de pipas, perdiéndose el encanto de conocer a la otra persona, e ir descubriéndose mutuamente, quedando relegados a simples animales que se mueven por instinto. ¿Que te contagian? entonces a llorar y ¡Ay, pobrecit@ de mí, que soy muy inocente y no sabía nada, y la culpa es de mis padres y profesores que nunca me dijeron nada! ¿qué hay embarazo? ¡No pasa nada! Ahora la ley me permite abortar, echar a la basura a una posible futura persona que ha sido parte de mí, pero que me iba a fastidiar por que me iba a cargar con las horrendas cadenas de la responsabilidad y no iba a poder seguir con mi estilo de vida actual.
O lo que es lo mismo ¡Jode y aborta, que la vida es corta!
¡qué pena! Es lo único que me atrevo a deciros viendo el panorama

jueves, 4 de junio de 2009

Mi compañera de sueños


Esta que veis aquí, viene siendo mi compañera de sueños desde hace ya un año y medio, que es cuando me diagnosticaron de Apnea de sueño.
De toda la vida, siempre he roncado cuando dormía; y siempre me han dicho que mis ronquidos son tremendamente escandalosos. También en los últimos años, notaba que por muchas horas que durmiese, me levantaba aún más cansado y agotado que antes de acostarme; cosa que no terminaba de comprender, pero ya sabeis lo poco amigos que solemos ser todos de ir al médico; "ya se me pasará" me decía.
Hasta que un verano, que me fui al bungalow de una tía mía, a pasar una semana con mi mujer y mi madre sonó la señal de alarma: Me levantaba a eso de las 9:30 de la mañana; desayunábamos y nos íbamos a la playa, y tras el primer baño, me tumbaba en la toalla y me quedaba dormido hasta que me tenían que levantar para irnos a comer; comíamos, y me echaba la siesta ¡hasta las 19:00! tiempo para dar un paseo, cenar, y acostarnos a las 0:00; y así hasta el día siguiente; y aún así, estaba muy cansado, y los ronquidos eran cada vez más fuertes (más que ronquidos, parecía como que me ahogaba).
Cediendo al final a los ruegos de ambas (¿Quién se atreve a decirle "NO" a dos mujeres;) ?), decidí ir al médico; y tras un año de pruebas y visitas a varios especialistas (y una prueba determinante que en un alarde de imaginación fue llamada "La prueba del sueño") se me diagnostico la dichosa enfermedad.
Esta consiste en que los músculos de mi traquea se relajan en exceso durante las horas de sueño, permitiendo que la úvula (lo que conocemos como la campanilla) se relaje también tapando la entrada del aire, provocando que no llegue aire al cerebro e impidiendo las fases de sueño profundo (las que realmente reparan el organismo y le ayudan a descansar). De ahí que estuviera siempre tan cansado. una vez me diagnosticaron la dolencia, el tratamiento ha sido claro: Este familiar de R2D2 me acompaña ahora todas las noches, introduciéndome aire a presión a través de una mascarillas por las fosas nasales, y empujando a su vez a la úvula, evitando que mi traquea quede bloqueada. Gracias a esta máquina, ahora duermo mejor (aunque al principio fuese un poco incómodo, pues me encanta dormir boca abajo, y con esta mascarilla en la cara es imposible hacerlo en esa postura), y me levanto más relajado. ¿Y lo mejor? Mi mujer me dice que gracias a esta máquina ya no ronco, por lo que somos dos los que descansamos en realidad.

Ahora en serio, si notáis los mismos síntomas que describo aquí, pese a sonar alarmista e hipocondríaco, os recomendaría que visitaseis al médico; pues la salud es algo con lo que no se debe jugar.

Pena, asco y vergüenza


Y aquí están las elecciones europeas. otra excusa más para desviar nuestra atención. Nuevamente los políticos se echarán los trastos a la cabeza en una vergonzante campaña electoral, echándose en cara cosas que a los ciudadanos de a pie en el fondo, ni nos va ni nos viene. Total ¿qué más da que un partido u otro sea el que nos represente en Europa, si ahí apenas pintamos, pinchamos ni cortamos? Es verdad, para muchos, Europa sigue acabando en los pirineos, y por eso nuestro escaso peso allí. 
Volviendo a lo anterior, pena, asco y vergüenza es lo que da la actual campaña, en la cual de lo único de lo que me estoy enterando es de que si Zapatero va a mitinies en aviones del ejército, que si Aznar tiene 51 guardaespaldas (pero nadie le guarda el cerebro), que si la trama de corrupción de los trajes de Camps, que si la ministra de cultura tiene intereses en la SGAE (que de eso ya hablaré otro día, que el tema trae cola) que si la ley del aborto y la pildora del día después (otro tema del que hablaré sin pelos en la lengua, como hago siempre por aquí) que si el PP se aprovecha de la crisis para sacar rédito electoral, que si la culpa de la crisis mundial es de Zapatero...
Con todo eso nos están bombardeando a diario, pero yo no he oido ni visto ninguna propuesta seria de solucionar los actuales problemas de los que vivimos en España. Ni propuesta, ni cómo la van a llevar a cabo. Y acordándome de nuestra posición en Europa, me resulta absurdo la afirmación de los políticos de "Con nosotros tendremos más peso en Europa" ¡Y una mierrrrrrrrrda! Eso no se lo creen ni ellos.
   Lo triste, es que seguimos con la misma ley electoral por la cual, no es lo mismo votar a PP o PSOE, que votar a cualquier otro partido. Los dos mayoritarios necesitan menos votos para obetener un escaño, mientras que los demás, prácticamente tienen que sudar y mear sangre (y obtener a veces el doble de votos que los dos partidos mayoritarios) para poder obtener un escaño. ¿Qué pasa si no te convence ningún partido político? ¿Votas en blanco? Pues tampoco, por que la actual legislación establece que los votos en blanco, se suman a los de la formación más votada (?????? Se supone que un voto en blanco significa que no encuentras a ninguno digno de tu confianza y que deseas que el escaño quede vacío y sin representación, pero "Spain is different") ¿No voto en señal de protesta? Tampoco, por que los escaños se deciden en proporción al número de votos, por lo que si la gente vota a un partido o en blanco, lo escaños se repartiran en porcentaje de votos emitidos.
¿Cual es la solución entonces? Yo propongo el voto nulo; el cual sí que computa como tal, y no se le atribuye a ningún partido (y en ese caso el escaño sí que quedaría vacío) ¿Cómo se hace un voto nulo? Pues o metiendo dos (o más) papeletas en el sobre de partidos distintos (Si son del mismo se contabiliza como voto, por que se interpreta que las hojas estaban pegadas), pintarrajeando o tachando la papeleta, o romperla (pero romperla bien, dejarla partida en un par de trozos por lo menos)
¡Que se enteren! Que ya está bien de que se rían de nosotros, que delante de los micros se ataquen e inciten que la gente de a pie discutamos por política, mientras ellos, una vez que se han ido las cámaras se van de cañas y se rien de cómo nos han manipulado mientras se dan un tren de vida con el que nosotros sólo podemos soñar.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Pan y circo


"Pan y circo" Así es como antiguamente en Roma, los emperadores y césares calmaban al pueblo. ¿Que había que subir los impuestos para pagar las campañas del ejército en otros países? Pues lo amortiguaban bajando el precio del pan. ¿Que la cosecha había sido mala y había que subir el precio del pan, o había que hacer otra subida de impuestos por que la última bacanal del césar de turno había vaciado las arcas del imperio? ¡Pues toma espectáculo de circo!
Casi dos milenios han pasado desde entonces; y seguimos igual; y para muestra, un (en realidad muchísimos) par de botones con la política de este país.
Era Aznar: Estaba el PP en el poder, y mientras el precio de la vivienda, y los tipos de interés subían desaforadamente; nos tuvieron como gilipollas mirando a otro lado con que si la guerra de las televisiones; el poner reality shows uno detrás de otro (y todas las cadenas de televisión y revistas pendientes de ellos), o los derechos del fútbol. Surge también el pay-per-view, porque como ya la gente estaba enganchada con el gusanillo del fútbol, ahora de repente les dices que si quieren ver los partidos que están deseando ver, tienen que pagar por ello. Es como si le enseñas a un crío un caramelo diciéndole que se lo vas a dar; y a la hora de la verdad le dices que no se lo vas a dar, a menos que te la chupe primero.
Y llegaron las copas de Europa del Real Madrid, alguna liga que otra... mientras el precio de la vivienda y el euribor seguían subiendo, el contrato fijo desaparecía para dar paso al indefinido (te pueden echar a la calle cuando les salga de las pelotas); pero ¡No! Nosotros estábamos embrutecidos viendo Gran Hermano y Operación Triunfo; mientras tanto, decíamos adios a la peseta, y dábamos una entusiasta bienvenida al Euro; el mayor engaño que hemos tenido jamás. De repente, por obra y gracia del redondeo, cosas como un café, que antes apenas llegaba a las 90 pesetas, llegaba a costar 166 (¡A 1 Euro el café, damas y caballeros!), y como la gente tenía mal asociado el concepto pensando que 1€=100pts, pues ahí que tenemos otra que nos meten doblada. En ese punto, las economías familiares ya empezaron a resentirse; y tal vez se hubiesen levantado... si no hubiese sido por el prestige y la guerra de Irak, a los cuales se les dió más bombo y platillo del necesario para que el precio de la vivienda siguiera subiendo, siguieran subiendo los tipos de interés, el precio del combustible, el del tabaco...
Y llegó el fatídico Jueves 11 de Marzo de 2004
Era Zapatero: Cambio de gobierno, y en un ejercicio repugnante de lanzarse las víctimas de ese atentado y las del terrorismo de ETA, y azuzar a los dolidos familiares de dichas víctimas unos contra otros, tuvimos follón suficiente por la tele para que los precios de la vivienda, de los tipos de interés, de los combustibles, del tabaco, y empieza a subir tambbién el precio de alimentos básicos. Pero claro, el gobierno (que no se diferencia en mucho del anterior) se dedica a seguir desviando la atención para otro lado; con su guerra con la oposición y empuñando sin pudor armas tan viles como los muertos del 11M, o los del Yak42; sacan a las ministras en una revista de moda, se critica la medalla que le dieron a Aznar en EEUU pagada con dinero público de España, mientras los sindicatos de clase pactan con el gobierno una reforma laboral que abarata el despido (pasamos de 45 días de sueldo por año trabajado, a 33) con la excusa de que así se incentivará la contratación (¿Quién se lo ha creído?) y a cambio se sacan de la manga otro pago de "Deuda histórica" a dichos sindicatos (La cuarta vez que se les paga desde que hay democracia en este país: Una con Suárez en el gobierno, dos con Felipe González y otra con Zapatero), y ¡Casualidad de casualidades! La cantidad abonada a UGT es muy similar a la cantidad que le quedaba por pagar por el escándalo de la PSV. Pero nosotros estábamos muy ocupados viendo a Fernando Alonso ganar mundiales de Fórmula 1.
Y siguen subiendo los precios, y cada vez a los españoles nos va cosatndo más llegar a fin de mes, pero ¡Oh! llegan el mundial de fútbol y la eurocopa y justo a la vez que empiezan a proliferar las sobrevaloradas (se vendieron por mucho más precio del que realmente valían) teles planas y ahí estaba la gente endeudándose para tener los 1400€ que costaba una de esas teles (que hoy te las compras por 600€) con esos tipos de interés que no paraban de subir. Y lo que empiezan a subir también son los alimentos, pero nadies se fija por que entonces al gobierno le da por meterse con la iglesia; la cual, en el fondo está formada también por personas (los obispos, curas y cardenales también son seres humanos), y como tales, le hicieron el juego y entraron al trapo ayudándoles en encubrir toda esa bola de nieve que iba creciendo cada vez más.
Y empieza a haber morosidad, y la gente tiene que elegir entre comer, o pagar el piso, y la crisis empieza a asomar la nariz, pero nos despistan con las elecciones, con las encuestas, con el "Y tú más" que se lanzan alegremente unos y otros para tapar y justificar sus ineptitudes y vergüenzas. Y pasan las elecciones en las que no es que ganase el PSOE porque lo haya hecho de maravilla; si no por que en la oposición (PP) están muy liados matándose entre ellos, y eso no es que dé mucha tranquilidad ni inspire mucha confianza entre el electorado.
¡Señoras y señores, la crisis económica ya ha llegado! Sí, y como las personas somos así de lerdas, todo empieza por que la burbuja inmobiliaria de EEUU revienta (que si aquí se hicieron cagadas, allí se coronaron), ese habría sido el momento para invertir y aumentar el poder económico sobre los yankees. Pero como somos como somos, cuando en EEUU estornudan, aquí cogemos una pulmonía por que somos unos cagados; cundió el pánico y... ¡Hala, la bolsa a tomar por culo! Y hablando de culos, los bancos se ven con el idem al aire, por que en su afán de recaudar cada vez más y estar nadando en pasta, han estado subiendo los tipos de interés hasta el punto de que la gente pagaba en intereses 3 veces lo más que en el capital de su vivienda. Pero ¡que nadie se preocupe, que la selección Española ha ganado la Eurocopa! No podremos pagar nuestra vivienda, tampoco poner gasolina a nuestros coches, con el mismo dinero que pagamos nos podemos permitir menos comida, y los despidos empiezan a estar a la orden del día, pero... ¡No pasa nada, pedazo selección tenemos!
Y seguimos cada vez peor; con el paro aumentando y la gente viéndose cada vez peor, y los políticos que no saben qué más circos montar: Siguen en su guerra con la iglesia, continúan su guerra Gobierno Vs Oposición, siguen con el fútbol, la Fórmula 1, los reality shows, pero no es suficiente para tapar el agujero de mierda en el que se está convirtiendo el pais. ¡Tranquilo todo el personal, que ya está aquí Obama! ¡Hasta en la sopa, o en la taza del water tenemos a este señor metido, que es el que nos va a salvar a tod@s! Y nosotr@s, como tont@s del culo que somos, volvemos a picar y a mirar para otro lado; mientras vemos que en el resto de países ya han habido huelgas generales ¿Y nuestros sindicatos? ¡Déjales, que están muy ocupados preparando su paella del 1 de Mayo, no se les vaya a pegar el arroz y se les agüe la fiesta!
Y siguen quebrando empresas, y siguen habiendo ERES y trabajadores en paro, y gente que no puede pagar sus viviendas, y partidos xenófobos de extrema derecha empiezan a surgir (y a crecer cada vez más) y agricultores y ganaderos que con los precios que les obligan a poner a sus productos, no pueden pagar ni su manutención, ni la producción.
Pero llega el escándalo de la ley del aborto, y la píldora del día después, y la gripe porcina mexicana de tintes apocalípticos (que al final no es para tanto, es el mismo virus de la gripe que muta todos los años) y para terminar de desviar la atención, ¡El Barça consigue el triplete!
Pues gente, hoy, mientras todos estábamos con la atención puesta en el partido, se ha publicado que GENERAL MOTORS está a un paso de la quiebra y que el Euribor vuelve a subir. Más Pan y Circo.
¡Pues nada! Disfrutad de ese triplete que seguro que nos va a pagar al hipoteca a todos, creará puestos de trabajo para que no haya nadie en paro, mejorará la sanidad y educación públicas con más medios, bajará el euribor, erradicará todas las enfermedades, y con un poco de suerte, hará que a algunos les crezca la minga y a otras las tetas

domingo, 10 de mayo de 2009

Déjame entrar


¿Una peli romántica de vampiros? ¿¿¿Otra?????? La verdad es que empezaba a ser un poco cansino que se abuse del término vampírico para crear productos para adolescentes al más puro estilo "Super POP" en la que el vampiro es el tipo niño de cara bonita, duro por fuera, pero que tras siglos de existencia, se va a enamorar de la típica maricomplejines que hace el tan sabido rol de patito feo y pasa de ser la chica que nadie quiere, a toda una princesa y bellezón que se descubre con tan sólo quitarle las gafas de culo de vaso y esa ropa de beatilla para vestirla al más puro estilo putón verbenero (Sí, acabo de describir a la cenicienta actualizada, que viene a ser el 98% de los papeles femeninos en este tipo de películas)
Sin embargo, "Déjame entrar" me ha sorprendido gratamente. Rodada con un presupuesto bajísimo, y de origen sueco, esta película nos narra la historia de OSkar; un chaval de 12 años que sufre acoso escolar y se siente totalmente solo. Una noche, ve como una chica y el que él supone que es su padre, se mudan nuevos al barrio; y poco a poco, Oskar va trabando amistad con esa chica de su edad llamada Eli.
Una película diferente, con una trama muy distinta a la que estamos acostumbrados a ver en el cine todos los días y con un planteamiento que aunque no es nuevo (el dilema de enamorarse de un ser que se alimenta de sangre y tiene que matar por necesidad y subsistir), sí es enfocado de una forma que no tiene nada que ver con la otra "Gran" película vampírica taquillera del año (Crepúsculo).
Tal vez no llegue a tener el merchadising y la explotación comercial que está teniendo la peli pensada para quinceañeras con la que compite en cartel y temática; pero si os puedo asegurar que no me sorprende que haya sido una de las más premiadas en el festival de cine de San Sebastián entre otros

jueves, 30 de abril de 2009

Donde el corazón te lleve






¿Es posible enamorarse de un lugar?. Por que a mí me pasa. El sitio en cuestión se llama Pría, y se encuentra situado en Asturias.












    Hace años, las Dominicas organizaban unas convivencias allí, donde se te enseñaba a vivir con al mitad de las cosas de las que tenemos hoy en día (No había televisión, ni radio, nos teníamos que tapar con mantas por que no había calefacción, ni agua caliente en las duchas), también te enseñaban a compartir, tanto lo que es tu vida, como las labores de limpieza y cocina.








   
      Fui allí en tres ocasiones; en el verano de los años 1996, 1997, y 1998; y supuso un tremendo punto de inflexión en mi vida. Descubrí lo que había en mi vida que me gustaba y lo que no; aprendí a abrirme un poco más a la gente, y dejar un poco de lado mi timidez e inseguridad (aunque no lo creáis, soy terriblemente tímido e inseguro, pero lo disimulo muy bien), también fui cambiando mi forma de ser tan arisca, y me fui volviendo un poco más afable. Aprendí a reír y llorar con el corazón, a disfrutar de cada momento como si fuese el último; a disfrutar, a rebelarme, a lanzarme (incluso a enamorarme y llenarme de valor para lanzarme a pesar del miedo al rechazo)










   Después de eso, ya no volví, pues la programación de las dominicas no establece más de 3 años allí; posteriormente tocaban los campos de trabajo; unas convivencias donde se vive con labores de voluntariado.










   
   
Desde entonces, he sentido todos estos años que me faltaba algo; Pría era como el lugar donde acudir para buscar paz interior; esa paz que tanto nos falta a todos en el día a día; y dada la actual situación personal, familiar y profesional que estoy atravesando, lo necesitaba; sentía que moría cada día un poco más, y eso no podía permitirlo.













   Hace poco, hará como cosa de un mes más o menos, tuve la ocasión de visitar a los abuelos de mi mujer en Asturias, y me las ingenié para escapar una tarde hacia allá. Ahí estaba la casa en la que tantas vivencias tuve; el mismo paraje idílico desde el cual, se podían ver las montañas, la zona donde jugábamos al fútbol y hacíamos la hoguera de la última noche, la vieja iglesia y el viejo cementerio de al lado; nada había cambiado, incluso el aire olía igual que entonces. Todo seguía igual... menos yo. 








   
   
   Sin embargo, lo que fui a buscar, lo encontré; el poder apartarme de todo, permitirme el lujo de no pensar en nada, y recorrer de nuevo aquel lugar que marcó mi vida.







































miércoles, 29 de abril de 2009

El miedo a perder el control

Sí, todos los que me conocéis, sabéis de antemano que soy una persona extremadamente tranquila, difícil de alterar, que prefiere una sonrisa, una broma o una calmada conversación, antes que perder los papeles.
Y es que eso es lo que más miedo me da en la vida; el perder el control de lo que hago. Si fuera un alfeñique que no tiene ni media bofetada, no pasaría nada si no pudiera controlar mi genio; vendría alguien más grande y más fuerte, que me pondría la cara morada, y así, a base de golpes, iría aprendiendo modales. 
El problema es que mido 1,90 metros y peso más de 150 kgs, lo cual no me convierte precisamente en una pulga. Tengo un miedo, un pánico atroz a perder los nervios, a ser incapaz de serenarme y no distinguir amigo de enemigo, con las terribles consecuencias que ello puede conllevar. 
Pensaréis que soy un exagerado; y no es algo de lo que me sienta especialmente orgulloso; pero ya he experimentado lo que sucede a mi alrededor cuando pierdo totalmente los papeles, y no es ni bonito, ni agradable. En mis últimos arrebatos de furia (hace ya casi 10 años del último) arranqué una farola de cuajo y desconché una fachada de un puñetazo (de ahí ese sonido tan desagradable que hace mi mano derecha al cerrarse), y gracias a Dios que le dí a la pared en la que segundos antes, la persona objeto de mi furia estaba ahí apoyada hasta que se cayó al suelo. Os lo repito, NO ME SIENTO EN ABSOLUTO ORGULLOSO DE ELLO; es más, es una vergüenza que me acompañará siempre. 
Trabajar donde trabajo, donde el autocontrol de las emociones es vital, me ayudó bastante; cuando empecé, el único que llevaba el dinero a casa, a una familia de 5 miembros era yo; y el que dependieran de mí, fue la mejor disciplina para aprender a tener el genio a raya; al fin y al cabo, mi familia no tiene la culpa de mis rabietas, por lo que no deberían sufrir las consecuencias. 
Y aprendí; he aprendido a tener las emociones a raya. A tragarme el orgullo, la rabia, el dolor, la frustración... ser un perfecto autómata capaz de conservar la sangre fría para que los clientes no tengan que ver la fealdad de las emociones. Misión cumplida... tal vez demasiado bien. A base de tragarme todas las emociones, no he sabido parar, y se puede decir que a día de hoy soy un castrado emocional. No muestro emoción alguna, ni buena ni mala, por temor a sus consecuencias, por eso soy una persona tan despegada, que le cuesta incluso el tener un gesto tan normal con mis amigos como puede ser un abrazo.
Es una putada, pero por querer tener enjaulado ese monstruo que llevo dentro, dejo también encerrada la parte de mí que siente y que vive las cosas desde el corazón; sólo por el miedo a volver a dejar suelto al capullo de los primeros párrafos que no sabe frenarse... y suma y sigue, y suma y sigue. Diariamente, continuo acumulando todas las desazones del día sin atreverme a gritar ni nada por el estilo para desahogarme; y le siento ahí: gritando, gruñendo, arañando las paredes de su prisión pugnando por salir; rugiendo sus ansias de libertad; y mi yo racional, manteniendo la llave, no queriendo dejarle salir por temor a las consecuencias.
Esta dualidad soy yo; es la que tenemos todos, sólo que la mía está un poco más acentuada; dividida en dos entidades antagónicas que no se atreven a coexistir.

miércoles, 15 de abril de 2009

Sentirse impotente

   Como ya comenté en la cabecera de este blog, me educaron para ser grande, fuerte, poderoso. Mi padre vio que era un chaval más grande que la media, y desde entonces, siempre me decía: Eres más grande que los demás, debes ser el más fuerte; todo un hombre, no debes rendirte, llorar ni mostrar debilidad; de lo contrario, se te echarán encima. Mi madre, como yo era el hermano mayor, me dió el rol de tener que cuidar de mis hermanas ya no sólo por ser chicas, sino además por ser menores que yo y menos corpulentas.
   Y con esas premisas sembradas en mi cerebro he crecido siempre; siendo un tío grande, capaz de (voy a tirarme flores, pero quien me conoce sabe que muchas de ellas son ciertas) proezas físicas que pesonas normales son incapaces de llevar a cabo, y con un afán de proteger a los que no han sido tan dotados por Dios físicamente como yo.
   José el grande, José el fuerte, José el que protege a los demás; nunca se rinde, hace lo que nadie es capaz de hacer. ¿José? No es de este planeta; no es humano, es más que eso... e infeliz de mí, me lo creí.
    Hasta que una serie de accidentes me ha dejado el hombro izquierdo hecho una mierda después de 3 luxaciones en 7 años, a cada cual más dolorosa. 
   La primera, fue en 2002, haciendo pesas: un no prestar atención, un no querer soltar la mancuerna a pesar de que el ángulo y el peso hacían imposible corregir la postura y... cuando me quise dar cuenta, el brazo había pegado un giro de 360º hacía atrás. 3 Semanas con el brazo en cabestrillo y ¡hala, a volver al curro sin rehabilitación ni nada! ¡Muchas gracias, Seguridad Social!
   La segunda fue trabajando en el 2005. Era un Domingo de apertura y tenía que coger una alfobra para un cliente del almacén. Me dirigí allí y me subí para cogerla; pero estaba atrapada; y empecé a tirar. Al principio, la alfombra se resistió, por lo que pegué unos tirones un poco más firmes; y de repente, la alfombra salió disparada. Con la inercia del tirón, perdí el equilibrio, viéndome en la circunstancia de ser derribado por mi propia fuerza, si no fuera por que mis reflejos hicieron que mi brazo izquierdo se aferrase a un pilar metálico de los estantes; La inercia del tirón con mis propias fuerzas, más mi peso hiceron el resto. Esta vez se trataba de un accidente laboral, por lo que el seguro médico se tenía que hacer cargo; y aquí había una oportunidad de arreglar las cosas. Pero no; otras 3 semanas con el brazo en cabestrillo; y cuando pregunté por una posible rehabilitación, la respuesta fue la siguiente: ¿Para qué? Mira, te puedes tirar cuatro años haciendo sobreesfuerzos sin que pase nada, y a lo mejor, un día te levantas de la cama, te estiras, y se te vuelve a salir el hombro del sitio. ¡Viva y bravo! ¡Hacer la carrera de medicina para soltar perlas como esa! Aquí me viene a la cabeza pensar que eso del juramento hipocrático (en el que se supone que no se ahorran esfuerzos por la salud de los semejantes) algunos lo hacen pensando en que tiene más que ver con la palabra hipocresía que la similitud en el nombre.
   La tercera ha sido recientemente. Estaba durmiendo cuando noté un tirón, la reacción típica irracional, es moverse para corregir la postura y... el crujido del hueso saliéndose del sitió acompañó al intenso dolor que ya conocía. A las 5 de la mañana salir zumbando a urgencias otra vez. Pero esta vez, el hombro no necesitó ayuda para volver a su sitio como las veces anteriores (¡Hasta 6 personas la primera vez! (4 de ellas chicas de práctica que estaban de muy buen ver, todo hay que decirlo)), si no que se colocó solo al ponerme en posición para la rediografia.... Una semana con el brazo en cabestrillo, y aún estoy esperando a que me quieran hacer la resonancia para determinar de qué forma me van a operar (eso sin molestarse en mirarme siquiera) 
   Mientras tanto, aquí sigo: de baja hasta que me operen (que al ritmo que van, me puedo morir de asco esperando), sin poder hacer lo cosas que para mí eran normales (pesas, trabajar, reponer botes de pintura, ayudar a mis compañeros a montar cabeceras potentísimas de ofertas, pelearme de broma con empujones). Todo eso, ahora mismo está limitado por un brazo que en condiciones normale spodría levantar a una persona sin esfuerzo, y que ahora, puedo dar gracias si puedo llevar mi guitarra a cuestas con ese brazo asiendo la funda por las asas; por no hablar del dolor que siento a veces que me hace pasar unas noches malísimas.
   No más "Poderoso José Luis", ahora soy un ser humano limitado que no es ni la sombra de lo que ha sido, y que espera anhelante poder recuperarse para volver a ser el de antes